La palabra islām (en árabe: الإسلام,) deriva de la raíz “s-l-m”, de la que también derivan otras palabras árabes como “salam”, paz, presente en el saludo típico de los musulmanes que muchos de Vds. conocerán, salam alaykum, “la paz esté contigo”, a la que el interpelado responde wa’alaykum assalam, “y contigo esté la paz”.
 
            Esta relación entre islam y sometimiento está presente en muchas de las alusiones que al propio islam realiza el Corán:
 
            “Dios abre al islam el pecho de aquél a quien El quiere dirigir” (C. 6, 125).
 
            “¿Hay alguien más impío que quien inventa la mentira contra Dios, siendo llamado al islam? Dios no dirige al pueblo impío” (C. 61, 7).
 
            “Dios os ha escogido esta religión. Así pues no muráis sino sometidos a El” (C. 2, 132)
 
            El Diccionario de la RAE define “islam” como “islamismo”, y éste de la siguiente manera:

            “1. m. Conjunto de dogmas y preceptos morales que constituyen la religión de Mahoma”.

            Una identificación que el uso está superando a gran velocidad, reservando la palabra “islam” para la religión, e “islamismo” para el movimiento político o hasta terrorista que utiliza el islam como excusa o razón de ser.
 
            A “islam”, que no a “islamismo”, da el Diccionario una segunda significación:
 
            “2. m. Conjunto de los hombres y pueblos que siguen esta religión”.
 
            El Diccionario escribe la palabra con minúscula, lo cual es de agradecer, porque las religiones, cristianismo, judaísmo, hinduismo, sintoísmo y cualquier otra, van escritas con minúscula, si bien, por alguna razón que desconozco vinculada tal vez con el hecho de ser una palabra procedente de una lengua extranjera o moderna en nuestro idioma, hace que tendamos a escribirla con mayúscula, hasta darse el caso de escritores que escriben cosas como por ejemplo “el cristianismo, el judaísmo y el Islam son las tres religiones del libro”.
 
            Y sin más por hoy, me despido de Vds. una vez más, no sin desearles que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos.
 
 
            ©L.A.
            Si desea suscribirse a esta columna y recibirla en su correo cada día, o bien ponerse en contacto con su autor, puede hacerlo en encuerpoyalma@movistar.es. En Twitter  @LuisAntequeraB
 
 
 
Otros artículos del autor relacionados con el tema
(haga click en el título si desea leerlos)
 
De la palabra “asesino” y su curiosísimo origen
Del nombre “Palestina” y sus orígenes históricos
¿Qué tienen en común las palabras “olé” y “bigote” con Dios?
Del origen y significado de la palabra “ojalá”
¿Pueden los musulmanes casarse con no musulmanes?