Locos con el Papa, pero bien... afinar la voz para que resuene Cristo
De izquierda a derecha, Juan Cadarso, Matilde Latorre y Pablo J. Ginés, de ReligionEnLibertad, en el Centro de Prensa que desde Madrid cubre la visita de León XIV
La llegada del Papa León XIV a España ha sido todo un reto logístico y mediático que nos trae locos a muchos.
Lo están comparando con las Jornadas Mundiales de la Juventud, especialmente con la de Madrid de 2011, pero es muy distinto. Una JMJ se ve venir con 3 años de antelación, y mueve a muchedumbres de jóvenes muy móviles y resistentes, dispuestos a dormir en descampados y polideportivos. Este viaje papal se ha tenido que organizar en un par de meses y teniendo en cuenta a la inocente población civil de varias localidades, de todas las edades, niños, ancianos... Es mucho más complicado, hay muchos eventos muy distintos, más desplazamientos, más riesgos de seguridad.
Los veteranos en ReligionEnLibertad hemos cubierto ya otras visitas papales, JMJs y eventos masivos. Ahora hemos pasado por el Centro de Prensa de la Real Casa de Correos en Madrid, cedido por la Comunidad Autónoma para atender a la prensa, y hemos visto como se va construyendo un ambiente expectante, ilusionado y con algo de temor y temblor, por eso de llevar cosas valiosas en vasijas de barro.
"A partir de mañana a las seis de la mañana, todo estalla y nos arrastrará como un tsunami", dice el viernes a los voluntarios Rafa Rubio, el coordinador de comunicación. Por la salud mental de todos, recuerda a los voluntarios la importancia de ser amables unos con otros, pedir las cosas por favor, dar gracias... "Tenemos que damos las gracias entre nosotros, ¡aunque sea por supervivencia! Y, como nos vamos a equivocar todos, estemos dispuestos a pedir perdón", exhorta.
Hay casi 500 medios de comunicación acreditados: algunos son grandes televisiones, otros son pequeños medios digitales. Hay prensa internacional y mucha prensa local en cada población que visitará el Papa.
Los hay generalistas y los que sabemos más de Religión. Un cronista de una televisión regional me comentaba que podía necesitar ayuda para entender exactamente qué es el Corpus Christi o los elementos de su procesión. ¡Es realmente uno de los misterios más misteriosos y asombrosos de la fe católica!
El mismo André Frossard, después de la experiencia mística en Montmartre en 1935 que le convirtió de golpe desde el ateísmo, aceptaba toda la doctrina católica como una gran consecuencia lógica y natural, pero la Presencia Real de Cristo en la Eucaristía le sorprendió y le pareció de otro nivel. "Me sorprendía que la caridad divina hubiese encontrado este método inaudito para comunicarse", escribió en su libro Dios existe, yo me lo encontré.
Los periodistas generalistas saben que con el Papa pasa algo sociológicamente grande, que mueve masas. También saben que hay un elemento histórico importante, algo que enlaza el pasado y el futuro. Gaudí y su obra muestran ese enlace con claridad meridiana. ¿Es arquitectura religiosa moderna o antigua? Es ambas cosas.
Hay un elemento sociológico. ¿Cómo son esos españoles que recibirán al Papa en las calles? Muchos, como cantaba La Oreja de Van Gogh hace poco, dicen lo de "yo creo en Dios a mi manera". A otros lo que les gusta es hacer barullo alegre en la calle. Pero los sondeos y encuestas ya han demostrado un gran interés por lo espiritual entre los jóvenes españoles y crece en todo Occidente.
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Muchos irán a ver al Papa, un Papa nuevo, joven, fuerte, norteamericano, un Papa con su propio móvil, que wasapea a su familia en Chicago. Un Papa matemático que habla de Inteligencia Artificial. Un Papa que va a durar, se espera, bastante tiempo. Cuando Trump acabe su mandato, aún quedarán muchos años del Papa norteamericano. Puede que dure más que Putin y que tenga un papel para reconducir Rusia en otra dirección. (Quizá me estoy poniendo optimista).
Muchos irán a ver al Papa, pero el Papa tiene la función de apuntar hacia Cristo. Apuntará a Cristo llevando la custodia del Corpus Christi. Apuntará a Cristo inaugurando la gran cruz de la Torre de Jesús en la Sagrada Familia. Apuntará a Cristo con las palabras de Cristo que bendicen a los constructores de la paz y los que dan de comer al hambriento y de beber al sediento, los que le acogen a Él cuando fue forastero, enfermo, preso...
Los periodistas cristianos compartimos el reto del Papa: hacer visible al Dios invisible.
En 2026 hay mucho influencer, evangelizador digital y tiktoker de la fe en reels, pero la estrella, seamos sinceros, sigue siendo la televisión. En 2025 aún el 70% de los españoles declara al CIS que se informa a través de la televisión.
El programa del Papa, las misas en Canarias, en Lima, la bendición en la Sagrada Familia... todo está hecho para reinar desde la televisión. Ya sucedió cuando Benedicto XVI consagró el templo principal de la basílica de Gaudí, con una impresionante cobertura visual. Ahora, se amplía con más imágenes desde drones (pero ya en vida de Gaudí se hacían fotos aéreas de su templo, se usaban globos, los primeros aviones o, como se ve en esta revista, dirigibles).
Como recuerda Jorge López Teulón, en 1926 ya existía la foto aérea; la revista Ibérica las publicó meses después de morir Gaudí
Y, con todo, aunque al espectador curioso le cautive la imagen televisiva (o la de YouTube, o la de los reels con curiosidades simpáticas) lo que va a transformar corazones va a ser la Palabra, no la del Papa, sino la de Dios.
Don Roberto Prevost, misionero tantos años en Perú, que habla bien español, probablemente se va a lanzar a improvisar más que en sus viajes previos, como hacía en 1982 Juan Pablo II. Va a proclamar las palabras de Cristo. Y hay toda una generación que esas palabras le van a sonar a algo nuevo, insólito, generador de vida.
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Al final, el gran cambio puede llegar porque Cristo exhortó con las palabras "alzad la mirada" y dos mil años después muchos pueden ver cambiada su vida si efectivamente la alzan.
Sí, con el Papa vamos locos, pero bien.