NUEVA EVANGELIZACIÓN
¿Cómo hacer un buen examen de conciencia?
Es importante hacer esta práctica espiritual de la forma correcta
religioso
Ahora que estamos en tiempos de Cuaresma que son momentos de reflexión y tiempos de conversión, es muy importante la practica espiritual del examen de conciencia para mejorar en nuestra vida espiritual. Esta practica se puede hacer antes de recibir el sacramento de la Penitencia y también al final del día.
¿Qué es el examen de conciencia?
El examen particular es una atención suave y afectiva del corazón. Es un ponerme delante del Señor para contarle qué pasó en el día que acaba de terminar. Por eso, es conveniente hacerlo antes de dormir. Es contarle que hiciste bien y que hiciste mal y como puedes mejorar, es reflexionar sobre los errores para el día siguiente intentar corregirlos. Tal examen ya es oración, y junta la historia y las mociones interiores. Ahí se une la oración y la vida.
El examen de conciencia hay que hacerlo en la fe, mirando a Dios, mirando a Jesucristo y a sus santos. El Nuevo Ritual de la Penitencia (NRP) enseña que «cada uno debe someter su vida a examen a la luz de a palabra de Dios» (384).
El sacramento de la penitencia, con el examen de conciencia que lo precede y con las exhortaciones del confesor, debe ser una escuela formadora de las conciencias. Y así lo es cuando lo confesión es suficientemente frecuente, y cuando el confesor, por experiencia y por ciencia, tiene buena doctrina. El mismo efecto ha de conseguirse cuando el cristiano tiene un buen director espiritual.
El buen examen de conciencia ha de hacerse mirando a Dios y a los santos, más que mirándose a sí mismo. Si el cristiano mirase más a Dios y a su enviado Jesucristo, si recibiera más la luz de su palabra, si leyera más el evangelio y la vida de los santos, si dedicara más tiempo a la oración, llegaría a conocer mucho mejor sus miserias reales, y las vería en relación a la misericordia divina.
¿Qué nos dice la Sagrada Escritura sobre el examen de conciencia?
Escuché y oí; no hablan rectamente, no hay hombre que se arrepienta de su mal, diciendo: ¿Qué he hecho? Cada cual se volvió a su propia carrera, como caballo que arremete con ímpetu a la batalla. Jeremias 8,6
Fue puesta en asolamiento, y lloró sobre mí desolada; fue asolada toda la tierra, porque no hubo hombre que reflexionase. Jeremias 12.11
En estos textos el profeta Jeremias nos habla de como los hombres al no reflexionar vuelven sobre su propio mal, el efecto de no practicar el examen de conciencia es precisamente esto, estancarse en uno mismo, sin darse cuenta de los errores que uno ha cometido a lo largo del día y sin buscar remediarlos. En el texto del profeta Jeremías se presentan calamidades fruto de la poca o nula reflexión de los hombres, pues bien el examen de conciencia es esto, nuestra reflexión diaria del día que hemos pasado, asi evitaremos calamidades en nuestra vida espiritual.
Por ello y por la importancia que tiene o provecho que resulta para el alma el examen diario y hacerlo con total humildad, San Pablo nos dirá:
31 Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; 1Cor 11,31
Lo mismo que un hombre de negocios o un comerciante que lleva sus cuentas y sus deudas así nosotros mismos en la vida espiritual debemos proceder, examinando nuestra vida ante Dios y viendo en que se puede mejorar y que debemos desterrar de nuestra vida de fe. Si el examen funciona, y cada año quitáramos una falta, pronto acabaríamos siendo mucho más perfectos.
¿Qué nos enseñan los santos sobre el examen de conciencia?
Avanzad siempre, hermanos míos. Examinaros cada día sinceramente, sin vanagloria, sin autocomplacencia, porque nadie hay dentro de ti que te obligue a sonrojarte o a jactarte. Examinate y no te contentes con lo que eres, si quieres llegar a lo que todavía no eres. Porque en cuanto te complaces de ti mismo, alli te detuviste. Si dices ¡basta!, estas perdido (SAN AGUSTfN, Sermón 169).
Pon todas tus faltas delante de tus ojos. Ponte frente a ti mismo, como delante de otro; y luego, llora (SAN BERNARDO Meditationes piissimae,5).
Conocimiento de si, que es el primer paso que tiene que dar el alma para llegar al conocimiento de Dios (SAN JUAN DELA CRUZ, Cantico espiritual,4,1).
Han de confesar y reconocer delante de Dios que no ha pasado la jornada sin que le hayan ofendido de algun modo; y, porque somos ciegos en lo que nos toca, pediran gracia y luz al Espíritu Santo para reconocer bien sus faltas (SAN FRANCISCO DE SALES, Directorio espiritual, Vl, I. c. , p. 608).
¿Cómo hacer un buen examen de conciencia?
Existen muchos métodos para hacer un examen de conciencia pero yo quiero hablar de uno solo que podría ser de utilidad y es fácil realizarlo: el rezo de completas. En esta oración de la liturgia de las horas rezamos al principio así:
Hermanos, habiendo llegado al final de esta jornada
que Dios nos ha concedido, reconozcamos sinceramente
nuestros pecados. (En este lugar nos examinamos de todas las faltas del día antes de proseguir con la oración.)
Señor, ten misericordia de nosotros.
R. Porque hemos pecado contra ti.
V. Muéstranos, Señor, tu misericordia
R. Y danos tu salvación.
V. El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.