Los prejuicios anticatólicos en la serie de televisión «Downton Abbey»: así era la realidad
El autor de este gran éxito, Julian Fellowes, es un católico que quiso ser fiel a la historia en su gran creación de ficción.
![El chófer Tom Branson [Allen Leech] y Lady Sybil Crawley [Jessica Brown Findlay] en una escena de 'Downton Abbey'.](https://imagenes.religionenlibertad.com/files/og_thumbnail/uploads/2026/05/10/6a00ac07469d6.jpeg)
El chófer Tom Branson [Allen Leech] y Lady Sybil Crawley [Jessica Brown Findlay] en una escena de 'Downton Abbey'.
La serie de Carnival Films y Masterpiece para ITV y PBS incluye en el sexto episodio de su tercera temporada una polémica llamativa: Branson, el chófer, quiere bautizar como católica a su hija Sybil, lo cual produce una fractura en la compleja comunidad de amos y sirvientes que componen las seis temporadas de Downton Abbey (2010-2015).
Salen entonces a la luz prejuicios anticatólicos que, según el creador de la serie, Julian Fellowes, no eran nada raros en la época en la que está ambientada, los primeros años del siglo XX. Él, que nació en 1949 y es católico, aún los conoció en su infancia.
Con esas escenas quiso "ilustrar el anticatolicismo, espontáneo y casi inconsciente, que existía en las clases altas y aún pervivía cuando yo era pequeño", declaró en 2012 a The Telegraph.
"No es que ellos fuesen mala gente", continúa (y de hecho Robert Crawley, conde de Grantham [interpretado por Hugh Bonneville] y protagonista de la serie y opuesto frontalmente a ese bautizo, no lo es), "pero pensaban que de alguna manera ser católico era algo inapropiado y como no ser inglés". Fellowes considera que esta peculiar perspectiva había sido poco tratada en la televisión y decidió incluirla en su exitosa creación.
Cine y televisión
Downton Abbey llega a su gran final: hijos, matrimonios, pasar el relevo, renovar la tradición
Pablo J. Ginés
Y es que -apunta en referencia al autor de Retorno a Brideshead- "bien sabe Dios que Evelyn Waugh escribió mucho sobre los católicos, pero no tanto sobre los anticatólicos, que les superaban mucho en número en aquella época".
En la época que recuerda Fellowes porque la vivió personalmente "ya se había alcanzado ese punto en que la gente te invitaba sin problemas a sus fiestas, pero todavía muchos no querían que te casaras con sus hijas y correr el riesgo de tener nietos católicos".
"Éramos como un club... y, paradójicamente, me gustaba bastante aquello", añade el padre de Downton Abbey.