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Cobo y la lección de San Isidro: la santidad no es escapar del mundo sino «habitarlo de otra manera»

El cardenal arzobispo de Madrid presidió la misa por el patrono de la capital de España, muy celebrado popularmente.

El cardenal Cobo rezó ante la tumba de San Isidro en su colegiata.Archidiócesis de Madrid

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Madrid celebra, como cada 15 de mayo, a su patrono, el celebrado San Isidro Labrador (Isidro de Merlo y Quintana, 1082-1172), casado con otra santa, Santa María de la Cabeza (María Toribia, 1100-1180), canonizados él en 1622 y ella con el reconocimiento de su culto inmemorial en 1697 y la concesión de oficio y misa propios en 1752.

Las imágenes de San Isidro y Santa María la Cabeza en la fachada de la colegiata madrileña de San Isidro.J.L. de Diego - Madripedia

La misa oficiada este viernes por el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, tuvo lugar en la colegiata de San Isidro, donde se conserva el cuerpo incorrupto del santo. 

A ella asistieron, además de los obispos auxiliares de la archidiócesis y numerosos sacerdotes que concelebraron, diversas autoridades locales.

Un santo que es grande porque fue pequeño

El prelado destacó en su homilía la exaltación de alguien que fue en su vida "humilde y sencillo", pero que ha terminado convirtiéndose en "el corazón espiritual" de una ciudad que ha sido en la historia "de emperadores, artistas y genios". 

Un momento de la misa presidida por el cardenal Cobo en la colegiata de San Isidro.Archidiócesis de Madrid

Por eso, añadió -según recoge el portal archidiocesano-, San Isidro "sigue hablando hoy a quien se atreve a ver más allá de los agobios y problemas de cada día". El santo los conoció en su vida cotidiana y por tanto honrar su existencia sigue tocando "el corazón de la ciudad y de cada uno de nosotros".

Para cambiar el clima personal y público

El purpurado también quiso trasladar el reconocimiento del santo a las peculiares circunstancias de actualidad, cuando "vivimos tiempos de polarización, de sospecha, de descalificación rápida del que piensa distinto". Frente a ello, su vida y su ejemplo nos muestra que "es posible vivir unidos" frente a la "gran desvinculación" y la "sociedad del desasosiego", que describen los informes Foessa de Cáritas.

Lo revolucionario del Evangelio, subrayó el cardenal Cobo, no es "una utopía ingenua", sino que "es posible vivir unidos" y "construir comunidad" de forma que "nadie quede tirado en la cuneta". San Isidro fue un ejemplo en ese sentido, afirmó recordando la entrega de aquel hombre, entregado al cultivo del campo, a Dios y a sus próximos, con quienes ejercía la permanente caridad cuando más la necesitaban.

Esto nos lleva hoy a "vivir vinculados a Dios, a la familia, a los vecinos y a la Creación" y a "encontrarnos con tantos hombres y mujeres de buena voluntad que trabajan por el bien común, por la justicia y por el cuidado de los más vulnerables", continuó Cobo. En efecto, "la santidad" a la que aspiramos "no consiste en escapar del mundo, sino en habitarlo de otra manera", como la que San Isidro encarna porque su corazón era "incapaz de cerrarse al sufrimiento ajeno".

Un Madrid 'de Isidro'

No se trata, pues de "un esfuerzo artificial por llevarnos bien", sino que se trata de "beber de la misma fuente" porque "cuando vivimos unidos a la vid, el fruto aparece". Un fruto que consiste, según la descripción del arzobispo, en la paciencia, la humildad para reconocer errores y la capacidad de perdonar.

El cardenal Cobo concluyó su homilía proponiendo una invocación para rezar y pedir con ella todos esos objetivos: "Señor, ayúdame a permanecer en Ti". 

Y recordó la inminente presencia del Papa León XIV entre los españoles (llega el 6 de junio) y, en sus primeros días, entre los madrileños, invitando a "reunirnos alrededor de Cristo para acoger al sucesor de Pedro".

En ese sentido, que San Isidro "nos enseñe a permanecer en Cristo" y para ello "nos ayude a reencontrarnos como hermanos y haga de nuestra comunidad un signo de unidad y de Madrid una ciudad de acogida, diversidad y hospitalidad". Pues solo "unidos a Cristo... daremos fruto".

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