León XIV pide derribar los muros que dividen: su emotivo mensaje ante la Virgen de la Almudena
El Papa vinculó la historia de la Almudena con los desafíos actuales y llamó a derribar las barreras que separan a las personas.
La Reina Sofía, de blanco; los cardenales Rouco y Osoro, los obispos de Getafe y Alcalá, sus obispos auxiliares, y el Papa León en la Almudena
La visita del Papa León XIV a la Catedral de la Almudena dejó este lunes uno de los mensajes más profundos de su viaje apostólico a España.
Ante la patrona de Madrid, el Pontífice invitó a derribar «las murallas que no protegen, sino que dividen y alejan», y animó a construir una sociedad basada en la fraternidad, el encuentro y la esperanza.
León XIV llegó al templo madrileño a primera hora de la tarde, donde fue recibido por el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, y por la reina emérita doña Sofía, vestida de blanco según se concede a ciertas reinas católicas. Centenares de fieles aguardaban su llegada en los alrededores de la catedral para acompañar un acto cargado de simbolismo mariano.
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Murallas que dividen y alejan
Durante su intervención, el Papa recordó la antigua tradición que narra cómo la imagen de la Virgen de la Almudena permaneció oculta durante siglos en una muralla de la ciudad para protegerla de la invasión musulmana. Según la leyenda, fue hallada intacta tras el derrumbe milagroso de parte del muro.
A partir de este episodio histórico, León XIV desarrolló una reflexión sobre los desafíos del mundo actual. «Fue gracias a una muralla derruida que se produjo el encuentro de la Madre con su pueblo», señaló. Y añadió que Jesús, por medio de María, invita también hoy a atravesar muros que impiden el encuentro y la comunión.
«En nuestras sociedades siguen existiendo muchas murallas que no protegen, sino que dividen y alejan», advirtió el Pontífice. A su juicio, estas barreras suelen mantenerse por comodidad o indiferencia, evitando afrontar aquello que resulta incómodo o desafiante.
El Papa león XIV entrega una Rosa de Oro a la imagen de la Virgen de la Almudena
El Santo Padre subrayó que la historia de la Almudena encierra una enseñanza para el presente. «Para edificar algo nuevo, hermoso y duradero, hay que estar dispuestos a derribar los muros», afirmó. Solo así, explicó, pueden abrirse espacios que permitan volver a contemplar el horizonte y emprender caminos de renovación.
León XIV recordó además que el propio nombre de la Almudena hace referencia a una fortaleza. Sin embargo, invitó a descubrir una fortaleza distinta, basada no en la separación, sino en la capacidad de crear vínculos y tender puentes.
«Que podáis ser constructores de vínculos que restauren el lenguaje universal de la comunidad, del amor fraterno y de la concordia», pidió a los madrileños.
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Entrega de la Rosa de Oro a la Virgen de la Almudena
Uno de los momentos más significativos del acto fue la entrega de la Rosa de Oro a la Virgen de la Almudena.
El Papa depositó personalmente este tradicional reconocimiento pontificio junto a la imagen mariana, explicando que se trata de un símbolo del amor filial del sucesor de Pedro hacia la Virgen.
Por su parte, el cardenal José Cobo agradeció la presencia del Pontífice y destacó el papel de la Virgen de la Almudena como símbolo de una ciudad abierta y acogedora. «Habla de esta tierra, del encuentro de culturas y de personas venidas de muchos lugares», señaló.
Tras la oración mariana, León XIV abandonó la catedral para recorrer en papamóvil las calles de Madrid rumbo al estadio Santiago Bernabéu. A lo largo del trayecto saludó a los fieles congregados, bendijo a varios niños y recibió numerosas muestras de cariño.
La visita a la Almudena quedará como uno de los momentos más simbólicos de su estancia en España. Desde el corazón espiritual de Madrid, el Papa lanzó una llamada a superar divisiones y a construir una sociedad más unida, inspirándose en una imagen mariana cuya historia, recordó, comenzó precisamente con el derrumbe de un muro.