Arqueólogos israelíes han hallado en Jerusalén un sello de arcilla con la inscripción «Bat Lejem», que supone la primera evidencia arqueológica de la existencia de Belén durante el periodo en que aparece enunciada en la Biblia, informó hoy la Autoridad de Antigüedades de Israel.

Se trata de una especie de esfera de arcilla que se usaba para sellar documentos u objetos, de 1,5 centímetros, desempolvada en las polémicas excavaciones del «Proyecto Ciudad de David», en el poblado palestino de Silwán, en el territorio ocupado de Jerusalén Este.

La pieza, que podría datarse entre los siglos VII u VIII antes de Cristo, por lo que es medio milenio posterior a las Cartas de Amarna, una correspondencia, sobre todo diplomática, inscrita en lengua acadia sobre tablillas de arcilla entre la Administración del Egipto faraónico y los grandes reinos de la época o sus vasallos en la zona. Allí aparece mencionada por primera vez «Bit-Lahmi», en una misiva en la que el rey de Jerusalén pide ayuda al egipcio para reconquistarla.


El descubrimiento anunciado hoy remite a una época posterior, la del Primer Templo Judío (1006-586 a. C.), en la que aparece citada en el Antiguo Testamento como parte del reino de Judea. «Es la primera vez que el nombre de Belén aparece fuera de la Biblia en una inscripción del período del Primer Templo, lo que prueba que Belén era una ciudad en el reino de Judea y posiblemente también en periodos anteriores», señaló el responsable de las excavaciones, Eli Shukron, en un comunicado.

A tenor de la inscripción, Shukron estima que «se envió un cargamento desde Belén al rey de Jerusalén en el séptimo año del reinado» de un monarca que no se especifica, pero que podría ser Ezequías, Manases o Josías.

La pieza es un sello administrativo que se usaba para sellar cargamentos de impuestos que se enviaban al sistema fiscal del reino de Judea a finales de los siglos VII u VIII antes de Cristo.