Ciudad de México celebró, del 30 de septiembre al 2 de octubre, el XIV Congreso Mundial de las Familias. Con el lema "Acompañando a las familias en un mundo desafiante", este evento internacional e interreligioso convocó a líderes, y organizaciones, para fortalecer la institución familiar como fundamento natural de la sociedad.

Organizado por asociaciones católicas y no católicas, como Red Familia, Familia Unida, Juntos por México, al Congreso acudieron más de 5000 personas, tanto de forma presencial como por streaming. Antes de esta edición, el evento fue convocado en trece ocasiones, los últimos en Budapest (2017), Chisinau (2018) y Verona (2019).

Un proyecto divino

En México se han dado cita jefes de Estado, líderes religiosos y expertos en ámbitos como el del matrimonio, la familia o la libertad religiosa. Mas de 50 ponentes de todo el mundo para hablar de la familia y de su relación con el ecosistema social. Algunos de los más destacados fueron el psiquiatra Enrique Rojas (España), la influencer Tamara Falcó (España), el escritor Ron Deal (EEUU), el cineasta Juan Manuel Cotelo (España), y el actor Eduardo Verástegui (México).

En el Congreso participaron más de 50 ponentes, entre los que estuvo Tamara Falcó.

Uno de los representantes de la Iglesia Católica fue el cardenal Carlos Aguiar Retes, primado de México. "La familia es un proyecto divino para facilitar el aprendizaje del amor, pero distinguiendo el amor al estilo de Dios. Él nos mira a nosotros, nos ama por encima de Él mismo, y por ello era indispensable otorgarnos la libertad y la capacidad de responder positiva o negativamente", indicó el cardenal. Durante su intervención leyó un mensaje especial del Papa Francisco para esta edición.

El cardenal Müller, Prefecto Emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe, también participó en el Congreso. "El cristianismo promueve una civilización de la vida y desafía la cultura del nihilismo antropológico, que tendría que terminar en el suicidio colectivo de la humanidad. El ateísmo es nihilismo. Su fruto es la muerte", destacó desde el estrado. 

El nihilismo como amenaza

Este nihilismo, para el cardenal alemán, es la principal amenaza para la familia. "Los frutos podridos del nihilismo antropológico también se muestran en el cuestionamiento del matrimonio entre el hombre y la mujer, que se ve como una variante entre cualquier número de posibilidades del disfrute orgiástico de la satisfacción sexual", comentó.

Y, no solo es un peligro para la familia, también, para la propia Iglesia. "El nihilismo antropológico se vuelve realmente peligroso para la Iglesia cuando, incluso los teólogos católicos en posiciones centrales, ya no asumen el hecho de la revelación históricamente única e insuperable de Dios en Jesucristo, sino que hacen un compromiso perverso con el posthumanismo, solo para que la Iglesia 'sobreviva' como organización social en un mundo moderno sin Dios", dijo el Cardenal.

Aquí puedes ver la jornada inaugural del Congreso Mundial de las Familias.

Por su parte, la influencer católica Tamara Falcó participó en algunas de las conferencias, para hablar del valor de la familia. "Yo tengo muy buen equipo y discernimos qué proyectos escoger, si tienen que ver con nuestros valores o no. En este mundo es muy fácil caer en gustar al resto, pero, al final, mi propósito en la vida es llegar al cielo. Ahora estamos viviendo un momento muy complicado para la humanidad, hay tantos tipos distintos de sexualidades, hay tantos sitios distintos donde puedes ejercer el mal", señaló.

Juan Manuel Cotelo, cineasta reconocido y autor de la inolvidable La última Cimahabló durante el Congreso sobre lo que le inspira a crear. "En mis películas trato de poner la cámara delante de la acción de Dios en el mundo. Esa acción se detecta en las personas. El poder de Dios más asombroso es su capacidad de resucitar a un muerto, y yo he conocido a tantas personas por las que nadie habría apostado nada. Que alguien me ofrezca un espectáculo más hermoso que este", comentó.