Religión en Libertad

El fundador de Gospa Arts participa con dos ponencias en el Encounter Magdala, del 22 al 26 de julio, en Madrid

Jesús García: «Traer Tierra Santa a Madrid es un regalazo que nos hacen desde Magdala»

El periodista Jesús García, de Gospa Arts, junto al Muro de las Lamentaciones en Jerusalén

El periodista Jesús García, de Gospa Arts, junto al Muro de las Lamentaciones en Jerusaléngospa arts

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En el año 2006, el sacerdote mexicano Juan Solana logró comprar para su congregación unos terrenos en la orilla del Mar de Galilea, en Israel, con el fin de construir una iglesia y un hotel para peregrinos. Resultó que bajo aquel terreno se escondía un tesoro arqueológico, histórico y espiritual sin parangón en los últimos cien años: el pueblo de Magdala. 

Jesús García documentó con el padre Juan la historia de este descubrimiento en el libro El Proyecto Magdala y participará con dos ponencias en el Encounter Magdala 2025 que se celebrará del 22 al 26 de julio en la Universidad Francisco de Vitoria, en Madrid.

- Jesús, ¿qué significa para ti este Encounter Magdala de Madrid?

- Para mí significa un reencuentro con Tierra Santa. Mi esposa y yo estamos muy unidos a Tierra Santa, ya que nuestro viaje de novios fue allí y de ese viaje de novios surgió un trabajo en Magdala, con el padre Juan Solana, que fue escribir el libro El Proyecto Magdala, contando la historia del descubrimiento del pueblo de María Magdalena. Este trabajo nos dio la oportunidad a María y a mí de vivir y trabajar un tiempo allí, recién casados. Por tanto, Tierra Santa en general, y Magdala en particular, es algo que vivimos en nuestra casa.

- ¿Qué crees que puede aportar a un joven que participe en este encuentro?

- Tierra Santa solo hay una. Es donde sucedió y aconteció la historia de nuestra salvación. Es un conjunto de lugares ungidos con una gracia especial, con un valor muy particular y exclusivo. Como ahora es muy difícil viajar a Tierra Santa, la idea del padre Juan Solana de hacer este encuentro en Madrid, es un regalazo que hay que aprovechar.

- Jesús, llevamos décadas oyendo hablar de la “Nueva Evangelización”, pero ¿qué crees que tiene de realmente nueva?

- El término Nueva Evangelización lo acuñó Juan Pablo II en 1983, en Haití. La definió con tres características principales: "nueva en su lenguaje, nueva en sus métodos y nueva en su ardor". Sobre esto sería bueno hacer una reflexión crítica. Lo primero de todo, darnos cuenta y aceptar que si san Juan Pablo II habló de la necesidad de una Nueva Evangelización, se está reconociendo de forma implícita que hay una vieja evangelización y que ya no sirve. 

Sin embargo, yo crecí en un ambiente católico entre los años 80 y 90, y dejé la Iglesia en torno al 2000. Lo que yo veo es que todo el mundo le puso la etiqueta de "nueva evangelización" a las mismas cosas de antes. Cambiaron la pegatina pero siguieron haciendo lo mismo, exactamente igual. En el discurso, en el lenguaje, en los métodos… 

No había Nueva Evangelización por ningún lado y esa generación como la mía, no conectó. O mejor dicho, desconectó, porque habíamos nacido y crecido en familias católicas, y fuimos a colegios católicos, pero la Iglesia no nos ofrecía nada para nuestra vida concreta.

A partir de los años 2000 empiezan a llegar al católico de a pie, al hombre de hoy, y de forma generalizada, una serie de realidades, al principio muy timoratas y prudentes, como sospechosas de algo malo, pero que van conectando con el hombre de hoy. Que van reconectando al católico que en alguna esquina de su vida, dejó de lado cosas que son importantes. Surgieron, gracias a Dios, iniciativas que supieron hablarle al hombre de hoy en su lenguaje, con métodos nuevos y con un ardor diferente, muy atrevido, sin complejos ni culpas. 

Ahí están, por ejemplo, los retiros de Emaus. Comienzan muy poco a poco, en Miami. Y allí donde llegan, tienen éxito. Una persona, y otra, y otra, y una parroquia, y otra y otra. El método resultó muy novedoso, absolutamente desconcertante incluso, para los que venimos de métodos tradicionales. Pero no se pudo parar. Eso ha sido Nueva Evangelización. 

O Hakuna. Han sabido conectar con el joven de hoy mediante la música que oye el joven de hoy. 

Hay más ejemplos, pero no son tantos en cuatro décadas, y me consta que les ha costado mucho romper con los viejos odres. A vino nuevo, odres nuevos, y el Papa san Juan Pablo II pidió una “nueva”, porque el hombre de hoy es un hombre diferente al del Concilio. Sé que no ha pasado mucho tiempo mirando el calendario, pero sí mirando el avance de las nuevas tecnologías y de las comunicaciones. Todo ha ido muy rápido los últimos sesenta años y las almas necesitan el evangelio hoy, no dentro de otros sesenta años.

- Vienes del mundo del periodismo y has sido testigo de muchas conversiones. ¿Qué es lo que más te ha sorprendido en estos años sobre cómo se produce hoy un verdadero encuentro con Dios?

- Que Dios acontece. Que Dios no se queda mirando, sino que interviene siempre que un corazón se abre a escucharlo. Cristo y la cruz. Un acontecimiento y un amor. Eso se da, hoy en día, en aquel que se abre a conocer a Dios. Por ejemplo, en este Encounter Magdala, se que eso se va a dar, porque el solo hecho de participar ya es una apertura de corazón, que es lo que Dios espera de ti para dársete a conocer.

- ¿Dirías que la belleza es hoy un camino privilegiado para evangelizar?

- Hoy y siempre. La belleza, el arte, la cultura bien entendida. Han sido siempre puertas para conocer a Dios, que es amor. La moral es necesaria, pero después. Nadie va a llegar al amor por la moral, de igual modo que mi esposa no se enamoró de mí con argumentos como que yo soy conveniente y de fiar. No, antes tiene que haber un acontecimiento del amor. Como digo, nadie va a llegar al amor por la moral, pero todos van a llegar a la moral desde el amor. 

Ahora me dirán que una y otro es lo mismo, o que la moral es el amor ordenado… pero no. El hombre de hoy no conoce el orden de estos conceptos como los sabe un teólogo, y hay que hablar su lenguaje. Tú muestra el amor de tu vida a un pecador, y querrá lo mismo, lo que le llevará a una vida ordenada. Muestra, sin embargo, la moral a un pecador, sin amor, y te mandará a esparragar con tus libros y tus catecismos. El amor, la belleza, el flechazo, el impacto.. no digo que sea ni mejor ni peor, pero que esto hoy es así, estoy absolutamente convencido.

- ¿Qué papel juegan hoy los laicos en esta tarea de la evangelización? ¿Crees que los modelos pastorales clásicos están dando paso a nuevas formas de misión más creativas?

- Los últimos Papas llevan tiempo haciendo un llamado importante para que el laico tome la iniciativa, pero el laico, como soy yo, se encuentra con un tremendo problema en la Iglesia: el clericalismo. Benedicto XVI señaló el clericalismo como una tentación dentro del clero, bajo la que se escudan abusos de conciencia y errores de pastoral. Son muchas las veces que veo a un sacerdote no dejando hacer al laico por vete a saber tú qué motivos. 

He visto de todo. He visto que nos ven como competencia, he visto que nos tiene envidias. He visto que no quieren que nadie les haga sombra, he visto que necesitan controlarlo todo… y he visto sencillamente sacerdotes acomodados que no quieren que nadie les “revolucione” la parroquia con una adoración o con retiro de Emaús o una peregrinación a Medjugorje, y que imponen su autoridad bajo un criterio personal, no pastoral, para apagar esa llama. 

Los laicos necesitamos de los sacerdotes y jamás les vamos a poder hacer sombra ni de lejos. Un sacerdote es un hombre ungido, es un sacramento. Un testimonio vivo de que Dios nos ama y de que está con nosotros. Solo el sacerdote puede darnos a Jesús. Solo el sacerdote puede darnos el perdón. Un retiro, un concierto, una adoración, una iniciativa, un documental, un programa de podcast, incluso una dirección espiritual, la podemos hacer cualquiera de nosotros. Pero darnos a Dios, hacer presente a Dios, eso solo lo pueden hacer ellos. Con sus torpezas y pecados, con sus límites y necesidades, claro que sí, pero ellos.

- Fundaste hace unos años Gospa Arts. ¿Qué necesidad viste para poner en marcha este proyecto y cómo encaja dentro de esta “nueva evangelización”?

- Bueno, yo no creo la Fundación Gospa Arts porque yo vea una necesidad. Más bien yo veo una voluntad de Dios para mi vida. A través de la oración y de una dirección espiritual serena y duradera, el Señor te va dando y te va contando cómo se desarrolla tu vida en sus planes. El Señor te lo va dando y va dando forma. Sí es verdad que hubo un día concreto en el que yo verbalicé un concepto que no sabía verlo, que es “plataforma de evangelización”. Plataforma digital de evangelización. Muchos años después, ya sí que sé verlo porque, como digo, el Señor nos lo ha ido dando. 

Consiste en una productora de contenidos para webs, redes sociales, ya sea YouTube o Instagram, a través de los cuales anunciamos a Jesucristo al hombre de hoy, a través de sus dispositivos móviles, ordenadores o aparato el que sea. Ya solo el canal de distribución, el formato, el lenguaje que es nuevo, le da un encaje dentro de lo que es la Nueva Evangelización.

Luego, aparte, cada red social tiene sus propios códigos. No es lo mismo un contenido para Instagram que un contenido para YouTube o que un podcast. No es lo mismo un gran documental que un vídeo corto de 10 minutos, que un reel de noventa segundos, o que una story que va a durar publicada solo 24 horas. Creo que esto encaja a lo bestia en la Nueva Evangelización. En esto hay que formarse y servirse de las nuevas tecnologías y nosotros, por ejemplo, nos estamos formando a conciencia en la Inteligencia Artificial. Nos está formando gratis un ingeniero de Google y te aseguro que el que no esté en la IA, dentro de cinco años, como mucho, se va a haber quedado atrás en todo.

- ¿Puede ponerse al servicio del Evangelio la Inteligencia Artificial sin caer en el riesgo de deshumanizar el mensaje?

- Esa es la gran ventaja que yo vislumbro en el uso de la IA al servicio de la evangelización. La inteligencia artificial ni es inteligencia ni es artificial. Es una herramienta capaz de realizar millones de procesos por segundo, a los que tú jamás vas a llegar. Es muy útil a la hora de crear proyectos, identificar errores, ganar tiempo, mejorar en calidad un texto, una idea, una presentación… 

Y la gente ya se ha subido a ese tren y, o te subes, o en tres años vas a estar muy lejos de la gente. Bien. El problema de la IA es que no es humana, no tiene alma. Y en cuestiones de fe, problema es sinónimo de oportunidad. Cualquier trabajo que se haga, yo qué sé, le puedes pedir a la IA que te escriba un libro o un guion de una película. Será un libro perfecto en cuanto a conocimiento, ritmo, datos… pero le faltará alma. Por eso, si a la IA le aportas tu alma, estarás humanizando un mundo cada vez más deshumanizado. Cualquier contenido que creemos apoyándonos en la IA, tendrá más capacidad de impacto en el corazón humano que el trabajo que haga alguien sin fe. 

La diferencia entre orante y no orante, entre creyente y no creyente, va ser más notable y te aseguro que ya hemos comprobado cosas sorprendentes en este sentido.

- ¿Qué podemos hacer para dar visibilidad a evangelizadores auténticos y no simplemente “influencers católicos”?

- Entiendo el concepto frívolo de la palabra influencer con el que se hace la pregunta, pero sí hacen falta influencers, personas atrevidas con visibilidad que anuncian a Jesucristo y, para darles visibilidad, lo que hacen falta son proyectos de evangelización, y para apoyar, lanzar, promocionar proyectos de evangelización en este este sentido, hacen falta recursos económicos. No es nuevo. Todas las labores de evangelización a lo largo de estos 2000 años han necesitado de recursos económicos, empezando por el Evangelio en el que nos cuentan que Jesús recorría toda Galilea, acompañado de una serie de mujeres que le ayudaban en su sostenimiento.

Hoy en día, en el que las grandes congregaciones históricas están en crisis de vocaciones, en el que los movimientos tan fuertes del siglo XX están vendiendo sus propiedades y cerrando sus recursos y ya no tienen tanta influencia en la vida social de la gente, un tipo puede hacer mucho desde el móvil en su casa, porque lo tiene todo: la tecnología, la cultura, la formación, los conocimientos al alcance de la mano… lo único que no tiene muy posiblemente sea tiempo y el tiempo es igual a dinero

Jesús García y su esposa María, de Gospa Arts, en Jerusalén

Jesús García y su esposa María, de Gospa Arts, en Jerusaléngospa arts

Mira, yo monto Gospa Arts dando un salto al vacío. Soy un hombre casado y tengo seis hijos, y necesito trabajar, es decir, necesito tiempo para alimentar a mi familia. Si dedico tiempo únicamente a ganar dinero, no evangelizo o lo voy a hacer de forma muy precaria y, sobre todo, sin responder a la voluntad de Dios para mi vida, y eso no puede ser. 

Te voy a contar un ejemplo, por no hablar de mí. Hay una iniciativa de la que yo estoy enamorado. Se llama Blessings, lo montó hace ya unos cuantos años una chica que se llama Olatz. Ella es madre de seis hijos a día de hoy y, dentro de su iniciativa, ha creado un servicio de coaching espiritual. Cuando yo he hablado con ella y he visto sus contenidos me he dado cuenta de que, en realidad, lo que ella está haciendo es lo que siempre se ha llamado una dirección espiritual. Antes de criticarlo, escucha: Cada vez estamos más faltos de directores espirituales válidos, porque hay menos vocaciones. La dirección espiritual, de aquí a nada, por no decir a ya, va a ser llevada por laicos. Laicos orantes, formados y dispuestos.

Olatz, impulsada por el Espíritu Santo, se ha adelantado unos cuantos años a su tiempo y ese coaching espiritual, esa dirección espiritual on line que tantísimo está ayudando a un buen número de personas, ya tiene un coste económico. ¿Por qué? ¿Porque Olatz quiere hacerse millonaria haciendo coaching espiritual? No. Si Olatz quisiese hacerse millonaria, tiene talento suficiente para vender su alma al diablo de cualquier otra forma que le reporte muchísimo dinero. Lo que sí es verdad es que Olatz tiene que mantener a su familia y, como su labor apostólica evangelizadora, no está sujeta a ninguna realidad canónica que la mantenga, tiene que buscarse las formas como el Señor le dé a entender.

Gracias a Dios Olatz ha encontrado el apoyo de sacerdotes cercanos a ella que no caen en la tentación del clericalismo y que la dejan hacer, que la apoyan, y toda aquella persona que se deja acompañar espiritualmente por Olatz, paga una serie de servicios por precios muy asequibles. Esto, me consta, hay gente a la que le ha creado incluso escándalo y yo lo que digo es que ojalá hubiese más madres de familia laicas con los talentos que tiene esta mujer para dedicarlos al Señor, sabiendo que tiene que apoyarse en la providencia para mantener a su familia, porque al obrero hay que pagarle su salario, sea cura, madre, casado o del Rayo Vallecano.

- ¿Y cuál es el papel de los benefactores y de las personas con recursos en esta nueva etapa de la misión?

- Este es un tema siempre delicado e incluso desagradable para según qué personas, pero necesario. La evangelización nunca puede ser un negocio y, sin embargo, hay que sostenerla. Yo soy pobre y en ese sentido no tengo ningún problema, el problema lo tienen los ricos y la gente con medios más que suficientes para tantas cosas. Ya se que hay gente con poder adquisitivo que ayuda en muchos frentes, y entonces decimos que son generosos. Es cierto, podían quedárselo todo para ellos, pero la cuestión no es si son generosos o no. La cuestión es si son cristianos. 

Porque Cristo fue muy contundente en el uso del dinero. Aquellos tres versículo del Evangelio de Marcos que hablan de una viuda en el templo que echa dos monedas de cobre, son los versículos que todo rico cristiano querría borrar del Evangelio, pero no puede. Porque en lo que pone el acento el Señor no es en el cuanto pone esa mujer, sino en que da de lo que no le sobra. Y esa es la pregunta que todo rico cristiano se debe preguntar cuando se le plantea una necesidad: ¿Estoy dando de lo que me sobra, o me estoy quitando realmente de algo que me cuesta? Porque ese donativo es un magnífico tranquilizador de conciencias, pero es falso, si no te duele. Y aquí la palabra “doler” sígnifica eso: que duela, que escueza, que desagrade.

Mira, en la Fundación Gospa Arts tenemos más de seiscientos benefactores que nos dan cinco euros cada mes. Solo les pido eso. Son gente sencilla, con su hipoteca, su alquiler, su trabajo mileurista o casi. Son santos. Son regalos del Cielo que jamás nadie sabrá nada de ellos, anónimos, pero que desde su pobreza están escribiendo historias preciosas en las páginas del Cielo, y cuando lleguen allí, serán los más ricos del lugar.

Cuando hablo con otro tipo de benefactor, el que puede poner cantidades importantes, de cinco cifras o seis, siempre me preguntan cuánto necesito, pero últimamente le doy la vuelta a esa cuestión y les respondo con otra pregunta. La cuestión no es cuanto necesito yo, sino cuanto puedes dar tú, y cuánto estás dispuesto a dar. Esa es la pregunta que tú te tienes que hacer, no la que me tienes que hacer a mí. Porque esa es la pregunta que te hace Cristo en ese evangelio. 

Por supuesto yo tengo mis proyectos y mis números, pero tendríamos más proyectos si tuviéramos mejores números. Los malos no escamotean a la hora de financiar el mal y, sin embargo, ¡cómo cuesta a los buenos!

No estamos sabiendo leer este partido en este momento de la Historia y de la Iglesia. San Pablo tampoco fue ambiguo en este tema. En su primera carta a Timoteo dice: “A los ricos de este mundo diles que no pongan sus esperanzas en las riquezas perecederas, sino en Dios, que sean generosos al dar y que atesoren fondos para la vida del Cielo”, y añade que “la piedad es un buen negocio cuando uno se contenta con los suficiente”. ¿Te contentas con lo suficiente? Porque a lo mejor el problema entre el Evangelio y tú es que te contentas con lo innecesario, no con lo suficiente. 

Mi esposa y yo, como digo, somos pobres y no tenemos este problema del dinero, porque el problema del dinero es que es muy pegajoso y cuesta arrancarlo como la roña de la piel. Cada uno sabrá cómo de limpio quiere presentarse ante el Señor. Pero estas realidades como Blessings o como Gospa Arts, son necesarias. Son la Nueva Evangelización, que en muchas cosas aún no se entiende ni se comprende, pero que es la que nos pide el Señor. Esta casa también, Religión en Libertad, hay que mantenerla. No puede ser que en Fundación Gospa Arts haya cuatro familias y yo dedique el setenta y cinco por ciento de mi tiempo a encontrar financiación, cuando yo los dones que tengo son más creativos que organizativos o comerciales. No puede ser y no debería ser.

- Has conocido personalmente a muchas personas que han entregado su vida por el Evangelio. ¿Hay algún testimonio que te haya marcado especialmente?

- El de mi mujer. María, 36 años, enfermera y madre de mis seis hijos. Madraza. Super profesional. Cuando ye he tenido que hacer un viaje para evangelizar, que son varias veces al año y normalmente al otro lado del Océano Atlántico, ella se queda sola en casa entre una y dos semanas con los seis niños, que tienen entre 1 y 10 años. Ella sabe que esta es la voluntad de Dios para nuestra vida y nunca, jamás, le ha reprochado nada a Dios ni a mí. Tiene una fe sencilla, profunda, fuerte y auténtica. Tiene una confianza a prueba de bombas. Gobierna una casa llena de avatares y circunstancias de los más variopintas. Y todo esto lo hace sin darse importancia, rezando, trabajando, queriendo, amando y confiando. Ella sí que es nueva evangelización, y no las películas que hago yo.

- Si tuvieras delante a un gran empresario católico que busca dejar una huella, ¿qué le dirías? ¿Dónde pondrías el foco para que no solo financie, sino que se sienta parte de algo eterno?

- Le diría que lo importante no es tanto dejar huella… sino dejar Reino. Que una empresa, un apellido o una obra pueden pasar, pero que hay gestos concretos, como financiar un proyecto que evangeliza, que se convierten en eternos, porque tocan almas.

A veces pensamos que evangelizar es cosa de curas o monjas o misioneros. Pero el Evangelio también se escribe con cheques, con transferencias, con decisiones valientes en el consejo de administración. En la primera Iglesia no había miedo de hablar claro: san Pablo pedía ayuda a las comunidades, y Jesús mismo fue sostenido por mujeres de medios, como nos cuenta el Evangelio. Ahí estaba Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes. Poniendo dinero.

Así que es tanto poner dinero como vivir una misión. Formar parte de un proyecto que no busca likes, sino conversiones. Que no da dividendos, pero sí alegría verdadera. Porque cuando alguien con recursos se involucra de corazón en una obra de Dios, no solo financia… también cambia. También se convierte. Y eso, créeme, deja una huella que llega al Cielo.

- Ya hiciste un documental sobre Lourdes y otro sobre Medjugorje. ¿Para cuando uno sobre Magdala?

- Mira, justo ahora hemos lanzado en streaming Medjugorje, la película a través de una plataforma propia, porque las grandes plataformas nos rechazan de plano. No es fácil montar un proyecto de esos, pero cuando se dé, si alguien viene con el músculo económico y con la ilusión de hacerlo, lo haríamos sin ninguna duda.

- Por ir terminando, Jesús, ¿cómo sueñas la Iglesia dentro de diez o veinte años?

- Santa, pobre y orante. Como siempre la ha querido el Señor. Porque fíjate en la Historia de la Iglesia. Cuando la Iglesia no es santa, no da fruto. Cuando no ha sido pobre, no da fruto. Cuando no ora, no da fruto. Siendo santa, pobre y orante, como Cristo, es cuando ha dado fruto siempre.

- Déjame preguntarte una curiosidad más personal: ¿Lourdes, Medjugorje o Tierra Santa, y por qué?

- Tierra Santa. Sin ninguna duda. Todos son sitios maravillosos en los que acontece la gracia. Eso es indudable. Pero digamos que todo lo que te da Lourdes o Medjugorje, te lo da Tierra Santa, pero lo que te da Tierra Santa, no te lo dan ni Lourdes ni Medjugorje. Mira, yo amo la gruta de Lourdes y el Monte Podbrdo de Medjugorje, donde se apareció la Virgen. Son dos lugares bonitos, cuidados, al aire libre, donde se respeta el silencio… Por el contrario, la Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén es una iglesia oscura, sucia, desordenada, ruidosa y semiruinosa. Pero es el sepulcro. Eso es imbatible.

Más info sobre el Encounter Magdala, en Madrid del 22 al 26 de julio, en Magdala.es

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