León XI
Veintisiete son también los días que dura el pontificado de León XI, los que van del 1 de abril al 27 de abril de 1605. Apasionado defensor de la Contrarreforma, durante su breve pontificado, que le valió el apodo de Papa Lampo, Papa relámpago, apenas tuvo tiempo de defender la independencia eclesiástica sobre todo respecto de Francia, y luchar contra uno de los males del mismo en la época, el nepotismo. Y treinta y tres días, como los de nuestro Juan Pablo I, son los días que duró el pontificado de Benedicto V, los que van del 22 de mayo al 23 de junio del año 964. El poderoso emperador Otón I había depuesto por la fuerza al indigno Juan XII, nombrando a León VIII, quien sin embargo, no fue aceptado por el pueblo que lo expulsa de Roma. Producida finalmente la muerte de Juan XII, asciende al pontificado Benedicto V, lo que excita la ira del Emperador, que marcha sobre Roma, da fin al pontificado de Benedicto y se lo lleva preso a Alemania, donde lo pone bajo la custodia de Adaldag, Arzobispo de Bremen-Hamburgo, quien sin embargo lo tratará de acuerdo con su dignidad. Sus restos permanecerán en la catedral de Hamburgo, hasta que más tarde, serán trasladados a Roma. ©L.A. Si desea suscribirse a esta columna y recibirla en su correo cada día, o bien ponerse en contacto con su autor, puede hacerlo en encuerpoyalma@movistar.es Otros artículos del autor relacionados con el tema(haga click en el título si desea leerlos)
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