Santoral hoy: 16 de agosto. San Teodoro de Octodurum, obispo.

Sobre sus orígenes nada se sabe, sino que le hallamos elegido como obispo de Octodurum (hoy Martigny) en 379. En 381 participó en el Sínodo de Aquileia, convocado por Graciano para, entre otras cosas, condenar el arrianismo. En 390 estuvo en el Sínodo de Milán, del lado de San Ambrosio (4 y 5 de abril, muerte y entierro; 7 de diciembre, consagración episcopal).

Pero la obra más conocida del santo fue la Invención de las reliquias de San Mauricio y los mártires de la Legión Tebana (22 de septiembre). San Euquerio de Lyon (16 de noviembre), escribe en el siglo V una carta al obispo Salvio de Octodurum, donde le cuenta la historia del martirio "habiéndola tomado de los autores fidedignos, de aquellos mismos que me han asegurado haberla aprendido del santo hombre Isaac, obispo de Ginebra, a quien el bienaventurado obispo de Sión, Teodoro, había hecho la relación". Isaac murió en 441 y Salvio en 448, así que la carta tuvo que ser escrita en esta fecha. El Teodoro mencionado es el nuestro y la Sión que se menciona es la actual Sitten, de la cual Teodoro también fue obispo. La carta de Euquerio termina narrando algunos milagros que ocurrieron durante la construcción de la basílica de Agaune que hizo construir Teodoro, luego de haber tenido una supuesta revelación del sitio en que reposaban los cuerpos de todos los mártires.

Fuera de este hecho, lo que además nos ha llegado de Teodoro son algunas leyendas. La más conocida y que ha pasado a su iconografía cuenta que estando de camino a Roma, unos diablos le contaron que el papa era tentado por Satanás y que perdería la pelea, haciéndose el diablo con el gobierno de la Iglesia. Teodoro entonces ató a uno de los demonios y subido a su lomo e invocando el nombre de Jesús, hizo que el demonio le llevase a Roma. Allí conjuró al demonio, que tuvo que abandonar al papa. En agradecimiento, el papa San Siricio (26 de noviembre), le regaló a Teodoro una bella campana, que, como pesaba mucho, Teodoro hizo que el diablo le llevara hasta su catedral. Otros milagros narran que una cosecha de uva quedó destrozada por el granizo y, a pesar de haber poca utilizable, el santo ordenó prensarlas, y se llenaron cientos de barriles. Otro milagro cuenta que resucitó a un niño ahogado.

El santo murió a inicios del siglo V. Su culto creció en el medievo, a la par del culto de San Mauricio. La leyenda de las uvas le hizo patrono de los viticultores, y la de la campana, patrono de los fundidores y relojeros, eso ya en el siglo XVI. Sus reliquias fueron trasladadas a Sitten en el siglo VI, y elevadas en el siglo XI, pero la mayor parte se perdieron en un incendio en el siglo XV. Otras reliquias que se habían trasladado a Lyon, desaparecieron en 1798, cuando la Revolución Francesa.

También se le conoce como Teódulo o Joder.

Fuentes:
-"Las verdaderas actas de los mártires". TEODORICO RUINART. Madrid, 1776.
-"Vidas de los Santos. Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-https://www.heiligenlexikon.de

A 16 de agosto además se celebra a
Santa Triaise de Poitiers, virgen reclusa.
San Roque de Montpellier, terciario franciscano.