Hoy la Iglesia celebra la institución de la Eucaristía y del Sacerdocio. Todos los jueves santos se dedican concretamente a la reflexión y meditación de estos dos sacramentos tan importantes para la vida de la Iglesia, sin Eucaristía no habría Iglesia, y sin sacerdocio no habría Eucaristía. Ambos están íntimamente relacionados, y a su vez son sacramentos fundamentales en la fe católica.  Los católicos, nos diferenciamos de los protestantes y de las sectas en estos sacramentos en dos cosas fundamentales: la verdadera presencia de Cristo en la Eucaristía y la sucesión apostólica de los obispos que luego ordenan presbíteros. Sólo la Iglesia católica se remonta hasta los tiempos apostólicos, ninguna otra secta ni congregación protestante tiene esta característica tan importante y fundamental, ahora bien, ¿ podemos encontrar en las Escrituras apoyo a estas doctrinas? Veámoslo.

La Eucaristía en las Escrituras.

 -Los evangelios sinópticos, Marcos, Mateo y Lucas narran la institución de la Eucaristía, pero mucho antes de ellos tenemos el testimonio paulino, de la carta a los corintios donde también se recoge el momento de dicha institución, veamos los textos:

 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. 1 Cor 11,23-26

Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Mateo 26,26-28

 Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Lucas 22,19-20

¿Existe evidencia para creer que Jesús hablaba de manera literal en estos textos o por el contrario es mero simbolismo? Para responder a esta pregunta daré 3 argumentos a favor del sentido literal de los pasajes:

1.-La relación con la antigua alianza:  Si leemos con atención los textos vemos que nos dicen “nuevo pacto” o “nueva alianza”. La palabra griega διαθήκη que se usa en los 3 textos se traduce como pacto, alianza, testamento etc. Aquí lo que se pretende es relacionar la Alianza de Dios con Moises con esta nueva Alianza de Cristo con sus apóstoles y por ende con su Iglesia. La Alianza de Dios con Moises se produjo en el monte Sinaí, el AT lo narra así en Exodo 24,3-8: Y Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras de Yavhe y todas las leyes; y todo el pueblo respondió a una voz, y dijo Yavhe: Haremos todas las palabras que Yavhe ha dicho. Y Moisés escribió todas las palabras de , y levantándose de mañana edificó un altar al pie del monte, y doce columnas, según las doce tribus de Israel.Y envió jóvenes de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz a Yavhe.Y Moisés tomó la mitad de la sangre, y la puso en tazones, y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar.Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Yavhe ha dicho, y obedeceremos.Entonces Moisés tomó la sangre y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre del pacto que Yavhe ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas.

Pues bien el argumento es que si esa sangre fue real, de un becerro auténtico, la Nueva Alianza debe sellarse también con una sangre auténtica, por tanto lo que había en el cáliz era sangre, tan real como la del Éxodo 24, y fue lo que Cristo dio de beber a sus discípulos. Siempre que se relaciona el AT con el NT la realidad en el AT debe ser relacionada con algo real del NT , por ejemplo Adan es relacionado con Cristo, Nuevo Adan, Isaac es relacionado con Cristo también. Siguiendo este razonamiento, esa sangre es de Cristo, pues el texto dice claramente que es “suyo” tanto el cuerpo como la sangre que se ofrece.

2.-La expresión “derramada”:  La palabra usada en los textos  para referirse a derramar la sangre es ἐκχέω que se trata de una palabra extremadamente real, que se usa casi siempre en este contexto, por ejemplo :

para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar. Mateo 23,35

 En este contexto, se narra como la sangre de los hombres justos del antiguo testamente fue derramada, es decir arrojada a la tierra porque muchos fueron asesinados. Para ello se habla de Abel y de Zacarias. Esto no se trata de algo ficticio sino real, un derramamiento de sangre real, por tanto de la misma forma el derrame de la sangre de Cristo es real, y si la segunda parte de la frase debemos entenderla real, pues verdaderamente fue muerto y derramo su sangre por nosotros, la primera parte de la misma no puede ser entendida simbólicamente.

3.- Un símbolo no provoca condenación:  El testimonio más antiguo de las palabras de la institución lo tenemos en la carta a los Corintios de San Pablo, si continuamos leyendo dicha carta:27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.

28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.  1Cor 11,27-29

Aqui San Pablo usa la palabra "discernir"(distinguir una cosa de otra).Entonces, los corintios, no estaban discerniendo o estaban dudando que era el cuerpo de Jesucristo. Si no fuera así tendríamos que preguntarnos, ¿por qué ser juzgados con enfermedad y muerte espiritual (v. 30) si fuera solamente del pan que abusaban? Un símbolo no te juzga, un símbolo no te condena. Pablo dice que eran culpables de pecar contra el cuerpo y la sangre de Cristo (v. 27), pero ¿cómo si no estaba presente físicamente en la comida? Pablo no dice que pecan en contra de la Cena del Señor. No se puede pecar en contra si no se está presente. La conclusión es clara: el que come indignamente es culpable en cuanto a lo que come.

Por todos estos motivos afirmamos Cristo está presente en la Eucaristía, pero ahora viene otra pregunta, ¿cómo se hace presente? La respuesta es clara, por las palabras que se pronuncian durante la consagración. Los Padres de la Iglesia así lo enseñan:

San Ireneo Libo IVContra las Herejias”: “ El pan sobre el que se pronuncia la invocación de Dios ya no es pan ordinario sino que es la Eucaristia”.

San Ambrosio “Sobre los Sacramentos 4,4,14”: “¿Cómo puede ser el pan cuerpo de Cristo? Por la consagración. Pero ¿con que palabras se hace la consagración? Con las palabras del Señor Jesús. Porque todo lo demás que se dice anteriormente….lo dice el sacerdote, mas cuando llega la consagración el sacerdote ya no usa sus propias palabras sino las de Cristo. Asi que es la palabra de Cristo la que obra el sacramento”

San Cirilo de Jerusalen, “Catequesis 4,1”: Habiendo pronunciado el mismo Jesucristo y dicho del Pan: Este es mi cuerpo, ¿quién se atreve a ponerlo en duda? Habiendo el mismo asegurado: esta es mi sangre, ¿quién se atreve a negarlo?

¿Que dice la Biblia sobre el sacramento del orden?

Jesús instituye el sacerdocio cuando le dice a los apóstoles “Haced esto en memoria mia” (Lucas 22,19, 1Cor 11,25). Porque con esas palabras les da el poder de hacer lo que hacían los sacerdotes del AT, ofrecer sacrificios. La palabra "memoria" o "conmemoración" que utiliza Jesús en la Última Cena (Lc 22, 19; 1 Co 11, 24-25) es la palabra ANAMNESIS, que traduce la palabra hebrea AZKARAH (utilizada siete veces en el Antiguo Testamento para referir a los sacrificios: Lv 2, 2, 9, 16; 5, 12; 6, 15 y Nm 5, 26) en la Septuaginta. Es significativo que ANAMNESIS sea solamente utilizada cuatro veces en el Nuevo Testamento, la cuarta en He 10, 3 refiriendo a un sacrificio memorial. El uso de ANAMNESIS por Jesús en Lc 22, 19 subraya, entonces, la dimensión de sacrificio de la Eucaristía. Jesús está diciendo: "cuando hagan esto, hacedlo en sacrificio memorial de mí".El uso de ANAMNESIS en Lc 22, 19 es aún más significante porque subraya el aspecto de sacrificio puesto que existía otra palabra griega que Lucas hubiera podido utilizar para un memorial no de sacrificio: MNEMOSUNON (ver Mt 26, 13; Mr 14, 9; Hch 10, 4).

 Jesús mismo les da a los sacerdotes poderes para:

1)Ofrecer sacrificios (Lucas 22,19)

2)Perdonar los pecados (Juan 20,23)

3)Predicar el evangelio a toda criatura (Mateo 28,19-20).

Ahora bien, para poder ser sacerdote o ministro sagrado, uno debe recibir este sacramento que se recibe a través de la imposición de las manos:

Y constituyeron presbiteros en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído. Hechos 14,23

Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses presbiteros en cada ciudad, así como yo te mandé; Tito 1,5

No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. 1Tim 4,14

Estos textos muestran claramente como a través de la imposición de las manos se nombran nuevos presbíteros, el mismo Timoteo fue ordenado presbítero por imposición de las manos de San Pablo. Tito constituyó otros presbíteros y así sucesivamente hasta hoy, por eso hablamos de una sucesión apostólica, en la cual los obispos son sucesores directos de los apóstoles. Los Santos padres también confirman esta práctica:

Clemente de Alejandria, “Quien es el hombre rico que es salvado” 42,2, 200 D.C.
"Después de la muerte del tirano, (el Apóstol) Juan regresó a Éfeso desde la isla de Patmos. Siempre que solicitaban su presencia, acudía a las ciudades vecinas de los gentiles para nombrar obispos, organizar la Iglesia, o elegir como clérigo a uno de los designados por el Espíritu Santo".

Firmiliano de Cesarea, “Carta a Cipriano 75,16”, 255 D.C. "Por ello el poder de perdonar los pecados fue dado a los Apóstoles y a la Iglesia la cual, estos hombres, enviados de Dios, establecieron; y a los obispos que AL SER ORDENADOS EN SU LUGAR, fueron sus sucesores".

 

Jesus Urones-Apologista Catolico.