Fabián Fernández de Alarcón, secretario general de Profesionales por la Ética, considera que «con la excusa de la formación afectivo-emocional de los niños, se trata de introducir en sus mentes, desde la infancia, el deseo de conocer el sexo, de probarlo todo, de no rendir cuentas, de que no hay límites. O peor, que no hay más límites que el propio deseo y el placer. Es un proyecto de reingeniería social de consecuencias catastróficas que trata de imponerse sin la aprobación ni, en la mayoría de los casos, el conocimiento de los padres».

Estas consideraciones se derivan, a su entender, de la recopilación que ha realizado el Ministerio de Educación de materiales formativos que se han utilizado durante el 2009 en diferentes Comunidades Autónomas, lo que trazaría una auténtico mapa en expansión de la «reingeniería social» que, según la denuncia de Profesionales por la Ética, bajo el pretexto de «la igualdad entre hombres y mujeres y la prevención de la violencia contra la mujer» sirven para «introducirse en la intimidad delos jóvenes».

A título de ejemplo, esta asociación ha reseñado los siguientes materiales:

En Andalucía, la Junta ha editado Sexualidad y salud: aprendiendo a conocerte, un recurso educativo para «trabajar el amor y la sexualidad con propuestas dirigidas a las chicas y chicos adolescentes», incluyendo actividades en clase.
 
El gobierno de Aragón publica Igualmente amigos, una revista juvenil destinada a jóvenes entre 12 y 15 años que pretende alejar a los alumnos de comportamientos «de la masculinidad tradicional, patriarcal, sexista, racista y homófoba».
 
En Asturias, el Principado ha publicado Ni ogros ni princesas. Guía para la educación afectivo-sexual en la ESO, que trata de formar la afectividad y la sexualidad de los alumnos desde la igualdad entre «diferentes orientaciones sexuales». Se proponen también dinámicas para trabajar en clase.
 
En Cantabria, los Talleres de sexualidad y género promovidos por el gobierno autonómico se dirigen a jóvenes entre 13 y 15 años y entienden la afectividad y la sexualidad «como un valor humano a cultivar». Se desarrollan en centros educativos en grupos mixtos y tienen, entre otros objetivos, el de conocer el cuerpo y practicar una «sexualidad responsable».
 
En Cataluña, las Orientaciones para la educación afectivo-sexual en el segundo ciclo de ESO (difundidas por la Generalidad) pretenden desarrollar actividades relacionadas con educación afectivo-sexual explicando a los alumnos conceptos básicos sobre el sexo y la sexualidad y el papel de la familia, entre otros contenidos.

En Baleares,el Gobierno balear promueve Exposex, exposición itinerante sobre salud afectivo –sexual dirigida a alumnos de ESO y Bachillerato y trata de «favorecer y fomentar cambios de actitud potenciando una salud afectiva y sexual libre de estereotipos».
 
En el País Vasco, la Guía para chicas. Cómo vivir las elaciones afectivas y sexuales editada por el Instituto Vasco de la Mujer reflexiona sobre el amor y la amistad y «sobre el enamoramiento de una persona del mismo o del otro sexo y como expresar la propia sexualidad con un chico sin arriesgarse a un embarazo». Informa de qué hacer ante un embarazo no deseado y propone también actividades para realizar en grupo.