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«Día 8, el Soplo del Espíritu»: la trama es ficción pero la oración y sanación es real

La historia de una joven y la biografía real del taumaturgo padre Emiliano Tardif; la productora Ángela Medina cuenta las muchas intervenciones de Dios.

El actor Juan Ángel interpreta al padre Emiliano Tardif, que aceptaba reticente que unos carismáticos rezasen por él

El actor Juan Ángel interpreta al padre Emiliano Tardif, que aceptaba reticente que unos carismáticos rezasen por élpelícula dia 8

Pablo J. Ginés
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Llega a los cines de España Día 8: el soplo del Espíritu, la primera película sobre un personaje famoso en la Renovación Carismática Católica, el padre Emiliano Tardif, misionero del Sagrado Corazón. Es también una historia de ficción que engancha, la de una chica joven, influencer de moda, que choca con su familia y busca su lugar.

No es un documental, sino una historia de ficción, un drama espiritual (con final feliz), en el que se insertan datos biográficos reales del padre Tardif, sus principales enseñanzas y una curación real que sucedió por su intercesión.

El padre Tardif (1928-1999) está en proceso de beatificación desde 2010. Se hizo famoso por sus numerosos viajes internacionales y sus encuentros de oración y sanación en los que reunía a multitudes en estadios. Fue el fundador de la comunidad Siervos de Cristo Vivo, con presencia hoy en República Dominicana, Italia, España, EEUU, Panamá, Cuba, Argentina y Colombia.

El alma detrás de la película es la productora Ángela Medina, que con Joan Monegro, el director José Gómez y mucha pasión por el personaje filmaron la historia con su productora Effeta Films en República Dominicana.

Ángela Medina explica a ReL cómo Dios la fue involucrando en esta aventura. Todo empezó con una curación asombrosa.

Un rosario, barro y agua bendita

"Yo tenía un herpes zóster y le preguntaba a Dios: ¿qué quieres de mí? Rezando el Rosario, el Señor me sanó. Cuando rezaba, sentí que la Virgen me decía: "fíjate, mi hijo sanaba con barro y saliva". Eso me llegó al corazón. Pensé: 'tengo agua bendita, puedo mezclarla y hacer barro, ponerla en mi cara'. Mi herpes era como una culebra, que me tenía un nervio levantado. Ya llevaba dos semanas sin dormir y lloraba. Pero me puse el barro y fue maravilloso, divino, sentí que se bajaba esa inflamación. Y fue entonces cuando sentí que el Señor me decía: 'Quiero que hagas películas para mí'".

Ángela Medina, productora, explica las muchas intervenciones de Dios en la película Día Ocho, sobre Emiliano Tardif

Ángela Medina, productora, explica las muchas intervenciones de Dios en la película Día Ocho, sobre Emiliano TardifGoya Producciones

Pero Ángela tardó 10 años en meterse en ninguna película. "Tengo un trabajo fijo, ¿cómo voy a hacer películas?", se decía. "Pero Dios me sacó de ese trabajo. Una persona a la que le dije que tenía que hacer películas, y me animó, conocía de cerca al padre Tardif, precisamente. Primero filmamos Toy Aficiao, en 2022. Después Rango de Honor, en 2023. Me sirvieron de ensayo y ya vi que, sí, que ya podía hacer una película completamente de fe".

¿Por qué Emiliano Tardif? "Fue un Pentecostés personal"

Ángela Medina nunca ha pertenecido a la Renovación Carismática, y de hecho hoy participa en Cursillos de Cristiandad. Pero sí ha ido a encuentros carismáticos de adoración, y conoció a Tardif en persona hace décadas.

"De jovencita fui a una misa de sanación del padre Emiliano Tardif. Era un encuentro de tres días, veía a la gente que se sanaba y pensé 'esto hay que contarlo'", recuerda la productora.

En 2020, estaba en confinamiento por el coronavirus. Su esposo, que es diácono permanente, le llevaba la comunión a la habitación. Tenía en la mesita de noche el libro clásico de Tardif, Jesús está vivo. "Lo leí entre llantos y risas, porque la verdad es que es un libro divertido. Fue espectacular. Sentí el soplo del Espíritu Santo, como un calor fuerte en el pecho. Lo llamo un pentecostés personal, fue muy especial. Y me dije: 'esta es mi película'. Llamé al guionista y le pedí que escribiera ya, que Dios pondría los fondos".

En Madrid, en FITUR, un inversionista le dijo: ¿quieres 15 o 20? [millones de pesos dominicanos]. Ella dijo: "dame 20". Con eso podía empezar. "Al final costó 60 millones, pero todo fue fluyendo".

Como la causa de canonización del padre Emiliano llegó al Vaticano en marzo de 2023, tras su fase en República Dominicana, se fueron abriendo más puertas. "Eso permitía hablar más de él, antes era todo muy hermético", comenta.

Oración sin cesar y un censor peculiar

Ángela desde el primer día quiso tener un ministerio de oración que se dedicara a orar por la película. "Hay un joven que se llama César Estévez y trabajó conmigo en esto todo el tiempo. Él tiene un grupo carismático y allí recibieron una palabra de conocimiento que nos decía: 'El Señor está obrando y está escogiendo quién va a trabajar en esta película'. Así que no estábamos preocupados por el casting".

Una ayuda peculiar vino de Raúl Berzosa, hermano de Verónica Berzosa, fundadora de Iesu Communio, quien fue obispo de Ciudad Rodrigo de 2011 a 2019. Estaba en República Dominicana, fue el censor del guion y varias veces acudió al rodaje.

Una biografía fiel al libro y a los vídeos de Tardif

La parte de la película que cuenta momentos de la vida del padre Tardif es detalladamente fiel a lo que él cuenta en sus libros y en sus predicaciones, grabadas en vídeo. Tardif era bastante escéptico respecto a los carismáticos, y cuando vinieron a orar por él en el hospital, en Canadá, con mucha vergüenza pidió que cerraran la puerta. La película lo recoge. "El padre dijo que se cerró la puerta pero que ya había entrado el Espíritu Santo", señala Ángela, recogiendo su estilo lleno de humor.

La película no insiste con demasiadas imágenes religiosas. Hay apenas una estampa de Jesús y el Sagrado Corazón, "porque el padre Emiliano era misionero del Sagrado Corazón". "A la hora de poner alguna imagen de la Virgen pusimos la de Guadalupe, porque es una de las advocaciones más conocidas en el mundo, y también el padre Emiliano era conocido en muchos países. Pero podíamos haber puesto la Virgen de Altagracia, muy popular en Dominicana", admite la productora.

La película muestra a gente alabando, anima a leer la Biblia y cita varios versículos. Se ven sacerdotes revestidos en misa, pero no se les ve realmente celebrar. Quizá para compensar, el filme acaba con una frase que Emiliano Tardif repetía a los miembros de la Comunidad de Siervos de Cristo Vivo: "Si descuidan la adoración eucarística, todo se desmorona".

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Un actor no muy religioso

El intérprete del sacerdote es el actor colombiano-español Juan Ángel Samper, que le da vida, calor, cercanía y un toque simpático, también con su acento francés.

Pero Ángela quería que el actor, "que no es muy de iglesia" entendiera la fuerza del personaje. Buscaron a personas que hubieran conocido al padre Emiliano para que le hablaran de él. "Una vez una señora dijo al actor: 'el padre Emiliano no se rascaba así'. Juan Ángel dijo: 'bueno, esperen, que sí, lo voy a representar, pero no soy él".

Ángela añade que el actor, tras la película, dijo que el padre Emiliano le había ayudado: gracias a esa película había mejorado su relación con su madre. Juan Ángel le llevo a su mamá libros del padre Tardif y eso mejoró el trato entre ellos.

Un testimonio de sanación real

Es asombrosa la cantidad de personas que declaran haberse sanado en una oración con el padre Tardif, sea en Dominicana, en España o en Líbano. La periodista Marie-Sylvie Buisson escribió Emiliano Tardif: levántate y anda (ediciones MSC), fruto de acompañarle en su gira libanesa de 1994, y recogiendo docenas de testimonios de sanaciones un año después.

Ángela quería que la película terminara con un caso real de sanación, que pudiera contarlo a cámara para añadirlo al final, tras la parte de ficción.

"Vimos varios testimonios. Pero nuestro guionista, un día que fue al colegio a recoger a su hijo, se encontró una señora que iba contando a cualquiera su testimonio de sanación con Emiliano Tardif. Y nuestro guionista dijo: 'señora, cuéntemelo a mí'. Y me llamó: 'Ángela, Dios me mandó el testimonio que buscábamos'. Le dije: 'tómale el número, vamos a ver si tiene papeles'. Y sí. Es Dolly Guerra, vimos su documentación, los análisis, las placas que le hicieron al niño. ¡Guardó las placas [de rayos-x], que son de la época, y las prestó para mostrarlas en la película!"

La señora Dolly contó todo su testimonio un día, con todo el equipo de la película reunido. Otro día vino su hijo, y hablaron los dos y se grabó. El hijo, a su vez, también vivió otra intercesión del padre Tardif.

Filmar carismáticos de verdad... y que suene bien

Un mérito de la película es que recoge una escena de alabanza, oración espontánea y oración en lenguas, armónica, serena y con excelente calidad de sonido, sin alboroto ni cacofonía. Ángela está muy satisfecha de que no es nada fingido, sino oración real.

"Teníamos que llenar esa parroquia de gente. La que se ve es una parroquia donde de verdad el padre Emiliano predicó en cierta época. Convocamos ¡y mucha gente vino feliz de servir" Eran unas 300 personas, lo llenamos. Les dije: 'No queremos que ustedes actúen o finjan. Cuando el director diga que es hora de hacer oración, ¡hagan oración real, alaben al Señor de verdad, pídanle por la película y por la causa del padre Emiliano! De verdad, que no sea actuación'. Y como era gente real en oración real, quedó bien".

Pero hubo más. "En postproducción invitamos a otro grupo de oración para una oración muy larga, mucho rato, para tener más efectos de sonido, para añadir y la oración en lenguas en el estudio. Pero es real, la película tiene personas orando de verdad. Y la película incluye toda su oración de sanación completa".

En los cines de España... y luego a EEUU, México, Colombia...

España es el primer país fuera de República Dominicana que recibe en cines la película Día 8, el soplo del Espíritu. En festivales ya tiene un itinerario. "En Arizona nos dieron un premio y laureles. Al público hispano y la gente de cine les gustó. En Nueva York, en el festival de cine, tuvimos lleno. En Miami, en el Festival Latinoamericano también.

Y van llegando solicitudes. El actor es famoso en Colombia, así que también llegará allí. Y a cines de EEUU en septiembre, y a México, con ayuda de Gaby Jacoba y el festival de cine católico", va explicando Ángela.

Y todo empezó con una curación y, diez años después, una experiencia del Espíritu Santo confinada con el coronavirus.

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