Tras doce años sin abad, los monjes del Valle eligen a Alfredo Maroto en un momento decisivo
La designación llega en un momento especialmente delicado para la comunidad.

Dom Alfredo Maroto, nacido en Segovia en 1958, cuenta con una larga trayectoria dentro de la comunidad.
La comunidad benedictina de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos ha puesto fin a más de una década sin un abad elegido conforme a la tradición monástica.
En un capítulo celebrado este miércoles, los monjes designaron como nuevo superior a dom Alfredo Maroto, OSB, quien desde marzo ejercía como prior administrador. La elección, presidida por dom Geoffroy Kemlin, abad-presidente de la Congregación de Solesmes, marca el inicio de una etapa que los propios monjes describen como un tiempo de "consuelo, estabilidad y esperanza".
La designación de Maroto llega en un momento especialmente delicado para la comunidad, que mantiene una negociación abierta con el Gobierno por el proyecto de "resignificación" del recinto de Cuelgamuros.
Como recuerdan los monjes, la abadía —de estatus sui iuris— es custodio de la Basílica, la Hospedería y la Escolanía, y su misión espiritual continúa desarrollándose en plena comunión con la Iglesia. La elección de un abad propio refuerza la capacidad de la comunidad para afrontar este proceso desde una posición de mayor cohesión interna.
Durante once años, la abadía no había podido elegir un abad debido a un contexto que fuentes cercanas describen a ABC como "extraordinariamente complejo". Tras la renuncia del padre Anselmo Álvarez en 2014, la comunidad quedó bajo la dirección de priores administradores designados desde Solesmes: primero dom Santiago Cantera, y después el propio Maroto.
Las tensiones institucionales, las presiones políticas y los episodios vinculados a las exhumaciones de los últimos años dificultaron, según estas mismas fuentes, la serenidad necesaria para un proceso tan decisivo en la vida benedictina.
Dom Alfredo Maroto, nacido en Segovia en 1958, cuenta con una larga trayectoria dentro de la comunidad. Ingresó en 1996, emitió votos perpetuos en 2001 y ha desempeñado responsabilidades clave: prior claustral, maestro de novicios y director de la escolanía. También tuvo un papel destacado en 2010, cuando defendió la continuidad de las celebraciones litúrgicas durante el cierre temporal del recinto por parte del Gobierno.
La comunidad ha recibido su elección con gratitud y la encomienda a la Virgen del Valle y a San Benito, pidiendo oraciones para esta nueva etapa. Con un abad elegido y una comunidad cohesionada, los monjes afrontan un periodo decisivo para el futuro espiritual e institucional del Valle de Cuelgamuros.
Nota de la Abadía
Elección Abacial
13 de mayo de 2026
Nuestra Señora de Fátima
La Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, ubicada en el Valle de Cuelgamuros, comunica con profunda alegría que ha tenido lugar la elección abacial de la comunidad, celebrada conforme a las Constituciones y usos propios de la Congregación Benedictina de Solesmes.
La elección ha sido presidida por el Muy Reverendo Padre Dom Geoffroy Kemlin, OSB, Abad
Presidente de la Congregación de Solesmes, habiendo recaído la elección en el Reverendo Padre Alfredo Maroto, OSB, quien hasta ahora venía desempeñando el oficio de prior administrador de esta Abadía.
La comunidad monástica celebra esta elección con honda gratitud a Dios y con renovada esperanza, como expresión de la unidad, estabilidad y solidez espiritual de una comunidad religiosa que continúa desarrollando su vida de oración, trabajo y fidelidad a la tradición benedictina en un contexto marcado por el paulatino crecimiento de la comunidad gracias a la llegada de nuevas vocaciones a la vida monástica.
España
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Religión en Libertad
La elección abacial supone igualmente un motivo de especial consuelo y confianza para los monjes de la Abadía, llamados a perseverar en su vocación de custodios de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, de su Abadía, Hospedería y Escolanía, así como del conjunto de la vida litúrgica, espiritual y monástica que se desarrolla diariamente, en plena comunión con la Iglesia y al servicio espiritual de los fieles.
La comunidad encomienda esta nueva etapa al amparo de la Santísima Virgen del Valle y de nuestro Padre San Benito, pidiendo oraciones por el nuevo abad y por todos los monjes de la Abadía.
Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos.