El Sitio de Malta (1565). Por Egnazio Danti.
Que no andaba errado Carlos V se demuestra el 18 de mayo de 1565, cuando los caballeros se ven sometidos a un nuevo sitio por los otomanos, ahora en su nueva sede maltesa. El Gran Maestre Jean Parisot de la Valette, que da nombre a la actual capital del estado de Malta, defiende heroicamente la isla con 540 caballeros, mil soldados y arcabuceros españoles y unos tres mil milicianos malteses, contra una flota otomana de doscientas galeras y más de 30.000 soldados. El asedio dura varios meses, y se levanta finalmente gracias al rescate que el 7 de septiembre prestan los tercios españoles de García Alvarez de Toledo, Marqués de Villafranca desde Sicilia. La derrota otomana allana el camino a lo que habría de ser la gran victoria naval de Lepanto por las fuerzas cristianas comandadas por los españoles D. Juan de Austria y el Marques de Santa Cruz el 7 de octubre de 1571, sólo seis años después, la cual pone fin para siempre a la amenaza otomana en el Mediterráneo. El siguiente hito de la historia de la Orden se produce en 1798, cuando durante la Campaña de Egipto, Napoleón ocupa la isla y ordena a los Caballeros abandonarla. En 1800, los ingleses arrebatan el archipiélago a los franceses, y aunque el Tratado de Amiens de 1802 reconoce los derechos de la Orden, lo cierto es que ésta no volverá nunca más a la isla. Malta accederá a la independencia de Inglaterra, ya desvinculada de la Orden a la que da nombre, en 1964. Tras poner sedes provisionales en Mesina, Catania y Ferrara, en 1834 la Orden se establece en Roma, recuperando desde el s. XX su carácter asistencial y llevando a cabo importantes misiones humanitarias durante las dos Guerras Mundiales. En 1961, la Santa Sede aprueba sus estatutos que reconocen su curiosa naturaleza jurídica, ya que la Orden es sujeto tanto de derecho canónico como de derecho internacional. Desde este último punto de vista, la Orden ocupa una posición sui géneris, ya que a pesar de no contar ni con territorio ni con ciudadanos, expide pasaportes y hasta mantiene una nutrida red de embajadas, ciento cuatro actualmente: la de la República de San Marino en 1936 fue la primera, la española vino sólo un año más tarde. El 24 de agosto de 1994, la Asamblea General de Naciones Unidas invita a la Orden a participar en la Organización en calidad de observador. Actualmente, integran la Orden personas físicas y jurídicas, unos 13.000 caballeros y damas y unos 80.000 voluntarios. Las personas físicas se dividen en tres clases: 1º.- Primera clase, profesos de votos religiosos, compuesta a su vez por los Caballeros de Justicia, entre quienes se escoge el Gran Maestre, y por los Capellanes Conventuales. 2º.- Segunda clase, cuyos integrantes buscan la perfección de la vida cristiana, compuesta por los Caballeros y Damas de Honor y Devoción en Obediencia, de Gracia y Devoción en Obediencia y de Gracia Magistral en Obediencia. 3º.- Tercera clase, cuyos miembros no emiten ni votos ni promesa, compuesta por los Caballeros y Damas de Honor y Devoción, los Capellanes Conventuales ad honorem, los Capellanes Magistrales, los Caballeros y Damas de Gracia Magistral y los Donados de Devoción. Componen el Gobierno de Malta el Gran Maestre, el Gran Comendador, el Gran Canciller, el Gran Hospitalario y el Recibidor del Común Tesoro. Otro personaje fundamental en la estructura de la Orden es el Cardenal Patrono, nombrado por el Papa para representarle ante ella. El Gran Maestre dirige la Orden y es cardenal de la Iglesia Católica. Tiene su sede en Roma, en la Via Condotti. Los Estados con los que la Orden mantiene relaciones diplomáticas le dan tratamiento de Jefe de Estado. A lo largo de su historia, la Orden ha tenido setenta y nueve grandes maestres, ocupando el puesto en la actualidad el británico Frey Matthew Festing desde el 11 de marzo de 2008. Desde los tiempos de Rodas, la Orden se estructura de acuerdo con las llamadas “lenguas”, inicialmente siete: Provenza, Auvernia, Francia, Italia, Aragón (y Navarra), Inglaterra (con Escocia e Irlanda) y Alemania. En 1462, Castilla y Portugal se separan de Aragón y forman conjuntamente la octava lengua. En el siglo XVI, Inglaterra es suprimida y en 1782 es restablecida bajo el nombre de Lengua Anglo-Bávara. Cada Lengua se compone hoy día de Grandes Prioratos, Prioratos, Suprioratos y Asociaciones nacionales. ©L.A. Si desea suscribirse a esta columna y recibirla en su correo cada día, o bien ponerse en contacto con su autor, puede hacerlo en encuerpoyalma@movistar.es Otros artículos en Tertio Millennio Otros artículos del autor relacionados con el tema(haga click en el título si desea leerlos) Hoy día de San Andrés, ¿murió efectivamente el apóstol en la cruz que lleva su nombre?De la bandera del Vaticano y el porqué de sus coloresDe los ministros que ha tenido el Opus, ahora que Gómez quiere prohibirlosDe la fiesta de San Juan que hemos celebrado ayer: una breve reseñita