El Cristo de Medinaceli en la JMJ
Por si toda esta peripecia vital no fuera suficientemente evocadora, al nutrido curriculum del Cristo de Medinaceli se ha de añadir todavía, últimamente, un nuevo hito: su participación en el original Via Crucis que la capital de España ofreció al Papa Benedicto XVI en la que constituyó su tercera visita a nuestro país en su condición de Papa, para celebrar en Madrid la XI Jornada Mundial de la Juventud.
En suma, trescientos veinte años en Madrid, los que van del 1682 al 2012, que convierten al Cristo de Medinaceli en una de las imágenes más estrecha e íntimamente relacionadas con la capital de España, y en el centro de una de sus costumbres más populares y entrañables.
(1) Peor suerte corrió, sólo a modo de ejemplo por estar también vinculado a la Casa de Medinaceli, el maravilloso retablo de madera de Alonso Berruguete representando la Transfiguración en el altar mayor de la Sacra Capilla del Salvador en Ubeda, quemado en la plaza de la ciudad durante la Guerra Civil después de una complicadísima operación de separación del altar con sogas. Profanación de la que solo se salvó el Cristo central, por ser incapaces los animalitos que la llevaron a efecto de separarla igual que hicieron con las otras cuatro figuras que lo componían.
©L.A. encuerpoyalma@movistar.es Otros artículos del autor relacionados con el tema ¿Quiere Vd. conocer el especial Via Crucis que realiza el Papa hoy en la JMJ? Del monumento a la Inmaculada en la romana Plaza de EspañaDe la milenaria iglesia de York que ha tenido que cerrar por una invasión de murciélagos Del Cristo del Pis, la gran "obra maestra" de un tal Serrano