La capilla más espectacular del mundo es de hormigón y cristal, y está inspirada en el Empire State
La Chapel of the Holy Cros, en Arizona (EE.UU), alcanza más de 76 metros de altura.
Su origen se remonta a 1955, cuando se materializó el sueño de la artista Marguerite Brunswig Staude.
En pleno desierto, entre formaciones de roca rojiza y un horizonte que parece no terminar nunca, se alzan cuatro muros de hormigón coronados por una gigantesca cruz que se incrusta en la montaña.
Una estructura que es considerada por muchos como una de las capillas más sorprendentes del planeta. Pero, ¿qué hace un edificio tan monumental en medio de un paisaje tan inhóspito?
Sobre un acantilado
Su estética, cercana al brutalismo y al diseño más audaz de los años 50, contrasta con la serenidad del entorno y provoca una mezcla de desconcierto y fascinación en quien se topa con ella casi por casualidad.
El escenario es Sedona, en Arizona (EE.UU), una región conocida por sus tierras rojizas y su vasto desierto que se extiende entre Phoenix, Las Vegas y San Diego.
Allí se levanta la Chapel of the Holy Cross, una capilla católica que alcanza más de 76 metros de altura y que emerge desde un acantilado que supera los 300 metros.
Esa combinación hace que la construcción parezca suspendida en el aire, como si flotara entre las nubes, reforzada por la cruz que domina su fachada.
Alcanza más de 76 metros de altura y emerge desde un acantilado que supera los 300 metros
El origen de esta obra se remonta a 1955, cuando se materializó el sueño de Marguerite Brunswig Staude, una artista y ranchera de Oak Creek.
Su inspiración había surgido en 1932, al contemplar la silueta del recién inaugurado Empire State Building de Nueva York. Aquella visión de una cruz superpuesta al rascacielos la llevó a imaginar un templo que uniera espiritualidad y arquitectura moderna.
Durante décadas intentó levantarlo en Europa, incluso con la colaboración del célebre Frank Lloyd Wright, pero la Segunda Guerra Mundial frustró el proyecto y lo trasladó definitivamente a Estados Unidos.
La capilla, considerada la primera iglesia católica contemporánea del país, recibió en 1957 el Premio de Honor del Instituto Americano de Arquitectos.
Su interior, dominado por una enorme cristalera que abre la vista hacia el desierto, es descrito por muchos visitantes como un espacio de profunda calma.