Religión en Libertad

El Supremo de EEUU vapulea una ley antiterapias: la libertad de expresión incluye terapias de hablar

Kaley Chiles, una cristiana terapeuta, llevó la ley antiterapias de Colorado al Tribunal Supremo; los obispos felicitan al tribunal.

La terapeuta Kaley Chiles, con Alliance Defending Freedom, llevó a la Corte Suprema de EEUU su derecho a hacer terapias habladasadf

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Este Martes Santo, 31 de marzo, los jueces del Tribunal Supremo de Estados Unidos han dictaminado (por 8 a 1) que los tribunales de Colorado deben reexaminar la ley del Estado de Colorado que impide hacer asesoramientos o terapias a menores para reducir o cambiar sus sentimientos de atracción del mismo sexo o de disforia de género, porque esta ley probablemente infringe la Primera Enmienda de la Constitución norteamericana, que trata de temas de libertad de expresión.

El Tribunal Supremo no anula la ley de Colorado, pero la devuelve a tribunales inferiores porque, asegura, no la han estudiado conforme a la Primera Enmienda.

Se trata del caso de Chiles contra Salazar. Kaley Chiles es una cristiana que ofrece asesoramiento y consejería a familias, también a menores, que no están contentos con sus sentimientos homosexuales o sufren disforia de género. La ley de Colorado prohíbe ofrecer tratamientos o consejería a menores contra estas situaciones. Kasey impugnó la ley.

Terapias que consisten en hablar: eso incluye la libertad de expresión

El fallo del Tribunal Supremo se centra en aspectos relacionados con la libertad de expresión. El juez Neil Gorsuch escribió en nombre de la mayoría: "La Constitución no protege el derecho de algunos a hablar libremente; protege el derecho de todos". Añade: “No solo salvaguarda las ideas populares; garantiza, incluso y sobre todo, el derecho a expresar opiniones disidentes”.

La única juez disidente del fallo, Ketanji Brown Jackson, critica que "la Corte Suprema ha interpretado la Primera Enmienda de manera que avala el riesgo de daño terapéutico para los niños al limitar la capacidad del Estado para regular a los proveedores médicos que tratan a pacientes hablando".

Pero el argumento parece flojo: las terapias que consisten en hablar no parecen muy peligrosas, son graduales, nada invasivas, y no como los irreversibles tratamientos de cambio de sexo que mutilan los genitales, esterilizan y obligan a medicarse y hormonarse de por vida.

Efectivamente, muchos terapeutas dicen que su terapia consiste, básicamente, en hablar. Y la ley antiterapias de Colorado impide incluso eso.

En el vídeo, ante una comisión oficial,  la terapeuta Kaley Chiles habla (en inglés) del poder de la verdad para liberar y sanar.

Los obispos defenderán a las familias y la libertad religiosa

Los obispos católicos de Colorado difundieron un comunicado agradeciendo la decisión del Tribunal, y asegurando que ellos "continuarán defendiendo los derechos de los padres y la libertad religiosa en nuestro estado, basándose en este nuevo precedente".

“El precedente del caso Chiles contra Salazar rechaza la prohibición de Colorado contra la atención genuina a menores por parte de sus padres y consejeros que ofrecen atención compasiva para la disforia de género, respaldada por investigaciones con muchos datos que demuestran que los niños que experimentan disforia de género superan naturalmente su angustia y no necesitan una intervención médica que les cambie la vida", explica la nota. 

Por "intervención médica que les cambie la vida" se refieren a los procedimientos de cambio de sexo que mutilan los genitales y otros órganos y obligan a tomar hormonas y otros medicamentos de por vida.

Los obispos denuncian que la ley de Colorado, al impedir a padres y profesionales acudir a esas terapias, "antepone la ideología a la atención médica de los niños".

Ya en octubre, los obispos de Colorado, la Conferencia Episcopal de EEUU y la Universidad Católica de América presentaron al proceso judicial una argumentación conjunta. "La consejería se vería empobrecida sin un marco de protección para la libertad de expresión", escribieron. “Si la libertad de expresión garantizada por la Primera Enmienda protege algo, sin duda debe proteger el derecho a buscar y ofrecer asesoramiento sobre estas cuestiones cruciales de la existencia humana”, decía el comunicado.

Las familias buscan a la terapeuta por su fe y profesionalidad

Jim Campbell, asesor jurídico principal de Alliance Defending Freedom, quien presentó sus argumentos ante el tribunal en octubre, declaró a la prensa que el fallo ha sido fue "una victoria decisiva para la libertad de expresión".

“Condenó la censura inconstitucional de Colorado sobre las terapias conversacionales”, dijo Campbell. “En este fallo, el tribunal sostuvo que las terapias de conversación son discurso protegido por la Primera Enmienda y que la ley de Colorado atacaba el punto de vista de personas como Kaley y sus clientes. Esto significa que Colorado no puede aplicar su ley para censurar las conversaciones voluntarias entre Kaley y jóvenes clientes que buscan ayuda sobre temas de género y sexualidad”.

Kaley Chiles declaró a los periodistas en la rueda de prensa de la ADF, que sus clientes a menudo la buscan por su "fe compartida". “He trabajado con clientes que lidian con traumas, adicciones y dificultades relacionadas con su género y sexualidad. Considero mi trabajo como una expresión de mi fe”, dijo, y agregó: “Es fundamental que las familias tengan opciones de asesoramiento, incluidas opciones que permitan a los niños hablar abiertamente sobre la incomodidad que experimentan con sus cuerpos sin que el Estado dicte un resultado”.

En marzo, ante la Comisión de Libertad Religiosa del Departamento de Justicia, Chiles proclamó: "Los jóvenes que luchan con su identidad merecen consejeros que sean libres de hablar, hacer preguntas, escuchar con compasión y acompañarlos en su búsqueda de esperanza y restauración".

Leyes contra las terapias

¿Tiene derecho una persona, o una familia, si se siente a disgusto con unos sentimientos, a intentar cambiarlos, reorientarlos o minimizarlos, con la ayuda de un terapeuta? Ese es el tema de debate moral y científico... cuando se permite el debate moral y científico.

ADF lo define así: "Estas leyes prohíben a los clientes [de la terapia o consejería] hacer las paces con su sexo biológico, incluso cuando es el objetivo del cliente. Amenazan a los profesionales con multas de miles de dólares o con retirarles las licencias". Eso significa que a los niños o adolescentes con inquietud por su cuerpo o su sexo, sólo se les ofrecen intervenciones irreversibles de hormonación y mutilación.

En EEUU hay 23 estados (más el Distrito de Columbia) prohibiendo a consejeros o psicólogos "realizar terapias de conversión", como llaman a cualquier intento de cambiar esos sentimientos. Hay otros 4 estados (además de Puerto Rico) con leyes que restringen parcialmente esas terapias, según recopila el lobby de activismo LGTB Movement Advancement Project.

"Esto es solo el principio", dicen en el Ruth Institute

Jennifer Roback Morse, la directora del Ruth Institute, que investiga y documenta temas relacionados con familia y libertades, considera que la sentencia "es una victoria para el sentido común y la libertad de expresión. Sobre todo, es una victoria para aquellos hombres y mujeres que buscan apoyo psicológico para afrontar la atracción no deseada hacia personas del mismo sexo. Las experiencias y necesidades de estas personas han sido ignoradas, ridiculizadas y marginadas durante demasiado tiempo".

“Esta decisión de la Corte Suprema es solo el comienzo”, dijo Morse. “Más consejeros cristianos como la valiente Kaley Chiles se sentirán motivados a ofrecer a las personas la ayuda que buscan. Este caso de la Corte Suprema transformará la libertad de ejercer la consejería en todo Estados Unidos. Y ya era hora”.

Jennifer Roback Morse detalla que hay "leyes que obligan a 'mantenerse homosexual'" en 27 estados de EEUU y 30 países de todo el mundo.

El Ruth Institute envió un escrito de 'amicus curiae' al Tribunal Supremo apoyando a Kaley Chiles, con pruebas de que la atracción por personas del mismo sexo no es un rasgo innato e inmutable, que las terapias al respecto no son dañinas y que de hecho ayudan a muchas personas.

El Dr. Paul Sullins, investigador del Instituto Ruth, publicó un estudio basado en la encuesta "Leaving Pride Behind" del Instituto, con datos de personas que dicen que tanto su comportamiento sexual como sus patrones de atracción cambian cuando emprenden estas terapias o consejerías. En el caso de las mujeres la eficacia de las terapias parece mayor. El estudio se puede leer, resumido, en la web del Ruth Institute.

"Los terapeutas se dan cuenta de que muchas minorías sexuales tienen antecedentes de experiencias traumáticas. Al tratar el trauma, a veces cambian los patrones de atracción. ¿Podría considerarse esto una ‘terapia de conversión’? Gracias al fallo de hoy, los terapeutas estadounidenses ya no tienen que preocuparse por invadir inadvertidamente terrenos restringidos”, comenta Roback Morse. 

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