El Diario de León fue ideado por un obispo hace 120 años, con curas que «hacían de corresponsales»
El medio de referencia de la provincia tiene un origen marcadamente católico.
En sus comienzos salía a primera hora de la tarde con cuatro páginas y una suscripción mensual de una peseta.
El Diario de León es el gran medio de referencia de la ciudad de León, en Castilla y León (España). Un periódico que cumple ahora 120 años de historia, que fue fundado por un obispo y donde los sacerdotes hacían de corresponsales.
"Hace 120 años, la diócesis de León alumbró el Diario de León. Su fundador fue Mons. Juan Manuel Sanz y Saravia, obispo de León desde 1905 hasta 1909. Escritor prolífico y hombre atento a los signos de los tiempos, supo entender la importancia de la información impresa para reflejar una realidad viva que forma parte inseparable de la historia, la fe, la cultura y la identidad de León", dice en una tribuna el actual obispo de León, Luis Ángel de las Heras Berzal.
Apostolado de "prensa buena"
"En este largo camino destaca especialmente uno de sus directores, el sacerdote diocesano don Antonio González de Lama, cuya huella permanece viva en la ciudad de León, donde un colegio y una calle llevan su nombre", recuerda el obispo.
Debido a sus orígenes católicos, el Diario de León se hizo eco desde que empezó de las celebraciones, acontecimientos eclesiales, iniciativas educativas y sociales, fiestas patronales, restauración del patrimonio religioso o momentos especialmente significativos de la Iglesia. Como el "Pavoroso incendio en la Catedral" de 1966, como tituló en su día este medio.
Antonio González de Lama, sacerdote, hombre de letras y uno de los directores del Diario de León más emblemáticos.
"Con el paso del tiempo, y a medida que la sociedad leonesa fue experimentando transformaciones culturales, sociales y religiosas, la presencia de la diócesis en el periódico adquirió nuevos matices. Junto a la información religiosa general, fueron ganando espacio las iniciativas de compromiso social y solidario impulsadas desde parroquias, movimientos, instituciones de vida consagrada, colegios católicos y entidades como Cáritas", recuerda el actual obispo de León.
El primer ejemplar del periódico vio la luz el 3 de febrero de 1906, festividad de San Blas. El obispo Juan Manuel Sanz y Sarabia impulsó la creación del rotativo y la idea era clara: "El apostolado moderno no puede ser fecundo sino es cultivado por la prensa buena; necesitamos un periódico".
Bendición de la sede del Diario de León en Ponferrada por el párroco de la cercana iglesia de San Pedro, Urbano Rodríguez.
Desde sus inicios, el periódico estableció una amplia red de corresponsales por toda la provincia, muchos de ellos sacerdotes, que se convirtieron en una de sus principales señas de identidad.
En sus comienzos, Diario de León salía a primera hora de la tarde con cuatro páginas y una suscripción mensual de una peseta. La cabecera llevaba impresa la mención "Con censura eclesiástica", dejando clara su vinculación con la Iglesia Católica.
En 1920, el periódico cambió de empresa propietaria y pasó de ser "Periódico de noticias" a "Periódico católico regional". Se convirtió en portavoz de los sindicatos católicos, manteniendo su línea editorial conservadora. Durante la década de los años 20, el rotativo impulsó campañas a favor de los soldados leoneses destinados en África.
Los ataques de la II República
La proclamación de la II República en 1931 tensionó la redacción, aunque Diario de León se mantuvo firme en defensa de sus ideales católicos. El 14 de abril de ese año, un editorial provocó la reacción de los republicanos, llenando de cartas y llamadas las oficinas del periódico. Durante estos años, el rotativo cubrió las primeras elecciones en las que las mujeres pudieron votar.
En la Guerra Civil, León se sumó al bando nacional desde el primer momento, y el rotativo reflejó esta postura en sus páginas. En este periodo, el periódico contaba con corresponsales en el frente, con firmas como Mariano Domínguez Berrueta o González de Lama narrando las crónicas bélicas.
Personajes
Se jubila Francesco Sforza, «el fotógrafo de los Papas»: «No aparecía nunca pero siempre estaba»
Religión en Libertad
Los años 40 y 50 trajeron dificultades económicas que pusieron en peligro la viabilidad del proyecto. En 1956, la empresa Sarpe entró en el accionariado, dejando por primera vez al Obispado en minoría, aunque mantuvo su peso en las decisiones. José Luis Pérez Herrero asumió la dirección como primer laico en 1956, marcando un punto de inflexión en la historia del rotativo.
La década de los 60 supuso la llegada de Alfredo Marcos Oteruelo a la dirección en 1964, quien abrió las puertas a periodistas titulados sin vinculaciones con la Iglesia. Una nueva generación de profesionales transformó así el periódico, cuidando no solo qué se contaba, sino también cómo se contaba.