Religión en Libertad

El universo no es fruto del azar, sino una obra diseñada por Dios con orden, belleza y armonía divina.

Mentir no nos lleva nunca a la santidad

🔹San Agustín. Contra la mentira VII, 18🔹

🔹San Agustín. Contra la mentira VII, 18🔹- NMN

Creado:

Actualizado:

Ciertamente, interesa mucho saber la causa, el fin, la intención con que algo se hace, pero lo que consta que es pecado, de por sí, no hay ninguna causa buena ni ningún buen fin aparente ni ninguna, supuesta, buena intención que pueda justificarlo 🔹San Agustín. Contra la mentira VII, 18🔹

Por muy noble que sea tu intención, si la acción en sí misma es intrínsecamente mala (lo que él llama "pecado de por sí"), no hay pirueta mental que la convierta en algo bueno.

En la vida espiritual, existe la tentación constante del subjetivismo: creer que, como "mi intención es buena" o "mi corazón siente que está bien", entonces la acción queda santificada. Agustín corta de raíz esta idea. Para que un acto sea bueno, deben serlo sus tres componentes: el objeto (lo que haces), el fin (por qué lo haces) y las circunstancias. Si el objeto es pecado, la cadena se rompe.

Los seres humanos podemos disfrazar de "caridad" lo que en realidad es debilidad, o de "justicia" lo que es revanchismo. Por eso San Agustín nos invita a no confiar ciegamente en nuestro "sentir", sino a confrontar nuestras acciones con una verdad objetiva. La santidad no es "sentirse bien" con sí mismo, sino "hacer el bien" en la Verdad.

Si pasamos a la evangelización en las redes sociales nos encontramos el peligro de caer en el "todo vale". En el ecosistema digital, donde el algoritmo premia el conflicto y la visibilidad, esta frase de San Agustín es más necesaria que nunca. A veces, con la "buena intención" de defender la fe o ganar almas, se cae en prácticas moralmente dudosas.

No se puede evangelizar usando el insulto, la calumnia o la humillación del adversario, aunque el fin sea "defender la verdad". San Agustín diría que el pecado de la soberbia o la ira no se justifica por el fin de "ganar un debate".

Compartir noticias falsas o exageradas para "despertar conciencias" es un error moral. La mentira es pecado "de por sí", y ninguna causa (por muy católica que sea) justifica el uso de la falsedad.

En las redes, el cómo comunicamos es parte del qué comunicamos. Si para anunciar el Evangelio de la Paz usamos herramientas de odio, el mensaje se anula. La evangelización no busca "vistas" a cualquier precio, sino la transmisión de la Verdad en la Caridad.

⏺️Facebook: https://www.facebook.com/miserere

⏺️Twitter: https://x.com/MisereMeiDomine

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente