En las últimas décadas, las estadísticas constataban que Andalucía era, junto a Extremadura y Murcia, parte de la zona más religiosa de España.

Por ejemplo, en 2009 casi 6 de cada 10 bodas en Andalucía aún eran religiosas (católicas), mientras en Madrid lo eran sólo el 44% y en Cataluña en 27%. Diez años después, en 2019, justo antes de la pandemia, el 31% de bodas andaluzas eran religiosas, frente al 23% de las madrileñas y el 10% de las catalanas. Una bajada clara, pero espaciada a lo largo de diez años.

No son las cifras que les gustaría a los obispos ni a las personas de fe, pero aún así indicaban una religiosidad muy viva entre los andaluces.

Por eso, asombra la pregunta sobre religión del Barómetro Andaluz (del Colegio de Ciencias Políticas de Andalucía), que en 2020 detectaba casi 60% de andaluces religiosos pero, de repente, en apenas dos años, sólo detecta un 45%. Las tendencias religiosas pueden bajar un par de puntos al año, pero asombra -e invita a la incredulidad- que bajen 14 puntos en sólo dos años.

Un bajón dudoso o, al menos, difícil de explicar

La pregunta que formula el barómetro es: "Con independencia de que profese o no alguna religión, ¿diría usted que es una persona nada religiosa, poco religiosa, algo religiosa o muy religiosa?" Si sumamos los que dicen ser "algo religiosos", "muy religiosos" o, simplemente, "religiosos" nos sale una cifra bastante expresiva. Esta es la que ha cambiado de golpe y sin causa aparente.

Suma de personas que se definen como "algo religiosa" + "religiosa" + "muy religiosa":

Diciembre 2019: 53,7
Diciembre 2020: 59,5
Diciembre 2021: 54,2
Diciembre 2022: 45,3

Metodológicamente, la encuesta de 2019 se hizo con 2.627 encuestados, mientras que las de los 3 años siguientes se hicieron con 3.600. Pero eso no parece guardar relación con los extraños resultados: los dos más distantes se hicieron con 3.600 entrevistados.

Al contrario de lo que pasa con las extrañísimas encuestas del CSIC desde que las dirige el político socialista José Félix Tezanos, a las del Barómetro Andaluz se les presume más independencia política (y, en cualquier caso, en Andalucía gobierna el Partido Popular, con Ciudadanos desde 2018, y en solitario desde verano de 2022).

¿La pandemia? ¿Años sin procesiones? ¿Algo que hicieron los obispos?

¿Hizo la pandemia que muchos andaluces acudieran a poner una vela y a orar y se considerasen religiosos en 2020, y no los otros años? Eso explicaría que la cifra de 2019 y la de 2021 se parezcan, pero no explica la extraña cifra de diciembre de 2022.

¿Ha habido novedades importantes en la Iglesia andaluza? Nuevo arzobispo en Sevilla, y ahora en Granada, escándalos económicos en la diócesis de Almería... pero nada de eso explica una bajada de 14 puntos en dos años. Tampoco los dos años y medio sin procesiones de Semana Santa lo explican.

Por desgracia, como hemos señalado varias veces en ReL, la Iglesia española, por alguna razón incomprensible, no realiza nunca sus propias estadísticas ni sondeos sobre religiosidad o valores, y depende siempre de las que hacen otras entidades, incluso las que le son muy hostiles.

Por eso, vale la pena mostrar un sano escepticismo y hacerse preguntas sobre esa extrañísima bajada de 14 puntos en apenas 2 años en Andalucía.

Vídeo especial de 9 horas de la televisión autonómica andaluza con las procesiones de la Madrugá de la Semana Santa de 2022.