El servicio de prensa de los obispos filipinos ha confirmado que este miércoles hombres armados de ideología yihadista han ocupado por la fuerza la catedral de Marawi, en una región de mayoría musulmana del país, y han tomado como rehenes al párroco, el padre Chito Suganob, y a varios parroquianos. 

Los agresores son miembros del llamado "grupo combatiente Maute", según declaró en un comunicado el presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas, Sócrates Villegas. Esta formación incluye militantes de Abu Sayyaf, una de las franquicias yihadistas en Filipinas.

"Amenazaron con matar a los secuestrados si no se retiraban las fuerzas gubernamentales", explicó el obispo.

El presidente Duterte había decretado la ley marcial el martes por la noche en la región meridional de Mindanao, donde viven cerca de 20 millones de personas y es la zona del país con más musulmanes.


En esta parte del país, los yihadistas han saqueado la localidad de Marawi, de unos 200.000 habitantes. La violencia se disparó cuando fuerzas de seguridad entraron en una casa buscando a Isnilon Hapilon, considerado el jefe de ISIS en Filipinas.

Los Estados Unidos consideran a Isnilon Hapilon como uno de los terroristas más peligrosos del mundo, y le ha puesto un precio de cinco millones de dólares a su cabeza. Hapilon es también uno de los líderes de Abu Sayyaf, grupo islámico filipino especializado en secuestros.

Un centenar de guerrilleros armados reaccionaron incendiando edificios y llevando a cabo diversas operaciones para distraer, según el ministro de Defensa, Delfín Lorenzana.

En las fotografías compartidas en redes sociales por los habitantes, se ve a hombres armados deambulando por las calles de Marawi e izando banderas negras, parecidas a las del ISIS. Según especialistas en cuestiones de seguridad, Isnilon Hapilon está intentando unificar a los grupos filipinos que han jurado lealtad al ISIS, incluyendo este grupo Maute, que en el último año se ha enfrentado con el ejército. 


El arzobispo Villegas hizo un llamado de tipo religioso a los terroristas de Maute: "Llamamos al grupo Maute, que pretende llevar las armas en nombre de un Dios misericordioso y bondadoso -el mismo Dios que los cristianos veneramos y adoramos- a hacer verdadero honor al Dios único por la misericordia y la bondad". 

"En el momento de su captura, el padre Chito desempeñaba su función. No es un combatiente. No llevaba armas. No amenazaba a nadie. Su captura y la de sus compañeros viola cualquier norma de un conflicto civilizado", subrayó.