El Papa planteó en el santuario de Mama Muxima ideas concretas para vivir por la Virgen y el Rosario
León XIV llegó en helicóptero y se fue de la misma manera, tras un acto de gran devoción que concluyó ya anochecido.

León XIV mostró devoción a la Santísima Virgen en el rezo del Rosario y explicó por qué es tan importante ese sentimiento hacia ella.
El último acto de este domingo del Papa en Angola fue el rezo del Rosario en el santuario de Mama Muxima, tras el cual voló en helicóptero hasta Luanda, la capital del país, como había hecho por la mañana dejando una imagen menos habitual que las que le sitúan en aviones.

Ésta es una imagen de León XIV en la mañana del domingo, llegando en helicóptero a Kilamba. Ya oscurecido regresó de la misma forma a Luanda.
Se trató de un acto muy particularmente juvenil, porque había numerosos miembros de la Legión de María, donde son particularmente activos, pero también porque son jóvenes muchos de los miles de devotos del santuario visitado. Hubo aproximadamente veinte mil fieles en esta oración.
Los misterios de Rosario rezados, como corresponde al domingo, fueron los gloriosos, y estuvieron precedidos por un rato de oración del pontífice en una capilla cercana al santuario.

La oración privada y particular del Papa a la Virgen antes del Rosario que compartió con miles de fieles.
Tras ese momento personal se produjo la oración colectiva, a la que siguieron las palabras que dirigió León XIV a los presentes, durante las cuales hizo diversas afirmaciones sobre Nuestra Señora y sobre este rezo tan extendido en todo el mundo y de tanta importancia para la fe.
Destacamos algunas de esas expresiones:
- El Rosario es "una devoción antigua y sencilla, nacida en la Iglesia como oración para todos".
- Los misterios gloriosos rezados y meditados nos muestran la "senda luminosa y exigente" del camino mostrado por Jesús resucitado para "volver al Padre".

El Papa rezó el Rosario antes de dirigirse a los fieles para expresarles su importancia y su valor para impulsar la devoción a la Virgen.
- "Al igual que María, también nosotros estamos hechos para el cielo, y hacia el cielo caminamos con alegría, mirándola a Ella, Madre bondadosa y modelo de santidad, para llevar la luz del Resucitado a los hermanos y hermanas que encontramos".
- El Corazón de María es "un corazón limpio y sabio, capaz de conservar y meditar los acontecimientos extraordinarios de la vida del Hijo de Dios".
- Y valoró en ese sentido el Rosario orado: "Al rezar juntos, también nosotros hemos hecho lo mismo, dejándonos acompañar por María en el recuerdo de Jesús. Hemos recorrido con Ella varios momentos de la vida de su Hijo, para alimentar en nosotros un amor universal como el suyo".
Vaticano
¿Por qué grandes masas saludan al Papa en Angola? Por el crecimiento «espectacular» de la Iglesia
Religión en Libertad
- León XIV hizo una afirmación muy nítida extensible a todos los devotos del Rosario del mundo: "Rezar el Rosario nos compromete a amar a cada persona con corazón maternal, de manera concreta y generosa, y a dedicarnos al bien de los demás, especialmente de los más pobres"... para que "a nadie le falte el amor y, con él, lo necesario para vivir dignamente y ser felices".
- "La Virgen nos pide que nos dejemos transformar por los sentimientos de su corazón, para ser como Ella constructores de justicia y portadores de paz".

El rezo del Rosario fue vespertino y concluyó cuando el Sol ya se iba.
- En esa línea, "también a ustedes la Madre del Cielo les confía un gran proyecto: el de construir un mundo mejor, acogedor, donde ya no haya guerras, ni injusticias, ni miseria, ni deshonestidad, y donde los principios del Evangelio inspiren y moldeen cada vez más los corazones, las estructuras y los programas, para el bien de todos".
Vaticano
León XIV rechaza «mezclar elementos mágicos y supersticiosos que no ayudan en el camino espiritual»
Religión en Libertad
- Como consecuencia, "¡es el amor el que debe triunfar, no la guerra! Esto nos enseña el corazón de María, el corazón de la Madre de todos. Salgamos, pues, de este santuario como 'ángeles-mensajeros' de vida, para llevar a todos la caricia de María y la bendición de Dios".
- Y su última expresión fue: "Ofrezcamos todo a María entregándonos a los hermanos y, por su intercesión, recibamos con alegría la bendición del Señor, para llevarla a todos aquellos con quienes nos encontremos".