«El Cielo», la secta que nos fascina en la miniserie de HBO Max: Biblia, comunidad, corrupción
La miniserie El Cielo (Niebo) se basa en el testimonio real de un joven que vivió cinco años en esa secta.
Sebastian y Aneta se casan muy enamorados en la secta Cielo, en la teleserie de HBO Max
El Cielo (Niebo, en polaco) es una fascinante miniserie de HBO Max, de seis episodios de 45 minutos cada uno, basada en un caso real, en concreto en el libro de Cielo, cinco años en una secta, de Sebastian Keller.
El Keller real aparece visto por la espalda en el último fotograma, y no ha concedido entrevistas para promocionar la teleserie, aunque el libro se ha reeditado ahora con más datos y un prólogo de la Dra. Agnieszka Bukowska, socióloga e investigadora de sectas. El libro lo publicó en 2011; su paso por la secta fue de 1991 a 1996.
La desconcertada Europa postsoviética
Eran los años 90, acababa de hundirse el comunismo en Polonia. Nadie creía en el viejo sistema ni se sabía cómo sería el nuevo. Pese a cuatro décadas de dictadura comunista, Polonia era el país más cristiano de Europa Oriental y mantenía una Iglesia con presencia en todo el territorio. En el ex-bloque soviético la gente, desconcertada, con el lema "todos nos han mentido", buscaban gurús, energías, vías alternativas, sanadores, grupos "especiales"...
Pero el joven Sebastian Keller no cayó en una secta new age, sino en un grupo que parecía cristiano. Su líder, Bogdan Kacmajor (fallecido en 2022) se presentaba como un sanador por la fe, y citaba la Biblia (la serie le da el nombre Piotr Wójcik). Durante los seis capítulos nos preguntamos: ¿de verdad tiene poderes, de verdad cura?
Piotr logra quitar los dolores del joven Sebastian, parece tener un don sanador... pero lo usa para construir su secta
Quien haya visto la película Los Domingos, verá que el recurso es similar: no se juzga, se deja hablar a los personajes, con sus contradicciones. Pero aquí pasan muchas cosas visibles, curaciones y maldiciones, que parecen sobrenaturales, a menos que exageremos las casualidades. Los que se van de la secta, mueren extrañamente o vuelven a sus enfermedades. Los que retornan al gurú, se curan de sus dolencias.
El joven Sebastian, en cierto momento, oirá un mensaje, una voz en su cabeza, contemplando un crucifijo. El espectador nunca tendrá claro si de verdad es un mensaje de Dios.
¿Obra de Dios o del demonio?
Las cosas extrañas que pasan, esas casualidades increíbles, ¿son obra de Dios o del demonio? En realidad al demonio casi no se lo menciona, y no hay pruebas evidentes contra él. Sebastian está con el líder Piotr porque él le ha curado lo que la ciencia no le curaba y luego le ha ofrecido una comunidad.
Lo fascinante de la historia es la acumulación de giros de tuerca en cada capítulo. Las peticiones de austeridad, de entrega de bienes, de confianza, que al principio suenan a alegría franciscana, a vida sencilla, volver al campo, una gran familia en una gran casa... y luego se van deformando. Al espectador de fe le inquietará plantearse dónde está la línea. También hay momentos en que pensamos "ya de esta los sectarios no se libran"... y nos equivocamos.
En la casa de la secta Cielo viven varias parejas con niños una vida sencilla y austera... pero bajo un liderazgo cada vez más tóxico
Pero aunque se memorizan versículos, el protagonista no es Jesús, sino el líder Piotr, y su esposa Dorota. Cada vez reclaman más prebendas: quién se casa con quién, como se llamará cada uno (también los adultos, con nombres absurdos), como se habla, cómo lograr recursos, incluso robando...
El líder deja claro desde el principio que la Iglesia Católica es falsa, mentirosa, parte del sistema engañoso. Todas las demás iglesias, también. Él y sólo él y sus elegidos forman parte de los salvados, y la prueba es que se curan y viven sin drogas, sin alcohol, sintiéndose más libres... hasta que se les exige obediencia total.
Más poder extraño que mecanismos psicológicos
Durante los 3 primeros capítulos, nos preguntamos si la comunidad sectaria no tendrá su parte de razón, y si las familias del joven Sebastian, o después de su novia, no serán culpables de muchos de sus males, por hipocresía, o por posesividad. Luego deducimos que eso no importa ya.
Hay quien señala que la serie explora los mecanismos psicológicos con los que se corrompe a la víctima. Pero no es realmente nada sutil. Piotr parece tener verdaderamente poderes sobrenaturales y usarlos para mandar sobre los demás. Cura enfermedades, adivina lo que va a pasar, maldice a alguien y le pasan desgracias. Las partes "buenas" de la secta (vivir en comunidad, trabajar la tierra, cantar, conocer más la Biblia, vivir una vida más sencilla) ya están inventadas y las usan comunidades sanas.
La madre de Keller, y algunos familiares más, acudirán a la Iglesia buscando ayuda. Los curas escucharán, intentarán hacer algo, incluso irán en procesión a la casa sectaria, sin gran éxito aparente. La fotografía, el ritmo, la música, nos hacen mirar a los curas con sospecha, como débiles, distraídos o incapaces de poder alguno. Pero, en realidad, ningún cura hace nada malo y todos tratan de ayudar a sus feligreses. Keller, fuera de la secta, rezará, pero nunca nos queda claro si le queda fe, si alguna vez ha tenido una verdadera relación personal con Cristo, o sólo desesperación.
La miniserie muestra también algunas de las secuelas incluso fuera de la secta, la desconfianza, el miedo, las heridas...
Piotr marca una línea de fuego, un lado es Cielo, el otro es el mundo... y a quien vaya al mundo le irá muy mal, avisa
Guion frío, actores cálidos
El guion es de Jakub Korolczuk y Bartosz Blaschke dirige los 6 episodios, con meticulosidad gélida, también en sus colores. La sensación es que "ahí fuera hace frío, aquí en la comunidad, se está caliente". Los actores son los que dan calor y vida, empatía e inquietud a todo el conjunto: Stanislaw Linowski como el joven Sebastian Keller, Tomasz Kot como el líder sectario Piotr Wójcik, Magdalena Różczka como su inquietante esposa Dorota (a la vez dulce, maternal y manipuladora), Zofia Jastrzębska como la joven Aneta, novia de Sebastian, que luego será una voz de la sensatez anclada en la familia.
El actor Tomasz Kot, que interpreta al fascinador líder Piotr, declaró: "Es increíble que lo que parece ser cielo al principio… pronto cruza la línea y se convierte en un infierno. Eso fue lo más desafiante de interpretar a un personaje así". Zofia Jastrzebska, quien interpreta a la joven Aneta, dice: "Trabajando en la serie, conecté con un lugar donde el amor se mezclaba con el miedo y la fe con el dolor".
El Keller real encontró ayuda especializada en la Iglesia
El Keller real, apoyado por un viejo amigo, empezó a buscar ayuda para intentar rehacer su vida en 1999 en el Punto de Información sobre Sectas y Nuevos Movimientos Religiosos, ubicado en la Parroquia de la Asunción de la Santísima Virgen María en Bialystok (Polonia). Allí conoció a personas que le ayudaron a reconstruir la devastación espiritual que la secta le causó.
Keller hoy no quiere hablar de esa época, y en la nueva edición de su libro apunta: "La vida continúa, no seguiré mirando atrás ni reviviendo lo que pasó. Escribí este libro para no tener que seguir hablando de Cielo, para que cuando alguien me vuelva a preguntar: "¿Cómo era allí?", pueda responder: "Toma, léelo; está todo aquí"". Sí quiere que el libro o la serie sirvan para advertir a los jóvenes.
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