Religión en Libertad

Internet, una gran bendición para la Iglesia: así evangeliza evangeli.net el Evangelio de cada día

Más de un millón de visitas mensuales, nueve idiomas y testimonios de conversión global.

El P. Antoni Carol i Hostench, sacerdote (Barcelona, 1960) y coordinador general de evangeli.net desde 2002.

El P. Antoni Carol i Hostench, sacerdote (Barcelona, 1960) y coordinador general de evangeli.net desde 2002.

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En 2002, cuando Internet era territorio casi virgen para la pastoral parroquial, un sacerdote barcelonés formado en ESADE y doctor en Filosofía por Navarra lanzó evangeli.net: el Evangelio del día comentado por más de 200 clérigos de veinte países —obispos, sacerdotes, diáconos de España a India—, disponible en nueve idiomas, con un millón de visitas mensuales y 60.000 correos diarios que llegan a los cinco continentes.

El P. Antoni Carol i Hostench, coordinador general desde el origen, revela cómo este equipo coral de sacerdotes misioneros y laicos empresarios catalanes garantiza fidelidad doctrinal con pluralidad carismática; comparte testimonios conmovedores —obispo anglicano estadounidense, sacerdote cubano, madre panameña— transformados por meditaciones, audios e ilustraciones familiares; explica la Providencia que sostiene el proyecto sin publicidad (3.170 €/mes vía donativos); y confiesa su audacia para el futuro: versión árabe ya en marcha, inteligencia artificial integrada, redes sociales y relevo generacional.

En plena jungla digital, evangeli.net demuestra que la Palabra de Dios sigue siendo buena noticia cotidiana, discreta y eficaz para millones.

-“Id al mundo entero por internet”, inspirado en san Juan Pablo II. Desde su formación en ESADE y Filosofía en Navarra hasta la ordenación en 1990, ¿cómo discernió que evangeli.net era el modo providencial de cumplir Mc 16,15 en la era digital?

-evangeli.net nació en 2002, unos doce años después de mi ordenación sacerdotal. Internet empezó a estar disponible para el gran público a partir de la segunda mitad de la década de los ’90. San Juan Pablo II fue un auténtico pionero en este ámbito: comprendió muy pronto que la red podía convertirse en un gran espacio para la evangelización. La web oficial de la Santa Sede (vatican.va) nació el 25 de diciembre de 1995 y goza de una gran difusión y reputación.

San Juan Pablo II era un comunicador nato (había hecho teatro). En mi caso, siempre he tenido cierta inclinación hacia la comunicación y la venta. A veces digo que, después de ordenarme sacerdote, sigo siendo un “empresario”, pero en otro sector: el de la evangelización y el apoyo a las almas.

Internet es una gran bendición para la Iglesia. Permite llevar la Palabra de Dios a cualquier rincón del mundo con un coste muy asequible. Internet y la informática han hecho posible nuestras “tres MD”: Máxima Discreción, Mínima Dimensión y Máxima Difusión.

Además, mientras Internet es una herramienta de competición (lo cual es lógico), en el mundo cristiano la red tiene una característica muy particular: no se trata de competir, sino de colaborar. La evangelización es siempre un trabajo compartido, e Internet facilita enormemente esta cooperación. 

-El proyecto une a más de 200 diáconos, sacerdotes y obispos con laicos técnicos, traductores e ilustradores. ¿Qué “alma común” permite esta colaboración tan diversa?

-El “alma común” es Cristo, y en particular el sentido de misión del Pueblo de Dios, el deseo común de evangelizar. El genuino modo de ser del cristiano es colaborativo y agradecido. Internet permite unir muchos pequeños valores añadidos para obtener un gran valor añadido: ofrecemos cada día la Palabra de Dios comentada y/o ilustrada, accesible desde cualquier rincón del mundo y disponible en múltiples idiomas.

Todos los bautizados estamos llamados al gozoso privilegio de la evangelización: Cada persona participa según su vocación y sus posibilidades. Todas las aportaciones, por pequeñas que sean, son importantes para el conjunto.

-Con redactores de más de veinte países —obispos españoles/latinoamericanos, religiosos indios, sacerdotes en Estados Unidos y Europa— ¿cómo garantizan coherencia doctrinal y pluralidad en las meditaciones diarias?

-Ahí entra un tema muy bonito: Dios es tan maravilloso, tan grande, tan bueno… que un solo carisma no puede agotar su riqueza. Una sola espiritualidad no puede reflejar ni la belleza de Dios, ni la del Pueblo de Dios, ni la de la Iglesia. La diversidad de carismas —expresada en el amplio abanico de redactores— nos acerca mejor la belleza del rostro de Jesús.

Al mismo tiempo, existe un proceso editorial sencillo. Tenemos un pequeño “Consejo de Redacción” que coordina los comentarios. Yo realizo una primera lectura para asegurar la coherencia doctrinal y revisar aspectos formales.

Después, el texto pasa a los traductores —muchos de ellos laicos—, quienes nos ayudan también a detectar expresiones poco claras o referencias que no se entienden bien en otras culturas. Finalmente, hay revisores en distintos países que realizan una última comprobación. Si alguna vez sugerimos cambios, lo comunicamos al autor del comentario. 

-Brasil y EE.UU. acaparan una gran parte de las visitas a la web. A este grupo americano se le añaden México, Argentina y Colombia. En segundo lugar, cabría destacar el conjunto de Europa, con España, Francia y Polonia a la cabeza. ¿Cómo influyen estos datos en las prioridades del proyecto?

-Más que hablar de “idiomas”, preferimos hablar de “versiones”, porque cada edición intenta adaptarse a la realidad cultural de quienes la leen. No se trata simplemente de traducir, sino de ofrecer un texto que resulte natural y cercano para cada comunidad.

Por ejemplo, en la versión inglesa prestamos especial atención a los lectores de Estados Unidos: incorporamos la traducción bíblica aprobada por la Conferencia Episcopal en Estados Unidos, procuramos incluir autores locales y añadir en los comentarios referencias cercanas.

Sin embargo, la principal prioridad en evangeli.net para ir incorporando nuevas ediciones ha sido disponer de brazos voluntarios. Cuando encontramos un equipo capaz de sostener una nueva edición, damos el paso. Así han ido naciendo las distintas versiones de evangeli.net, que actualmente ofrecemos en nueve idiomas (español, catalán, inglés, francés, portugués, italiano, polaco, alemán y chino).

Otro factor a tener en cuenta es la focalización. Siempre trabajamos el Evangelio del día comentado. A partir de ahí, manteniendo este foco, desarrollamos distintos formatos: Además de “Contemplar el Evangelio de hoy”, ofrecemos un comentario de tipo teológico-doctrinal y más breve (“Master·evangeli.net”); o el Evangelio editado en imágenes y acompañado de un comentario superbreve para ser leído en familia (“El Evangelio de hoy para la familia”). Algunas versiones se editan también en audio y vídeo.

-Con un presupuesto mensual relativamente modesto, sostenido por donativos, ¿cómo vive el equipo esta dependencia de la Providencia?

-Durante casi veinticinco años nunca nos ha faltado lo necesario, aunque tampoco hemos tenido grandes excedentes. Procuramos vivir con sencillez y no gastar más de lo que podemos sostener.

Por una parte, desde el principio tuvimos claro que, lo recibido gratis se debe dar gratis: «Gratis lo recibisteis, dadlo gratis» (Mt 10,8). Por eso el servicio se ofrece sin publicidad ni costes para los usuarios.

Por otro lado, el proyecto se apoya sobre todo en el voluntariado. Muchos colaboradores dedican tiempo y talento con alegría y agradecimiento, porque sienten que están participando a la misión evangelizadora de la Iglesia. Algunas áreas las gestionan profesionales porque requieren más dedicación, es el caso de la gerencia y el área tecnológica.

En cuanto a las donaciones, llegan principalmente por agradecimiento de los usuarios y por el deseo de apoyar la evangelización digital, actitudes muy propias del espíritu cristiano.

-Con más de un millón de visitas al mes, y el envío de 60.000 correos electrónicos al día. ¿Puede compartir algunos testimonios concretos de lectores (América/Europa) transformados o conmovidos por las meditaciones, ilustraciones familiares o audios?

-Internet permite una cercanía sorprendente con los lectores. Recibimos continuamente mensajes de agradecimiento y testimonios desde muchos países y procuramos responder a todos. ¡Estos mensajes son un consuelo para nosotros!

Recuerdo, por ejemplo, el mensaje de un obispo anglicano de Estados Unidos que nos escribía agradeciendo las reflexiones diarias porque le ayudaban en su propia oración y ministerio.

Amadísimos hermanos, su servidor es un obispo anglicano. Resido en los EE.UU. y la mayoría de mi ministerio es en inglés. Doy gracias a Dios por sus reflexiones diarias que no solo me dan inspiración personal, pero me ayudan a mantenerme en contacto con la idiosincrasia teológica hispana. Todo lo que podamos hacer lo haremos con mucho gusto. Dígame, ¿cómo puedo hacer una contribución económica? ¡Dios los bendiga!”.

También recibimos correos de misioneros a los que el servicio acompaña en su vida pastoral. Un sacerdote en Cuba nos contaba que utilizaba las meditaciones para preparar sus homilías y ayudar a su comunidad.

Soy sacerdote y atiendo una pequeña capilla en un barrio de La Habana. Como la mayoría de los fieles son personas mayores, las reflexiones de evangeli.net me ayudan en lo personal y a llegar más a estas personas. Gracias, ustedes son una bendición de Dios”.

Nos alegran especialmente los testimonios de familias que leen el Evangelio juntos. Una lectora de Panamá nos explicaba que lo contemplaba cada día con su esposo.

Realmente los felicito por tan buena labor, lo compartimos en familia o con mi esposo para nuestro enriquecimiento espiritual. Dios los bendiga y nuestra Madre María les dé mucha fortaleza para seguir evangelizando”.

Nos animan mucho los mensajes de usuarios entusiastas comentando que cada día reenvían nuestro servicio.

Desde España: “Muchas gracias, lo comparto a diario con 60 amigos en España y 20 en USA”.

Desde Guatemala: “Dar gracias a Dios, pues tengo ya más de 10 años de reenviar el Evangelio a más de 500 personas como contactos personales, conocidos, amigos. Pertenezco a una comunidad católica San Pablo, en Guatemala, y a toda la gente que invito a retiros de Iniciación Cristiana, los voy incorporando. Le doy gracias a Dios porque me ha permitido ser perseverante y cada día a primera hora llevar el mensaje de nuestro Señor. Un abrazo y adelante”.

Hay mensajes en los que el usuario manifiesta transformación y conmoción

Desde Costa Rica: “No tienen ustedes una idea de lo que ha significado para mí el recibir el Evangelio de cada día y su respectivo comentario, tanto así que a veces llamo a mi hija y le digo que lo contemplemos juntas (…)”.

Y llegan mensajes desde lugares muy diversos —desde Oriente Medio hasta la India— agradeciendo simplemente poder recibir cada día la Palabra de Dios.

Desde Emiratos Árabes Unidos: “Muchas gracias por sus correos electrónicos diarios. Sigan con su excelente labor de difundir la Palabra de Dios. Son una inspiración. Que Dios los bendiga a ustedes y a todo su personal”.

Desde la India: “Sigan evangelizando. Recuerdo a su equipo y rezo cuando celebro la misa, y utilizo sus reflexiones para mi homilía”.

Los hay también desde Filipinas, Sudáfrica, Angola…

-Con audiencia joven digital en América, ¿qué vislumbra para evangeli.net? ¿Un relevo generacional en redactores y voluntarios, IA para personalización, apps o redes para “El Evangelio de hoy para la familia”?

-¡Dios dirá y Dios proveerá! Nuestro horizonte es la eternidad. El futuro de la evangelización en general y, en particular, de la evangelización digital es apasionante: La Palabra de Dios comenzó viajando al paso del hombre; hoy puede difundirse de forma instantánea. Internet permite que llegue a todo el mundo con gran facilidad, especialmente entre los jóvenes, por un coste muy asequible y con la potencial contribución de cualquier cristiano.

El relevo generacional se está produciendo de forma natural. Algunos de los primeros colaboradores ya están en el cielo, pero su trabajo sigue dando fruto. Al mismo tiempo, se incorporan nuevos voluntarios en distintas áreas.

En el Área de Redacción vamos incorporando nuevos autores (diáconos, sacerdotes y obispos), a quienes pedimos que escriban comentarios que no dependan demasiado del momento o del lugar, sino que mantengan una vigencia amplia. Esta vigencia se mantiene en el uso de citas bíblicas, ya que son de valor permanente, al igual que las enseñanzas de los Padres de la Iglesia y de los santos que conservan, en general, una frescura siempre viva. De hecho, el Papa León XIV cita con frecuencia a san Agustín, mostrando cómo la tradición sigue teniendo plena vigencia.

Trabajamos continuamente en nuevos contenidos y en nuevas formas de difundir los Evangelios. Queremos tener una presencia más activa en redes sociales, estamos preparando nuevas versiones lingüísticas —este mismo año nos hemos lanzado a la versión en árabe— y vamos incorporando los avances de Internet y sus tecnologías, incluida la Inteligencia Artificial, que ya utilizamos con normalidad para pequeñas tareas técnicas y administrativas.

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