De la Virgen de Europa, una curiosa advocación mariana muy española
Sí señores, porque tal día como hoy, 5 de mayo, celebramos una desconocidísima advocación mariana cual es la de la Virgen de Europa, de antiquísima tradición, profunda raigambre hispana y más que fecunda historia.
La devoción por Nuestra Señora de Europa podría remontar al s. XIV, cuando en 1309 el rey castellano Fernando IV reconquista Gibraltar, en manos moras, y convierte la antigua mezquita en una ermita. La dicha durará poco a los castellanos, pues en 1333 la plaza vuelve a caer en manos musulmanas. Pero en 1462, Alonso de Arcos, al servicio del Duque de Medina Sidonia Juan Alonso Pérez de Guzmán, toma de nuevo la plaza, constando para entonces con total certeza el culto a Nuestra Señora de Europa en la que es, precisamente, una de las puertas del continente, Gibraltar.
En 1540, el corsario turco Hali Hamat, al servicio de Barbarroja, ataca la plaza, y aunque derrotado por la flota española que manda Benardino Mendoza, tiene tiempo de saquearla, destruyendo tanto el santuario como la propia imagen de la Virgen, que habrá de ser restaurada en los importantes talleres tallistas de Sevilla.
Alonso Hernández del Portillo, gobernador de la plaza en su “Historia de la Muy Noble y Más Leal Ciudad de Gibraltar” (1622), así como Fray Jerónimo de la Concepción, en su obra “Cadiz Ilustrada” (1690), narran los muchos milagros atribuidos a la Virgen de Europa, que no termina ahí, sin embargo, su larga historia de tribulaciones. Y así, cuando en 1704 Gibraltar es tomado por la flota británica en el marco de la Guerra de Sucesión Española, el santuario es nuevamente saqueado y la estatua mutilada y arrojada al mar, de cuyas aguas procelosas la rescata un pescador que la entrega al sacerdote Juan Romero de Figueroa. Este la pone a buen recaudo en Algeciras, donde será venerada en un templo ad hoc que es la Capilla de Nuestra Señora de Europa.