Son muchas las universidades que se definen como católicas o, al menos, de inspiración católica, pero parece difícil encontrar alguna más católica que la FUS, la Franciscan University de Steubenville (www.franciscan.edu), en Ohio, EEUU.

Los franciscanos de la Tercera Orden Regular (TOR) la fundaron en 1946 como un pequeño campus universitario. En 1970 llegaron a tener 1.100 alumnos y equilibrar sus cuentas. Pero en ese momento se conjuntaron varios factores: se abrieron 4 centros universitarios estatales en la zona, bajó brutalmente la natalidad y la cultura de "mayo del 68" llegó al campus. Casi desaparecieron las clases de filosofía y teología, los alumnos pedían recibir visitas del otro sexo en sus habitaciones. En otoño de 1973 sólo 6 alumnos y 8 miembros de la universidad acudieron a la misa inaugural. Los franciscanos se plantearon cerrar la universidad o refundirla con centros estatales. Sólo el padre Michael Scanlan se opuso y en 1974 se le dio la presidencia del centro.

Scanlan había sido deán del colegio universitario de 1964 a 1969 y en 1974 era uno de los líderes de la Renovación Carismática Católica en Estados Unidos, una corriente espiritual que apenas contaba con 7 años de historia pero ya se había extendido por todo el país. Dedicó el primer semestre de 1974 a jugar con los equipos deportivos del centro, acudir a sus conciertos, obras de teatro y participar en tantas fiestas estudiantiles como pudo. Descubrió el profundo sentido de soledad y aislamiento de los jóvenes, reunidos en un campus residencial. Y su respuesta no fue ceder a la revolución sexual, sino desatar una "revolución fraternal".

Scanlan decidió juntar dos elementos: las "asociaciones estudiantiles" (famosas en el cine norteamericano, incluyendo "La Red Social", tan premiada, con sus siglas en griego) y el sistema de comunidades de alianza de la Renovación Carismática, incluyendo sus células o grupos pequeños. Así creó los "households", o "casas" de la Franciscan University.

A todos los alumnos se les obligó a unirse en "casas". Cada casa debía tener un documento fundacional, firmado por sus miembros, con sus compromisos de oración conjunta y apoyo mutuo. Había casas de chicos y casas de chicas, con entre 5 y 80 miembros. Si eran muchos, se subdividían en grupos menores, de cuatro a seis miembros. Los miembros de una casa vivirían juntos en un mismo edificio del campus. Rezarían juntos al menos una vez por semana: podía ser oración con el Rosario, o adoración al Santísimo, o de cualqui er otro tipo, aunque muchas casas asumieron la oración carismática. Muchos, de forma adicional a la oración de grupo, se comprometían en su alianza a acudir en grupo a una misa semanal. Se asignó asesor espiritual a cada casa (franciscanos o, por un tiempo, misioneros de la Renovación). Y debían trabajar en grupo en alguna otra tarea: solidaria, cultural...

El sistema tardó un par de años de consolidarse, y en 1976 ya no era obligatorio afiliarse a una casa, pero éstas se habían instalado ya con fuerza y la mayoría de los estudiantes elegían una (o fundaban alguna) nada más llegar al campus y conocer el sistema. Además, se hizo un cribado de alumnos: se seleccionó a los cercanos a la espiritualidad carismática o, simplemente, a católicos convencidos y militantes. Mucho personal disgustado con la nueva orientación dejó el centro. Pero empezaron a llegar alumnos católicos de todo el país y profesores convencidos, dispuestos a cobrar menos pero a participar. Y en los 80 la universidad se estabilizó con el modelo que mantiene hoy. Se sigue seleccionando a los alumnos para mantener un 90% de católicos convencidos y éstos llegan de todo el país y del extranjero.

La Franciscan University of Steubenville (FUS) tiene hoy unos 2.400 alumnos. De ellos, 350 están apuntados como voluntarios estables para la liturgia (música, limpieza, etc...), lo que permite mantener 3 misas diarias siempre llenas, y una cuarta misa el domingo. Además, se facilitan autobuses el domingo para ir a la Misa por la Forma Extraordinaria del Rito Romano en la parroquia de la población de Steubenville, que tiene un altar adecuado para esa liturgia. También se celebra una misa mensual en español en la capilla de la universidad, a la que acuden muchos miembros del "Club de Español".

Además, cada martes, de 21h a 22h, hay una asamblea de alabanza semanal al estilo carismático, y un sábado al mes se celebra un "Festival de Alabanza", que dura dos horas, lo dirigen estudiantes y está pensado también para amigos y parientes. Esto es en adición a la hora semanal de oración en grupo de cada "casa" estudiantil.

Cada semestre se organiza un retiro espiritual fuera del campus, organizado por estudiantes, para crecer en el discipulado y la relación con Dios, de estilo carismático y muy centrado en el discernimiento de las capacidades, dones y llamado que Dios da a cada participante.

En las vacaciones entre el primer y segundo semestre, muchos alumnos se apuntan a SonLife, unas misiones de evangelización en Florida, que incluye evangelizar en la playa, en las calles y atender a los necesitados. En verano hay experiencias de misiones en países del Tercer Mundo, en lugares donde los franciscanos tienen presencia.

Los estudiantes tienen diversos grupos de evangelización mediante la música o el teatro  (llamados "Sent")  que acuden a institutos de secundaria o a parroquias a lo largo del año. El más organizado y comprometido es el grupo masculino de música a capella "Beatitudes", que no solo canta sino que usa el testimonio personal, el humor, la mímica o el teatro, y puede evangelizar en locales, colegios o en la calle. Dedican las vacaciones entre el primer y segundo semestre a un "tour" evangelizador.

Existe además todo un programa de cinco días para formar evangelizadores jóvenes (incluso que no sean estudiantes de la casa) llamado LEAD (Liderazgo, Evangelización y Entrenamiento de Discipulado, en inglés) y se imparte antes de las Convenciones Jóvenes de Steubenville, de las que hay una docena en todo Estados Unidos, y a las que acuden docenas de miles de adolescentes y jóvenes.

El campus cuenta con una pequeña capilla de piedra que recrea la Portiuncula, la capillita que construyó San Francisco de Asís con sus propias manos. Allí hay jóvenes en adoración eucarística casi todo el día, al menos dos por turno. Por un decreto de la Penitenciaria Apostólica de la Santa Sede, hay cinco ocasiones en que cualquiera puede rezar en ella obteniendo indulgencia plenaria: el 2 de agosto (N. Sª de los Ángeles de la Portiuncula), el 4 de octubre (San Francisco de Así), el 22 de enero (dedicación de la tumba adyacente de los niños no nacidos), un día cualquier al año elegido por la persona o al acabar una "santa peregrinación" allí con un grupo.

Cerca de la Portiuncula, está la Tumba del Niño no Nacido. Allí se enterró un 22 de enero de 1987 a dos bebés eliminados por un abortista. Se les llamó Francisco y Clara y 500 personas participaron en su entierro. Desde entonces se les han añadido cinco bebés más y una llama que no se apaga. Muchos rezan allí, y cada 21 de enero se celebra un memorial con una procesión, poco antes de salir cientos de alumnos y profesores a la Marcha por la Vida anual en Washington. No importa lo malo que sea el clima, es un acto que nunca se cancela.

Otros lugares para rezar al aire libre son una pequeña gruta que imita la de Lourdes, un belén de piedra de gran tamaño recordando el misterio de la Encarnación (como el belén que hizo San Francisco de Asís) y las estaciones de la Cruz para realizar el Via Crucis. Además, cada residencia estudiantil tiene su propia capilla con el Santísimo para la oración silenciosa (las oraciones ruidosas de las "casas estudiantiles" se celebran en la sala común de cada casa).

Los jueves por la tarde, los estudiantes llevan comida a personas sin hogar en las calles de Pittsburgh y charlan con ellas. Otros lo hacen en la ciudad de Steubenville. Los lunes y miércoles preparan y reparten comidas calientes en Steubenville para personas sin hogar. Los domingos visitan a los enfermos del hospital de Wheeling, hablan con ellos, les escuchan y rezan por ellos. Otros van el domingo por la mañana a jugar y atender a personas con discapacidades psíquicas.

Las tardes de los lunes se dedican a chicos en situaciones de riesgo, ayudándoles con sus deberes o en actividades de grupo. Los sábados por la tarde se juega con ellos y se hace algo de catequesis. Otros usan la música y juegos para "llevar a Cristo a los niños", en actividades infantiles en la ciudad. Hay programas especiales en centros médicos para las muchas alumnas que estudian enfermería.

La clave de la universidad no está tanto en su selección del alumnado católico, sino en conseguir que éste se mantenga católico y entusiasta, creciendo en la fe. Se trata de un campus residencial, donde a menos que se tenga coche y se vaya uno a Pittsburgh las ocasiones de distracción son pocas. El padre Scanlan realizó su revolución de la fraternidad desde abajo, desde los alumnos, y son los "households" o casas estudiantiles la clave del éxito. Hasta la fecha, cualquier intento de adoptar este sistema en otros campus y universidades, incluso residenciales, ha fracasado.

Las casas se basan en la "fe": son devocionales, y en su alianza escrita explican qué devoción o espiritualidad las alimenta. Hay casi 50 casas distintas, la mitad de chicos y la otra mitad femeninas. Pueden nacer más o pueden extinguirse. Cada año, los nuevos alumnos tienen un mes para elegir su casa. Algunas tienen un enfoque más misionero, otras el trabajo pro vida, otras son más asistenciales o solidarias, otras más evangelizadoras. Suelen tener sus propias devociones: algunas son más marianas, otras más carismáticas, otras más franciscanas, otras fomentan la liturgia tradicional.

Cuando un alumno nuevo llega a la universidad y se une a una casa se le considera un hermano, un miembro de la familia que debe ser amado y apoyado. Si la casa es muy grande, se le asigna un subgrupo pequeño dentro de ella, a veces de cuatro o cinco personas, en el que compartir tristezas, dudas, luchas. Cada semana, todos los "hermanos" se reúnen para la oración de grupo. Además, hacen muchas otras cosas juntos, manteniendo viejas tradiciones de sus predecesores o inventando otras nuevas. Se da un premio en mayo a la mejor casa masculina y femenina del año. Los hermanos se apoyan mutuamente en lo espiritual, rezan unos por otros: rinden cuentas entre ellos, entre iguales. La unión de juventud, fraternidad, espiritualidad cercana, comunidad entre iguales que se quieren y conocen por su nombre y convivir en el mismo edificio es poderosa. Nadie se siente solo.

Al inicio de curso, en una misa, cada casa desfila con su estandarte y su lema. Muchas chicas que estudian enfermería se apuntan a "Aceptación con Gozo" ("el gozo no es la ausencia de pena, sino la presencia de Dios", proclaman); otras a "Hijas del Señor" (dedicadas "al Niño Jesús, su ejemplo de gozo, humildad y simplicidad"); o a "Hijas de Jerusalén" ("hijas de Dios, enamoradas de Cristo, llegar a ser las mujeres que Dios nos creó"). Entre los hombres son famosas la muy ruidosa y carismática AMDG ("el ejemplo de San Ignacio, la devoción a la Virgen y una gran apertura al Espíritu Santo"), "Pescadores de Hombres" ("las virtudes de la caballerosidad, la dignidad de la vida, la masculinidad en Cristo") o "Discípulos de la Palabra" ("devoción a la Sagrada Escritura, rendir cuentas unos a otros cada día").

En Steubenville se estudia biología, química y matemáticas, pero sobre todo humanidades. También hay carreras de administración, de polítícas, económicas, etc... Y es especialmente prestigiosa su carrera de enfermería. Hay asignaturas de teología, filosofía y bioética repartidas por todas las carreras. El profesorado de las materias sensibles (casi todas) es cien por cien acorde con la enseñanza católica. En España el más conocido es el ex-protestante Scott Hahn, autor de "Roma, dulce hogar" y otros libros de tema bíblico, apologético, familiar y espiritual en ediciones Rialp. Hay unos quince alumnos por clase, como media y en
http://colleges.usnews.rankingsandreviews.com la consideran la 28ª mejor universidad con campus de EEUU.