León XIV, a los presos de la cárcel de Can Brians: «Dios te ama como eres, pero te sueña mejor»
El Papa incluyó a última hora un encuentro en la cárcel para visitar a los reclusos.

"Los errores de la vida no determinan la identidad de una persona", afirmó el Papa.
La visita del Papa León XIV a Cataluña dejó este miércoles una de las escenas más inesperadas del viaje. Según fuentes de la organización, el Pontífice pidió a última hora incluir en su agenda un encuentro directo con personas presas.
La prisión de Can Brians fue finalmente el lugar elegido. León XIV no estuvo solo. Le acompañaron el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el consejero Ramón Espadaler; el cardenal Juan José Omella; y el obispo de Sant Feliu, Xabi Gómez.
Los errores no determinan
Durante el encuentro, marcado por varios testimonios de internos, el Papa lanzó un mensaje sobre el valor de cada persona y la posibilidad real de un futuro distinto más allá de los muros de la prisión. "Los errores de la vida no determinan la identidad de una persona", afirmó, visiblemente conmovido por las historias de Montse y Josefina, así como por las palabras del padre Jesús, uno de los capellanes de la cárcel.
El Pontífice enmarcó su mensaje en uno de los principios centrales de su pontificado: "Todo ser humano es 'digno' por el mero hecho 'de haber sido querido, creado y amado por Dios'". Subrayó además que "no existe ninguna situación que haga al Señor apartar de nosotros su mirada", una verdad que, según dijo, sostiene especialmente a quienes cargan con la distancia de sus familias o viven su reclusión en soledad.
En su intervención, León XIV insistió en que la misericordia de Dios supera cualquier pasado: "Una verdad consoladora que nos acompaña en todo momento y que nos recuerda cómo su amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho". Y añadió una referencia directa a quienes sufren la ausencia de sus seres queridos: personas extranjeras que no pueden recibir visitas.
"Cuando os venga la tentación de sentiros menos y penséis que no vale la pena seguir adelante, alzad vuestra mirada hacia Aquel que, a través de la presencia de tantas personas, nunca deja de mostraros su amor y cercanía". Recordó también, citando a San Agustín, que "los errores de la vida no determinan la identidad de una persona".
Puedes ver el acto completo en este enlace.
Su mensaje se centró en la posibilidad de recomenzar: "Si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos cómo en nuestra vida el pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones y elecciones".
Antes de despedirse, León XIV invitó a los reclusos a abrir espacio a Dios en su vida cotidiana: "Hagamos espacio al Señor en nuestro corazón y busquemos su rostro. Dejémonos acompañar por su amor. Aferrémonos a Él, que nos invita continuamente a la esperanza y nos muestra un horizonte maravilloso que ninguna barrera física puede impedirnos alcanzar".
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Y concluyó con una frase que resonó en el módulo: "A cada uno os digo: ¡Dios te ama como eres, pero te sueña mejor! El Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo, pues ser humano y ser cristiano no consiste en no equivocarse sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse, enmendarse y, sobre todo, de reconciliarse y de perdonar".