Religión en Libertad

Beato José Tapies de Urgel

Fotografiado, durante unos Ejercicios Espirituales, junto a uno de sus asesinos.

El 29 de octubre de 2005 fue beatificado el beato José Tapies. Benedicto XVI, elegido ese año pontífice de la Iglesia, aparece de espaldas incensando sus reliquias.

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Internet, una vez más, es un mundo maravilloso -para muchas cosas buenas. Acabo de encontrar el librito que el sacerdote José Ricart Torrents escribió sobre la vida y martirio del beato José Tapies Sirvant, beneficiado-organista de la Pobla de Segur (Lérida) y que fue el primer grupo de mártires españoles que subieron a los altares durante el pontificado de Benedicto XVI. Se trataba de un grupo de sacerdotes de la diócesis de Urgel:

Mn. Josep Tàpies Sirvent (nacido en Ponts en 1869)

Mn. Pasqual Araguàs Guardia (El Pont de Claverol, 1899)

Mn. Silvestre Arnau Pascuet (Gòsol, 1911)

Mn. Josep Boher Foix (San Salvador del Toló, 1887)

Mn. Francesc Castells Brenuy (La Pobla de Segur, 1866)

Mn. Pere Martret Moles (La Seu d’Urgell. 1901)

Mn. Josep Joan Perot Juanmartí (Boulonge –Francia, 1877)

y de la religiosa María de los Ángeles Ginard Martí (Llucmajor, Mallorca, 1894) religiosa de las Hermanas Celadoras de Culto Eucarístico.

Benedicto XVI tuvo una breve intervención para saludar a los asistentes a la beatificación de estos 8 mártires.

Ese año de 2005 el papa decidió que fuera el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos quien celebrara la misa y leyera el Breve apostólico de beatificación. Lo común es que los ritos de beatificación se realicen en la diócesis que ha promovido la causa del nuevo beato o en otra localidad más idónea de la misma provincia eclesiástica o región, en la fecha que se determine por acuerdo del obispo diocesano y la Secretaría de Estado. Hubo una excepción notable cuando el 28 de octubre de 2007 se celebró la beatificación de 498 mártires de la persecución española, pero Benedicto XVI solo se asomó al balcón para la recitación del Ángelus dominical. En esta de 2005, en la que ya no presidió, pero bajó para venerar las reliquias e incensarlas y saludar a los presentes, afirmando:

«El ejemplar grupo de sacerdotes de la diócesis de Urgel inmolaron su vida durante la persecución religiosa en España por su fidelidad al ministerio sacerdotal, que ejercieron con gran entrega en las comunidades parroquiales que tenían encomendadas. Dando testimonio de su condición sacerdotal, y perdonando a sus perseguidores, dieron su vida invocando al Rey del Universo».

Portada de la biografía publicada por Mn. Ricart en 1963.

MÁRTIR SOLO POR SER SACERDOTE

Mn. Ricart explica en su introducción que los actores de la causa de beatificación de Mn. José Tapies le han pedido que escriba una biografía de este al que ya titula, desde el primer momento, héroe del sacerdocio católico... «su heroísmo campea en una vida humilde, eminentemente sacerdotal; y culmina en una muerte prevista y aceptada por Cristo, sellada, a lo que podemos creer, con el timbre de un verdadero martirio. Mosén Tapies en 1887 había vestido la sotana. Durante medio siglo la vistió dignamente; y en 1936 la honró y glorificó dando generosamente con ella su vida por Cristo y por su sacerdocio».

El día 15 de marzo del año 1869 nació, en Ponts, el futuro presbítero José Tapies Sirvant. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Urgel. Fue ordenado en la antigua Colegiata de Santa María de Valldeflor, hoy basílica parroquial, de la ciudad de Tremp, el 11 de junio de 1892, por el obispo Salvador Casañas, futuro obispo de Barcelona y cardenal.

Ejerció su ministerio sacerdotal en la parroquia de Nuestra Señora de Ribera de La Pobla de Segur. Desde 1892 a 1910 como vicario parroquial; ecónomo del beneficio de organista de 1905 a 1909, y beneficiado-organista desde 1909 hasta el día 13 de agosto de 1936 en que fue inmolado «in odium fidei».

Fotografía del libro de Ricart Torrents en donde el mártir aparece al frente de su órgano, mientras interpretaba magistralmente una composición.

Aquí el relato completo del 13 de agosto de 1936 cuando fueron asesinados los 7 sacerdotes diocesanos. En el libro de Mn. Ricart recuerda que cuando van a detenerle le pide a su sobrina su sotana más nueva, el manteo y su sombrero. Los milicianos bajan la mirada y esbozan una reverencia. Me presento así vestido para no engañar a nadie y acreditar mejor mi condición de sacerdote. Cuando ya estaban llegando al lugar del fusilamiento, impeliéndole una vez más para que se quitará la ropa talar, afirmo rotundamente: -On vaig jo, va sempre la sotana (donde voy yo, va siempre mi sotana). Sacerdote, solo sacerdote, siempre sacerdote.

El beato José Tapies Sirvant (1869-1936), asesinado a los 67 años.

Finalmente, es sobrecogedora esta fotografía en la que Mn. Ricart escribe a pie de foto: Uno de los milicianos que participaron en la ejecución, practicando ejercicios espirituales (el tercero, por la derecha, en la fila de los sentados).

Una foto sobrecogedora publicada en "Mártir solo por sacerdote" (Barcelona, 1963).

Los restos de los beatos José Tapies y compañeros mártires pueden venerarse en la catedral de Santa María de Urgel, junto a la venerada imagen de Nuestra Señora de Montserrat, patrona de Cataluña. Una lápida blanca recoge la cita de Apocalipsis 7,14: Et dixit mihi: Hi sunt qui veniunt de tribulatione magna et laverunt stolas suas et dealbaverunt eas in sanguine Agni.

Capilla de Ntra. Sra. de Montserrat en la catedral de Urgel donde yacen los cuerpos de los 7 sacerdotes diocesanos asesinados el 13 de agosto de 1936.

En la columna de granito se pueden leer los nombres de los siete beatos.

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