León XIV: «En el nuevo mundo al que nos guía el Resucitado, lo más valioso está al alcance de todos»

León XIV saludó cordialmente a los miles de peregrinos procedentes de numerosos países.
Ante miles de peregrinos, el Papa León XIV exhortó durante el rezo del Regina Caeli a recordar la promesa del Cielo que dejó Cristo durante la Última Cena y que aparece en el Evangelio de San Juan: “Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes”.
De este modo, el Pontífice recordó que fue de esta manera cómo “los apóstoles descubren que en Dios hay lugar para todos”. Jesús habla de una casa muy grande: “es la casa de su Padre y nuestro Padre, donde hay lugar para todos. El Hijo se describe a sí mismo como el siervo que prepara las habitaciones, para que cada hermano y hermana, al llegar, encuentre la suya lista y sienta que siempre ha sido esperado y finalmente encontrado de nuevo”.
Aterrizándo la Escritura al tiempo de hoy, León XIV señaló que “en el viejo mundo en el que aún transitamos, lo que atrae la atención son los lugares exclusivos, las experiencias accesibles a unos pocos elegidos, el privilegio de entrar donde nadie más puede. Sin embargo, en el nuevo mundo al que nos guía el Resucitado, lo más valioso está al alcance de todos”.
Pero esto – agrega- “no significa que pierda su atractivo”. Al contrario, Santo Padre añadió que “lo que ahora está abierto a todos trae alegría: la gratitud reemplaza la competencia; la aceptación borra la exclusión; la abundancia ya no trae desigualdad. Sobre todo, nadie se confunde con nadie, nadie se pierde. La muerte amenaza con borrar nombres y recuerdos, pero en Dios, cada uno es finalmente él mismo. En verdad, este es el lugar que buscamos a lo largo de nuestras vidas, a veces dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de obtener un poco de atención y reconocimiento”.
Por ello, quiso animar a todos los fieles que le escuchaban desde la Plaza de San Pedro: “Cada uno de nosotros ya posee un valor infinito en el misterio de Dios, que es la verdadera realidad. Al amarnos unos a otros como Jesús nos amó, nos damos cuenta de esto. Es el nuevo mandamiento: así anticipamos el cielo en la tierra, revelamos a todos que la fraternidad y la paz son nuestro destino. En el amor, de hecho, entre una multitud de hermanos y hermanas, cada uno descubre que es único”.
Tras el rezo, León XIV recordó que este domingo se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa y tuvo un recuerdo especial para este gremio. “Lamentablemente, este derecho se vulnera con frecuencia, a veces de forma flagrante, a veces de forma encubierta. Recordamos a los numerosos periodistas y reporteros que han sido víctimas de la guerra y la violencia”, indicó.