El origen «católico» de las «cajas cooperativas»... al que se une ahora la Agencia de Valores GFED
Antonio Ramírez, Director de Fundraising y Consultoría, analiza este nuevo paso

"Con la inflación, cada euro que no se mueve vale menos a final del año", dice Ramírez.
Hace unos días se firmaba el acuerdo por el que Agencia de Valores GFED daba un paso más allá en su expansión, incorporándose al grupo de Cajalmendralejo, a través de su filial Banco de Depósitos.
GFED se ha consolidado como un referente en inversión responsable, gracias a que ofrece soluciones a medida en tres áreas clave: gestión ética de carteras, consultoría para la creación y planificación de fondos endowment, y apoyo en captación de recursos para entidades sin ánimo de lucro.
Para hablar de este acuerdo y de los nuevos horizontes que se le abren a GFED, y a los católicos que desean invertir éticamente, ReligiónEnLibertad habla con Antonio Ramírez, Director de Fundraising y Consultoría de la Agencia.
-¿Qué cambios supondrá para los clientes esta unión?
-La Agencia mantiene su personalidad jurídica, su independencia y se convierte en una entidad filial del Banco de Depósitos y, por tanto, de Cajalmendralejo.
»A los clientes de la Agencia esta operación no les afecta directamente, y no tienen que hacer nada. Sus posiciones y cuentas de valores siguen en el mismo sitio y con la misma numeración, operan del mismo modo, y tienen los mismos canales a su disposición.

María Vázquez, CEO de Gestión Fondo Endowment (GFED), y Antonio Ramírez, Director de Fundraising y Consultoría de GFED.
»Indirectamente les beneficia que mejora la posición de solvencia de la Agencia, que puede ampliar sus actividades y ofrecer mayores alternativas de futuro, así como beneficios en una operativa bancaria con una entidad, Banco de Depósitos, que comparte la misma misión y visión en cómo abordar las inversiones financieras.
»Ambas entidades se esfuerzan por trabajar con los más altos estándares éticos y morales en su actividad, teniendo en cuenta tanto la Doctrina Social de la Iglesia como los criterios ESG y de impacto.
-¿Qué orígenes y valores hay detrás de Cajalmendralejo?
-Desde su fundación, con más de un siglo de historia y con un equipo humano siempre comprometido, Cajalmendralejo ha sido fiel a sus valores corporativos de respeto, cercanía, confianza y responsabilidad, que la definen y que la han llevado a ser la primera Entidad financiera extremeña.
»Cajalmendralejo tiene entre sus objetivos preferentes favorecer el crecimiento económico y contribuir al desarrollo social, manteniendo como valores fundamentales en el ejercicio de su actividad el compromiso, la responsabilidad y la solidaridad con la sociedad.
»Las cajas cooperativas nacieron en la Europa del siglo XIX, impulsadas por el naciente movimiento cooperativo, para combatir las dificultades de acceso al crédito de las familias cooperativistas campesinas y pequeñas empresas agrarias.
»Estas entidades financieras, impulsadas en España por los sindicatos agrícolas católicos, buscaban evitar la usura y proporcionar préstamos a agricultores para que pudieran invertir en sus explotaciones.
»En España, las cajas cooperativas, especialmente las rurales, han sido un elemento fundamental en la modernización de nuestro sector agroalimentario y hoy en día, el cooperativismo de crédito está implantado en todo el mundo, y ha demostrado su eficacia como punta de lanza en la universalización de los servicios financieros.
»La Iglesia promueve el cooperativismo como una herramienta para el desarrollo local, la justicia social, la dignidad humana y el bien común, y ha apoyado su creación a lo largo de la historia, especialmente en el ámbito rural.
»El Papa Francisco ha reiterado este apoyo, animando a las cooperativas a innovar y a ser un "motor" para los más débiles, fomentando una economía centrada en las personas y no en el capital.
»Los principios cooperativos de autoayuda, democracia, igualdad y solidaridad resuenan con los valores éticos de honestidad, transparencia y solidaridad promovidos por la Iglesia.
»En 1887 los sindicatos católicos fueron el germen de las primeras entidades de préstamos y ahorros que posteriormente se convertirían en las cooperativas de crédito, algunas de las cuales hoy día persisten. La Caja de Ahorros de Almendralejo nació en 1903 y es la más antigua de España.
- ¿Y qué beneficios da el combinar la experiencia en inversión ética con la tradición "católica" de una caja rural?
-Una entidad, con raíces cooperativas y ético-sociales, genera una diferenciación poderosa respecto a la banca tradicional y las gestoras convencionales y, por supuesto, frente a las Fintech y neobancos.
»La actividad inversora de GFED, que tiene en cuenta en su actividad tanto la Doctrina Social de la Iglesia como los criterios ESG y de impacto, y el buen hacer de una caja centrada en las personas y no en el capital, nos posiciona de forma única en el mercado, permitiendo una diferenciación clara respecto a otros modelos financieros.
»Esta diferenciación no es solo financiera, sino cultural, moral y estratégica, y puede conectar profundamente con una nueva generación de clientes que exige coherencia entre valores, economía y propósito.
»Una entidad con raíces cooperativas pone la ética en el centro, no como etiqueta de marketing. Es un grupo cooperativo, no una web o una app, aunque use webs o apps. Se centra en el servicio humano, en las personas, no solo en lo digital, aunque este sirva de apoyo.
-¿Esta unión podrá atraer a más clientes que buscan coherencia entre principios éticos e inversiones?
-Claramente. Combinar la experiencia en inversión ética con la tradición de una entidad de origen cooperativo no es solo una ventaja competitiva: es una propuesta de futuro alineada con los valores de una economía humana y sostenible.
»Esto nos permite conectar, precisamente, con una nueva generación de clientes que exige coherencia entre lo que cree, lo que consume y dónde invierte.
»En un mundo financiero cada vez más automatizado, impersonal y excluyente, la mayoría de los grandes actores, la banca tradicional, las fintech y los neobancos, han renunciado a tratar con personas reales. Son modelos que priorizan la eficiencia por encima de la empatía y el beneficio por encima de la dignidad.
»Frente a esa lógica dominante, proponemos algo distinto y necesario: una gestión ética que no solo cuida lo que hace con el dinero de sus clientes, sino que los trata como personas.
-¿Qué oportunidades se van a dar ahora para desarrollar productos financieros más "éticos"?
-Estamos en un momento histórico donde las finanzas éticas ya no son una excepción, sino una necesidad. Cada vez más personas se preguntan: "¿Dónde va mi dinero mientras yo no lo uso?". Esto impulsa la demanda de productos que garanticen impacto positivo, exclusión de sectores nocivos y transparencia real.
»Para GFED y Banco de Depósitos es una oportunidad para diseñar fondos, depósitos, planes de pensiones o seguros que no solo busquen rentabilidad, sino también coherencia con los valores personales.
»Pero también existe una gran oportunidad para liderar una nueva forma de enseñar a ahorrar, invertir y consumir de forma responsable, especialmente entre jóvenes, mayores y colectivos excluidos por la banca digital.
»Estamos comprometidos en diseñar productos sencillos, accesibles, comprensibles y éticos. En resumen, la gran oportunidad es dejar de pedirle a la gente que elija entre ética o rentabilidad, y empezar a ofrecer productos donde las dos cosas van de la mano.
-¿Por qué GFED se vuelve una opción más interesante que nunca para aquellos católicos que quieren saber dónde acaban sus inversiones?
-Porque en un mundo cada vez más complejo y desconectado de los valores humanos, este proyecto representa una oportunidad real para vivir la fe también a través de las finanzas.
Puedes ver aquí una entrevista a la CEO de GFED en Mater Mundi.
»Muchos católicos se preguntan con razón: "¿Estoy invirtiendo en aquello que defiendo con mi vida?". Este proyecto permite responder a esa inquietud con hechos, evitando inversiones en sectores contrarios a la dignidad humana (armamento, juego, especulación, destrucción ambiental) y, a la vez, apoyando activamente iniciativas que construyen el bien común: educación, sanidad, vivienda social, energías limpias, agricultura responsable.
»Con total transparencia para confirmar donde acaban sus inversiones. Nos encontramos con muchos católicos que desconfían del sistema financiero convencional; en este proyecto verán algo distinto: una gestión con raíces humanas, éticas y sociales, que pone a la persona en el centro.
-¿Por qué es bueno que la Iglesia, las órdenes religiosas, los seglares... pongan sus ahorros a trabajar?
-El dinero, cuando se deja quieto, no sirve a nadie. Pero cuando se pone a trabajar con criterio y fe, puede convertirse en una herramienta de transformación y esperanza.
»Guardar el dinero por miedo, sin criterio, o en manos de entidades que lo usan sin escrúpulos, es perder una oportunidad de sembrar bien y una forma de perder valor y oportunidades.
España
Gran salto de la inversión ética en España: Cajalmendralejo adquiere la Agencia de Valores GFED
Religión en Libertad
»Con la inflación actual, cada euro que no se mueve vale menos al final del año. El coste de no poner los ahorros a trabajar no se ve de inmediato, aunque se paga caro a largo plazo.
»Invertir bien es una fuente futura de ingresos, de libertad y de seguridad. No se necesita grandes patrimonios ni ser un experto para empezar, dar el paso es más fácil y menos arriesgado de lo que parece... sobre todo si te dejas acompañar por profesionales que entiendan tus objetivos.