De Paracuellos a Katyn (1)

Este domingo de la Misericordia Divina se celebró la Santa Misa en el Museo de Katyn de Varsovia.
Este domingo de la Divina Misericordia, durante las celebraciones del 86º aniversario de la Masacre de Katyn en el Museo de Katyn en Varsovia, el padre Piotr Zamaria presidió la Santa Misa por la intención de los asesinados en Oriente. La homilía fue pronunciada por el reverendo coronel SG en retirado. Zbigniew Kępa, el postulador de la fase preliminar del proceso de beatificación de los capellanes de Katyn, habló sobre la necesidad de analizar el asesinato cometido contra prisioneros de guerra polacos no solo desde una perspectiva histórica, sino también espiritual. Enfatizó que la herida tras este crimen sigue sin sanar, también porque aún no hay un reconocimiento pleno de culpa.

En el Museo de Katym de Varsovia se muestran expositores con las cosas personales de los asesinados recogidos en las exhumaciones.
Así que la celebración tuvo lugar como parte del Día de la Memoria del Crimen de Katyn, que coincide con el aniversario del anuncio por parte de los alemanes en 1943 del descubrimiento de fosas comunes de oficiales del ejército polaco en Rusia. Los alemanes comenzaron los trabajos de exhumación el 18 de febrero y, para el 13 de abril, habían extraído más de 400 cuerpos. El 13 de abril, la radio de Berlín anunció que se habían encontrado los cuerpos de 12.000 oficiales polacos en el bosque de Katyn.
Durante años, la verdad sobre el crimen fue oculta y engañada. Las autoridades soviéticas intentaron culpar a criminales nazis por el tiroteo a los oficiales, pero el Tribunal de Núremberg omitió este punto en la acusación por falta de pruebas. No fue hasta 1990 cuando la URSS admitió que los polacos habían sido fusilados por oficiales del NKVD.

Paracuellos de Jarama laboratorio de lo que sería Katyn, según algunos historiadores.
DE PARACUELLOS A KATYN
El historiador Javier Paredes afirma que es sorprendente…, y en algunos casos además de sorprendente culpable, el desconocimiento que en España se tiene de lo que sucedió en Paracuellos de Jarama (Madrid - España) durante los días que transcurren desde el 7 de noviembre hasta el 4 de diciembre de 1936. Durante cuatro semanas, esta localidad cercana a Madrid, junto al aeropuerto internacional de Barajas, fue el escenario del mayor genocidio de todos los siglos de la Historia de España, cometido por los socialistas y los comunistas.
Uno de los mayores estudiosos de datos definitivos e historias de muertes violentas durante los días de la Guerra Civil es José Manuel Ezpeleta. Piloto civil de profesión, ya jubilado, es miembro de la Hermandad de Paracuellos de Jarama. Su abuelo, Francisco de Ezpeleta, teniente coronel de Caballería retirado fue asesinado en Paracuellos el 7 de noviembre de 1936.
Ezpeleta es sin duda el mayor experto en la persecución religiosa en Madrid durante la Guerra Civil. Tiene documentadas 26.000 personas asesinadas bajo el régimen del Frente Popular por muchos conceptos, entre ellos miles de sacerdotes, religiosos y laicos muertos por su fe. Solo en Paracuellos de Jarama, José Manuel Ezpeleta tiene localizados los restos mortales de 4.750 personas, 3.950 que fueron asesinadas en ese lugar y los de otras 800 víctimas, traídos de otros lugares e inhumados en el cementerio de Paracuellos, después de la guerra.
Por eso, lógicamente no se puede comparar en cifras Paracuellos y Katyn: de los casi cuatro mil españoles a los 22.000 intelectuales, policías y oficiales polacos. pero sí que se ha escrito repetidamente que Paracuellos es el laboratorio comunista de lo que iba a suceder tan solo tres años y medio después en Katyn.
[César VIDAL, Paracuellos-Katyn un ensayo sobre el genocidio de la izquierda (Madrid, 2005), dicho estudio histórico se convierte en el primero que compara los crímenes contra la Humanidad cometidos en Paracuellos y Katyn. Y en ambos casos, el resultado fue la realización de millares de fusilamientos seguidos de enterramientos masivos en fosas. En ambos casos, los crímenes fueron llevados a cabo por fuerzas de izquierdas. En ambos casos, las atrocidades no fueron obra de incontrolados sino de las más altas autoridades. En ambos casos, los asesinatos fueron contemplados por sus ejecutores como fase indispensable en la implantación de la dictadura del proletariado. En España no se consiguió por la victoria del general Franco en 1939.
También podemos destacar el artículo de Milagrosa Romero Samper, Katyn, una película sobre Paracuellos, publicado en la revista Altar Mayor, Nº. 128, 2009, págs. 861-864. Fue escrito con ocasión de la película Katyn de Andrzej Wajda.