León XIV sugiere que algo va a suceder en Cuba y respalda la petición de «cambios» de sus obispos
En el Ángelus dominical también habló de las Bienaventuranzas como «luces que el Señor enciende en la penumbra de la historia».
El Papa saluda a los fieles durante el rezo del Ángelus este domingo en la Plaza de San Pedro.
Se sabía que tras la caída de Nicolás Maduro y la toma de control del gobierno de Caracas por parte de Washington las horas del castrismo podían también estar contadas. Sin el petróleo procedente de Venezuela, el régimen que desde 1959 mantiene a Cuba bajo el comunismo y la miseria apenas puede sostener su depauperada economía.
Los obispos cubanos piden "cambios", el Papa les respalda
En medio de rumores de todo tipo sobre el inmediato destino de los dirigentes cubanos, las palabras del Papa León XIV tras el rezo del Ángelus este domingo en la Plaza de San Pedro sugieren que algo puede estar a punto de suceder:
- "He recibido con gran preocupación noticias sobre un aumento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos de América, dos países vecinos. Me uno al mensaje de los obispos cubanos, invitando a todos los responsables a promover un diálogo sincero y eficaz, para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del querido pueblo cubano. ¡Que la Virgen de la Caridad del Cobre asista y proteja a todos los hijos de esa amada tierra!"
Este sábado, los obispos dirigieron un mensaje "a todos los cubanos de buena voluntad" donde advertían de los riesgos sociales de la falta de suministro energético y sus consecuencias sobre la paz:
- "La situación ha empeorado [desde su anterior mensaje del 15 de junio] y se han agravado la angustia y la desesperanza. Las noticias recientes, que anuncian, entre otras, la eliminación de toda posibilidad de que entre petróleo al país, disparan las alarmas, especialmente para los menos favorecidos. El riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real. Ningún cubano de buena voluntad se alegraría de ello. Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor. No más sangre ni más lutos en las familias cubanas. ¡Demasiado hemos tenido en nuestra historia reciente!"
Y señalan dos límites a los acontecimientos que parecen estar a punto de precipitarse, desde una posible intervención militar estadounidense a un incremento de la represión del régimen que encabeza desde 2019 Miguel Díaz-Canel:
- "Los gobiernos deberían poder resolver sus desavenencias y conflictos a través del diálogo y la diplomacia, no la coerción ni la guerra".
- "Al mismo tiempo, el respeto a la dignidad y al ejercicio de la libertad de cada ser humano dentro de la propia nación no puede supeditarse ni condicionarse a las variables de los conflictos externos".
Las Bienaventuranzas, esperanza de los oprimidos
El respaldo del Papa a estas palabras vino tras una consideración sobre las Bienaventuranzas del Evangelio del día, a las que definió como "luces que el Señor enciende en la penumbra de la historia", y por tanto también capaces de iluminar el momento presente.
Misa del Domingo
Misa del Domingo 1 de febrero, IV del Tiempo Ordinario: meditemos y apliquemos las Bienaventuranzas
Religión en Libertad
El Papa destacó también el carácter paradójico de las Bienaventuranzas:
- "Solo Dios puede llamar realmente bienaventurados a los pobres y a los afligidos porque Él es el sumo bien que se da a todos con amor infinito";
- "sólo Dios puede saciar a quienes buscan paz y justicia porque Él es el justo juez del mundo, autor de la paz eterna";
- "sólo en Dios encuentran alegría los mansos, los misericordiosos y los puros de corazón, porque Él es el cumplimiento de lo que esperan";
- "en la persecución, Dios es la fuente del rescate";
- "en la mentira, es el ancla de la verdad".
Pero "estas Bienaventuranzas son una paradoja sólo para quien considera que Dios es diferente de como Cristo lo revela", subrayó, esto es, para quien padece una "falta de fe en Cristo". Pues "Él es el pobre que comparte su vida con todos, el manso que persevera en el dolor, el que trabaja por la paz y es perseguido hasta la muerte en cruz".
Por tanto, "las Bienaventuranzas elevan a los humildes y dispersan a los soberbios de corazón" y es Jesús quien "ilumina el sentido de la historia", que no es "la que escriben los vencedores, sino la que Dios realiza salvando a los oprimidos".