Tuve la oportunidad de conocer a Marc Fromager en una visita que hizo a Barcelona en su calidad de director de Ayuda a la Iglesia Necesitada. Luego leí su libro, muy interesante, sobre la situación de Oriente medio. Ahora, tras un tiempo sin saber nada de él, me entero de que acaba de lanzar una nueva iniciativa, llamada Misión Ismeria, que merece nuestra atención.

¿De dónde viene el nombre? De una vieja historia: Ismeria era la hija del sultán de El Cairo a finales del siglo XI. Tres caballeros francos fueron hechos prisioneros y se les ordenó que se convirtieran al Islam. Ante su persistente negativa, el sultán envió a su hija para seducirlos. Los caballeros le hablaron de la Virgen María, quién se apareció aquella noche en Ismeria. Convertida al cristianismo, huyó con los caballeros y llegó a Francia, donde jugó un importante papel en el origen del santuario de Notre-Dame de Liesse.

Con el nombre de esa mujer musulmana convertida al cristianismo Fromager explica que han querido simbolizar el objetivo de la Misión Ismeria: promover y acompañar el paso del Islam a Cristo.

Conversiones que se dan por todo el mundo. El mismo Fromager señala que se estima que en el mismísimo Irán hay más de 800.000 conversos, que en Argelia hay un número muy alto de conversos entre los cabileños y que en Indonesia, el país musulmán más grande del mundo, se calculan en 6 millones el número de conversos. En Francia el 10% de los bautismos de adultos en la Iglesia Católica ya son de origen musulmán (entre los protestantes el porcentaje es más del doble).

Otro aspecto significativo es que, según Fromager, son muchos los musulmanes hoy en día que se plantean la veracidad de su religión y que muchos de ellos se hacen ateos, un fenómeno que está adquiriendo proporciones significativas entre los jóvenes de los países de mayoría musulmana.

Hasta ahora los esfuerzos evangelizadores entre los musulmanes han sido limitados, y esto por diversos motivos, entre los cuales la sentencia de muerte automática para cualquier “apóstata” no es el menor. Y sin embargo, Dios toca a quien quiere y la gracia actúa de maneras insospechadas.

La conversión supone siempre una dolorosa separación de toda relación familiar y social. Por ello, Misión Ismeria pretende acompañar a estos exmusulmanes, acogerles y acompañarles a través de una red de familias, parroquias y comunidades religiosas. Asimismo, no renuncian a un apostolado directo entre los musulmanes.

La aparición de Misión Ismeria es una excelente noticia que seguiremos de cerca.