Toledo, camino de renovación y esperanza
El Sínodo Diocesano impulsa una Iglesia más sinodal, misionera y cercana

Presentación del equipo de la Delegación episcopal del XXVI Sínodo Diocesano
La archidiócesis de Toledo se encuentra inmersa en un proceso de renovación espiritual y pastoral a través del Sínodo Diocesano, iniciado por el Arzobispo con la carta pastoral "Caminando juntos con Cristo", que marca el horizonte espiritual y eclesial de este camino. En este contexto, la carta "Volver al Amor Primero" concreta los objetivos pastorales y las líneas de trabajo para este primer año.
En esta entrevista, D. Enrique del Álamo González, Vicario Episcopal para Laicos, Familia y Vida, y Delegado Episcopal para el XXVI Sínodo Diocesano de Toledo, nos habla sobre los objetivos, estrategias y desafíos de este proceso, que busca poner a Jesucristo en el centro de la vida y la misión de la Iglesia, en comunión con el Sínodo de la Sinodalidad de la Iglesia universal.

D. Enrique del Álamo González, Vicario Episcopal para Laicos, Familia y Vida, Delegado Episcopal para el XXVI Sínodo Diocesano de Toledo y párroco de San Julián (Toledo).
-¿Cómo se concreta la renovación espiritual en la archidiócesis de Toledo a través del Sínodo Diocesano, según la invitación del Arzobispo en "Caminando juntos con Cristo", y qué papel juega la escucha y el diálogo en este proceso de conversión y cambio?
-La renovación espiritual que impulsa el Sínodo Diocesano de Toledo nace de una convicción profunda expresada por nuestro Arzobispo en Caminando juntos con Cristo: la Iglesia solo puede renovarse si vuelve a poner a Jesucristo en el centro de su vida y de su misión. El Sínodo no se plantea, por tanto, como una mera reorganización pastoral, sino como un proceso de conversión personal y comunitaria, largamente discernido y asumido con responsabilidad.
》En este camino, la escucha y el diálogo ocupan un lugar central. No son simples herramientas metodológicas, sino actitudes espirituales. Como recuerda el Papa Francisco, “una Iglesia sinodal es una Iglesia que sabe escuchar” (Discurso, 17 de octubre de 2015). Escuchar al Espíritu Santo en la oración, en la Palabra de Dios y en la voz del Pueblo de Dios nos está ayudando a reconocer luces y sombras de nuestra realidad diocesana. En comunión con el Sínodo de la Sinodalidad y con su Documento Final, entendemos que solo desde una escucha sincera pueden nacer procesos de cambio verdaderos.
-¿Qué mecanismos específicos se están implementando para asegurar la participación activa de todos los fieles en el Sínodo Diocesano, tal como se propone en "Volver al Amor Primero", y cómo se está promoviendo la escucha y el diálogo en las comunidades, especialmente entre los más alejados o marginados?
-El Sínodo Diocesano ha sido concebido desde el inicio como un proceso abierto y participativo, en sintonía con lo que la Iglesia universal nos propone en el Sínodo de la Sinodalidad. Se han habilitado grupos sinodales, comisiones de trabajo, encuentros parroquiales y arciprestales, así como materiales comunes que facilitan la reflexión, la oración y el discernimiento comunitario.
》Siguiendo las orientaciones de "Volver al Amor Primero", se ha cuidado especialmente el tono y el lenguaje del proceso, buscando que sea cercano y acogedor. El Documento Final del Sínodo de la Sinodalidad subraya que “la escucha es el primer paso para una verdadera participación” (DF, n. 33). Esta convicción nos impulsa a abrir espacios también para quienes se sienten más alejados de la vida eclesial habitual, favoreciendo una Iglesia que acoge, acompaña y discierne.
-¿De qué manera la rica historia de fe y tradición de la archidiócesis de Toledo se está aprovechando para responder a los desafíos actuales y promover la evangelización, según el espíritu de Caminando juntos con Cristo?
-La Archidiócesis de Toledo posee una historia de fe, de santidad y de compromiso eclesial profundamente arraigada. El Sínodo Diocesano invita a releer esta tradición con una mirada misionera, no como un legado inmóvil, sino como una fuente viva.
》En el espíritu de "Caminando juntos con Cristo", esta riqueza histórica se convierte en un impulso para afrontar desafíos actuales como la secularización o la transmisión de la fe. El Papa Francisco nos recuerda que “la Tradición no es un museo, sino la raíz de un árbol que sigue creciendo” (Homilía, 11 de octubre de 2021). Desde esta clave, el Sínodo busca una fidelidad creativa que permita a la Iglesia de Toledo seguir siendo evangelizadora hoy.
-¿Qué estrategias concretas se están implementando para transmitir la fe a los jóvenes y las familias en la archidiócesis de Toledo, según los objetivos del Sínodo Diocesano presentados en Volver al Amor Primero?
-La transmisión de la fe a jóvenes y familias es una de las prioridades fundamentales del Sínodo Diocesano. Volver al Amor Primero señala la necesidad de afrontar el cansancio pastoral y de ofrecer propuestas que ayuden a redescubrir la fe como encuentro personal con Cristo.
》En este sentido, el Sínodo propone avanzar hacia itinerarios de transmisión de la fe más acompañados, personalizados y progresivos, que permitan pasar de acciones puntuales a procesos estables. El Documento Final del Sínodo de la Sinodalidad recuerda que “la fe se transmite sobre todo a través de relaciones vivas y significativas” (DF, n. 58). Por ello, se quiere cuidar especialmente el acompañamiento, los vínculos comunitarios y la experiencia compartida de la fe.
-¿Cómo se está fomentando la colaboración y el trabajo en equipo entre los diferentes grupos y vocaciones dentro de la archidiócesis, tal como se propone en "Volver al Amor Primero", y qué papel juega la sinodalidad en este proceso de comunión y misión?
-La sinodalidad es uno de los ejes fundamentales del Sínodo Diocesano y se traduce en una mayor conciencia de corresponsabilidad eclesial. Sacerdotes, laicos, consagrados y familias están llamados a caminar juntos, reconociendo la riqueza de cada vocación.
》El Documento Final del Sínodo de la Sinodalidad afirma que “la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia en el tercer milenio” (DF, n. 1). En esta clave, Volver al Amor Primero impulsa una pastoral de comunión, donde la misión nace del discernimiento compartido y del trabajo en equipo, superando dinámicas individualistas o fragmentadas.
-¿Qué recursos específicos se están proporcionando para fortalecer la vida espiritual y las competencias pastorales de los agentes de pastoral, según "Volver al Amor Primero" y las XIV Jornadas de Pastoral?
-El Sínodo Diocesano ha puesto de relieve que no puede haber renovación pastoral sin una vida espiritual sólida. Por ello, Volver al Amor Primero subraya la importancia de cuidar la oración, la formación y el acompañamiento de los agentes de pastoral.
》Se están ofreciendo materiales de oración, propuestas formativas y espacios de encuentro que ayuden a integrar espiritualidad y acción pastoral. En sintonía con el Documento Final del Sínodo de la Sinodalidad, se recuerda que “sin una verdadera conversión espiritual, la sinodalidad queda reducida a una estrategia organizativa” (DF, n. 44).
-¿Qué mensaje de esperanza y renovación se está transmitiendo a los fieles de la archidiócesis de Toledo en este momento del Sínodo Diocesano, y cómo pueden participar activamente en este proceso de gracia y transformación?
-El Sínodo Diocesano quiere transmitir un mensaje claro de esperanza confiada: el Espíritu Santo sigue actuando en la Iglesia de Toledo. Como afirma el Papa Francisco, “el protagonista del Sínodo es el Espíritu Santo; si no está Él, no hay Sínodo” (Audiencia General, 9 de octubre de 2019).
》En este camino, las XIV Jornadas de Pastoral, que se celebrarán próximamente, constituirán un momento especialmente significativo. Contarán con la presencia de Monseñor Luis Marín de San Martín, subsecretario del Sínodo de los Obispos, cuya participación subraya de manera clara la plena comunión de nuestro Sínodo Diocesano con el Sínodo de la Sinodalidad y con el Documento Final aprobado por el Papa Francisco. Su aportación ayudará a iluminar el proceso y a profundizar en la sinodalidad como estilo permanente de Iglesia.
》Todos los fieles están llamados a participar activamente: mediante la oración, la implicación en la vida parroquial, la participación en los grupos sinodales y el compromiso misionero. El Sínodo es una invitación a caminar juntos, con humildad y esperanza, dejando espacio al Espíritu Santo para renovar nuestra Iglesia diocesana.