Famoso actor iba a ser infiel pero se le aparecieron dos «diablas»: «Me puse a llorar en el motel»
El colombiano Juan Pablo Obregón reconoce haber sido librado por Dios de un gran pecado.

"Empecé a llorar, les pedía perdón. Les decía: 'soy un hombre casado, amo a mis hijos y a mi esposa'", contó el actor.
El famoso actor colombiano Juan Pablo Obregón confesó en Se Dice De Mí, de Caracol Televisión, que Dios impidió que fuera infiel a su mujer.
Obregón es conocido por su paso por grandes producciones como Padres e Hijos, y por su cambio de vida desde hace algunos años, que le llevó a convertirse en misionero. Actualmente está casado y tiene seis hijos.
Una intervención divina
El actor reveló en televisión que, años atrás, tuvo una doble vida, aunque era un hombre casado fuera de su casa consumía drogas y le era infiel a su pareja. Esa situación cambió radicalmente tras una experiencia espiritual que tuvo en un motel.
Según detalló Obregón, todo ocurrió un día en el que llegó junto a un amigo y dos mujeres a un motel, dispuesto a engañar a su esposa. "Yo había perdido el respeto hacia la mujer. Se acuestan ellas dos en la cama y yo les digo: 'esperen un momentico'". En ese momento fumó marihuana, pues "no era capaz de ser infiel si no lo hacía".
Algo inexplicable ocurrió, que hoy en día él y su esposa lo interpretan como una intervención divina. "Yo las volteó a mirar y no las vi así, pero me acordé de una película que se llama El abogado del diablo, con Keanu Reeves, donde él está acostado en la cama y ellas son diablas".
La escena de la película fue un reflejo para el actor en ese momento, lo que le llevó a reflexionar sobre lo que estaba haciendo con su vida y cómo esto estaba afectando a su familia.
"Empecé a llorar en pleno motel, les pedía perdón a ellas. Les decía: 'yo soy un hombre casado, yo amo a mis hijos y a mi esposa'", reveló el actor.
Pero, esa no fue la única situación que cambió el rumbo en la vida de Juan Pablo Obregón y su familia. A esta experiencia se sumó que su esposa, Ana María Malagón, un buen día descubrió la doble vida que llevaba fuera de su casa.
Un día, el actor salió a jugar baloncesto y olvidó su teléfono en la casa. Su esposa empezó a revisarlo y encontró todas las conversaciones que guardaba. "Tuvo dos horas y media para buscar en mi celular y se da cuenta de una segunda vida que yo llevaba desde hace años. Vio conversaciones, vio fotografías", recordó.
La propia Ana María Malagón detalló que "descubrir esto fue como sentir que yo lo había hecho. Lo que uno no entiende es que cuando uno se casa se hace una sola carne, entonces lo que hace tu esposo es como si tú lo hicieras. Yo me sentía sucia".
Juan Pablo Obregón y su esposa, tras esta crisis, encontraron un nuevo rumbo para su vida familiar. Sanaron y se convirtieron en misioneros católicos, lo que llegó con un nuevo propósito y estilo de vida para el actor.