Ha empezado la Semana Santa. ¿Cómo vas a vivirla?

Puedes vivir los misterios de la Semana Santa de dos formas: como espectador que mira de lejos una cosa que le parecen tradiciones, o como protagonista junto con Cristo de la historia de la salvación en la que estamos inmersos.

El mundo nos vende que tiene la solución a todos los problemas, pero, ¿es verdad? ¿Por qué entonces tú sigues sintiéndote solo, triste, angustiado, ansioso?
¿Por qué sigues sufriendo?

¿No será que el mundo sin Dios, en el que se nos hace creer que lo podemos todo, en realidad no puede responder a los anhelos más profundos que tenemos en el corazón?

Lo mires como lo mires, un día te vas a morir, y sin Cristo ni hay Cielo ni salvación, la Cruz es por ti. Dios ha muerto por ti, por tus pecados, porque te quiere.

La buena noticia es que Cristo ha venido a abrir un camino a los pobres, a los débiles y a los pecadores. La mala es que tu puedes llegar a endiosarte tanto que por soberbia rechaces reconocer tu pobreza, tu debilidad y tu pecado.

Y la vida sigue, y hay un final en este mundo para todos. ¿Estás viviendo conforme a ese final? La Pascua que celebramos en estos días viene en tu ayuda y rescate para que puedas hacerlo.

Te animo a que vivas con Él este tiempo, a qué pongas la vida en juego, a qué te dejes tocar por su amor, a qué le pidas perdón de tus pecados, a que reformes tu vida para ponerla en su Camino, que es estrecho, pero seguro, y en el que nunca estarás solo.

Te guste o no te guste estás inmerso en una vida que siempre avanza hacia adelante, las preguntas adecuadas son: ¿Qué vas a hacer? ¿Qué vas a responder? ¿Cristo o nada?

¡Feliz Semana Santa! La paz