Miércoles, 17 de agosto de 2022

Religión en Libertad

San Lucas 2, 36-40

Ana servía a Dios con oraciones y ayunos y hablaba del Niño a todos

ReL

Profetisa, Ana,
Profetisa, Ana,

Evangelio según san Lucas  2,36-40

En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser.

Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones.

Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.

Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.

El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

Señor Jesús, así como la profetisa Ana es imagen de la persona verdaderamente piadosa, que vive cerca de Dios y para Dios en cuerpo y alma; que en el templo se siente simplemente como en su casa y está allí cuando llegas Tú en brazos de María: que yo también, Señor, esté en mi lugar cuando Tú vengas a mí, y que te sepa descubrir en cada circunstancia, en la cruz cotidiana, en los más débiles, en los que se comportan como enemigos. Que con mi conducta transmita a los demás la esperanza de tu Segunda Venida.




5€ Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
10€ Gracias a tu donativo habrá personas que podrán conocer a Dios
50€ Con tu ayuda podremos llevar esperanza a las periferias digitales
Otra cantidad Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
Si prefieres, contacta con nosotros en el 680 30 39 15 de lunes a viernes de 9:00h a 15:30h
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter

¡No te pierdas las mejores historias de hoy!

Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria

REL te recomienda