León XIV recuerda ante el islamizador Erdogan que la «homogeneización» supone un «empobrecimiento»

El Papa mantuvo en la Biblioteca Nacional de Ankara un primer encuentro con las autoridades turcas, encabezadas por el presidente Erdogan.
Tras la ceremonia de bienvenida en la mañana del jueves en el aeropuerto de Ankara, donde fue recibido por un ministro del ejecutivo turco, el Papa visitó el Mausoleo de Kemal Ataturk, en cuyo libro de honor escribió: “Doy gracias a Dios por poder visitar Turquía e invoco sobre este país y su gente paz y prosperidad abundantes”.
A continuación, León XIV mantuvo un encuentro con las autoridades del país y el cuerpo diplomático en la Biblioteca Nacional, tras su encuentro con el presidente Recep Tayyip Erdogan. Escuchó sus palabras y se dirigió a los presentes en su primer discurso oficial de su viaje.
- El encuentro entre el Papa y Erdogan en el Palacio Presidencial de Ankara.
Buenas relaciones
En él citó tres hechos relevantes sobre el vínculo entre la Iglesia y Turquía:
- La figura del Papa San Juan XXIII, quien entre 1935 y 1945 fue administrador del Vicariato Latino de Estambul y delegado aposólico en Turquía y Grecia.
- Los cuatro Papas posteriores a él (con la excepción del breve Juan Pablo I) visitaron Turquía como síntoma de las buenas relaciones con la Santa Sede: San Pablo VI en 1967, San Juan Pablo II en 1979, Benedicto XVI en 2006 y Francisco en 2014.
- Los ocho primeros concilios ecuménicos de la Iglesia se celebraron en territorio de lo que hoy es el estado turco.

De izquierda a derecha en la foto, en primer término, los cardenales Kurt Koch (prefecto del Dicasterio para la Unidad de los Cristianos) y Pietro Parolin (secretario de Estado), el Papa y Erdogan.
"Me complace comenzar los viajes apostólicos de mi pontificado en su país, ya que esta tierra está indisolublemente ligada a los orígenes del cristianismo y hoy llama a los hijos de Abraham y a toda la humanidad a una fraternidad que reconoce y aprecia las diferencias", comenzó diciendo el pontífice.
León XIV recordó además que la Santa Sede escobió como emblema del viaje el puente sobre el estrecho de los Dardanelos porque simboliza el papel del país: frente a las comunidades "cada vez más polarizadas y desgarradas", el puente simboliza una "encrucijada de sensibilidades cuya homogeneización representaría un empobrecimiento", pues "una sociedad está viva si es plural: son los puentes entre sus diferentes almas los que la convierten en una sociedad civil". Unas palabras que parecen dirigidas a la política de Erdogan, quien al amparo de un régimen de orígenes secularistas está impulsando la islamización del país.
León XIV invocó posteriormente la invitación de Francisco "a sentir el dolor ajeno, a escuchar el grito de los pobres y de la tierra, inspirando así una acción compasiva, reflejo del único Dios, que es clemente y misericordioso". También el puente de los Dardanelos ayuda a entender que Dios, "al revelarse, estableció un puente entre el cielo y la tierra; lo hizo para que nuestro corazón cambiara, haciéndose semejante al suyo".
"En una sociedad como la turca, donde la religión tiene un papel visible, es fundamental honrar la dignidad y la libertad de todos los hijos de Dios: hombres y mujeres, compatriotas y extranjeros, pobres y ricos", añadió el Papa: "Todos somos hijos de Dios y esto tiene consecuencias personales, sociales y políticas. Quien tiene un corazón dócil a la voluntad de Dios siempre promoverá el bien común y el respeto por todos".
La familia, base de socialización frente al individualismo
En ese sentido, León XIV volvió a mencionar uno de sus caballos de batalla, la utilización de la Inteligencia Artificial al servicio del bien común y no como "una evolución tecnológica que, de otro modo, podría acentuar las injusticias, en lugar de contribuir a disiparlas".
El Papa mencionó también la importancia de la familia (más apreciada en Turquía, dijo, que en otros países) como elemento de integración social: "No es desde una cultura individualista, ni desde el desprecio del matrimonio y la fecundidad, desde donde las personas pueden obtener mayores oportunidades de vida y felicidad".
En las "economías consumistas", en efecto, "la soledad se convierte en negocio", por lo que "conviene responder con una cultura que valore los afectos y los vínculos. Sólo juntos nos convertimos auténticamente en nosotros mismos. Sólo en el amor se profundiza nuestra interioridad y se fortalece nuestra identidad. Quien desprecia los vínculos fundamentales y no aprende a soportar incluso sus límites y fragilidades, se vuelve más fácilmente intolerante e incapaz de interactuar con un mundo complejo".
Finalmente, el Papa reflexionó sobre la situación internacional: "Tras la época de construcción de las grandes organizaciones internacionales, que siguió a las tragedias de las dos guerras mundiales, estamos atravesando una fase de fuertes conflictos a nivel global, en la que prevalecen las estrategias de poder económico y militar... ¡No hay que ceder en modo alguno a esta deriva! Está en juego el futuro de la humanidad", la cual merece más bien un esfuerzo por los retos de "la paz, la lucha contra el hambre y la miseria, la salud, la educación y la salvaguarda de la creación".
En Estambul
A la conclusión del acto, León XIV tomó un vuelo a Estambul, donde aterrizó a última hora de la tarde (hora local, dos horas más que en Madrid). Allí continuará el viernes el programa de su viaje apostólico.