El fracaso del «nuevo ateísmo» en los últimos veinte años: personas, datos y libros que lo muestran
La sorprendente (por reciente) publicación de un título de cuatro autores que presumen de ateos choca con la realidad.
Algunos sectores están promoviendo libros de promoción atea que hace mucho que aburren y han perdido influencia.
Que se publique en estos años un libro sobre el "nuevo ateísmo", cuando el ateísmo ha empezado a ser visto como algo "viejo" en la sociedad occidental, ha suscitado un interesante comentario del joven filósofo canadiense Étienne-Alexandre Beauregard en el nº 389 (marzo de 2026) de La Nef:
El fracaso del "nuevo ateísmo"
Qué sorpresa me llevé, en mi última visita a París, al encontrarme con una traducción al francés recién salida del horno [octubre de 2025] del Manifeste pour un nouvel athéisme [Manifiesto por un nuevo ateísmo] de Richard Dawkins, Sam Harris, Daniel Dennett y Christopher Hitchens, conocidos como los "cuatro jinetes del Apocalipsis" [el libro fue publicado en español en 2023 con el título Los jinetes del Apocalipsis].
Estas figuras destacadas del movimiento intelectual del "nuevo ateísmo", que alcanzó su apogeo en Estados Unidos hacia 2007, se han dado a conocer por su crítica mordaz, a menudo condescendiente, de la religión.
Sin embargo, veinte años después, hay que reconocer que más bien han perdido su apuesta, y que enarbolar hoy la bandera del nuevo ateísmo es una especie de anacronismo.
Los títulos de las obras que dieron a conocer a los cuatro polemistas dicen mucho sobre su tratamiento de lo religioso:
- Richard Dawkins, The God delusion (2007): El espejismo de Dios (2017);
- Sam Harris, The end of faith (2004): El fin de la fe (2007);
- Daniel Dennett, Breaking the spell (2007): Romper el hechizo (2007);
- Christopher Hitchens, God is not great (2007): Dios no es bueno (2009).
El espejismo de Dios, El fin de la fe, Romper el hechizo y Dios no es bueno tienen en común una crítica sin concesiones que opone la fe a la ciencia para convertirla en una ilusión llena de "sofismas fanfarrones" propia de fanáticos.
Sin distinguir entre creencias o religiones, equiparan el teísmo con un dogma irracional, a veces reaccionario, que habría que eliminar del mundo, o incluso con una forma de charlatanería que consiste en "inventar algo e imponerlo a los demás envolviéndose en una autoridad divina".
Se retrata a los creyentes como niños inmaduros, incapaces de lidiar con la incertidumbre y de "renunciar a [su] amigo imaginario", un "valor moral" cuyo secreto solo conocerían los ateos.
El ateísmo, ¡estado natural del mundo!
Sin embargo, estas afirmaciones tienen su propia dosis de absurdo, lo que el filósofo canadiense Charles Taylor denomina "teoría de la sustracción", es decir, la idea de que la secularización sería simplemente el resultado de la eliminación de las creencias religiosas y las supersticiones de la sociedad, dejando tras de sí la ciencia y la razón.
Al igual que el liberalismo pretende ser axiológicamente neutro, el ateísmo sería el estado natural del mundo una vez purgado de las ilusiones religiosas, más que una doctrina en sí misma o una forma de poscristianismo que ya no asume sus propios fundamentos.
El futuro le ha dado la razón a Taylor, en la medida en que muchos pensadores afines al nuevo ateísmo se han dado cuenta por sí mismos de los límites de su postura... al enfrentarse a las consecuencias reales de la descristianización.
- Ayaan Hirsi Ali, antigua activista atea considerada la "quinta jinete", anunció en 2023 su conversión al cristianismo, afirmando, entre otras cosas, que "no podemos luchar contra el islamismo con herramientas puramente seculares".
- Richard Dawkins también causó revuelo al declarar en 2024 en la radio británica que era un "cristiano cultural" y que prefería mil veces vivir en un país cristiano que en una teocracia islámica.
- Michel Onfray, que en general se inscribía en la misma corriente con su Tratado de ateología publicado en 2005, se ha convertido en uno de los defensores más fervientes de las raíces cristianas de Francia.
En otras palabras, el "nuevo ateísmo" se ha dado cuenta de que, al liquidar el cristianismo, estaba cortando la rama en la que estaba sentado.
Por el contrario, el momento cultural que atravesamos actualmente se caracteriza más bien por un resurgimiento del interés y de las conversiones hacia la fe cristiana.
- El best-seller Dominio. Una nueva historia del Cristianismo. Cómo el cristianismo dio forma a Occidente (Ático de los Libros) del historiador británico Tom Holland ha contribuido a recordar, especialmente en el mundo anglosajón, hasta qué punto nuestro mundo secularizado sigue marcado por sus raíces cristianas.
- Jordan Peterson, el psicólogo canadiense ahora mundialmente conocido, publicó a finales de 2024 Nosotros que luchamos con Dios (2025 en español), un ensayo que explora la sabiduría del Antiguo Testamento y que concluye con: "Deus renatus est [Dios ha renacido]".
Este movimiento se traduce concretamente en un aumento de los bautismos de jóvenes adultos, que tienen la impresión de haber sido desheredados de importantes puntos de referencia y que ahora acuden en masa a la Iglesia católica, tanto en Francia como en Estados Unidos.
España
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Religión en Libertad
Por lo tanto, resultará bastante divertido ver cómo el debate de 2007 entre Dawkins, Harris, Dennett y Hitchens se traduce y publica a finales de 2025, como si aún tuviera alguna relevancia. Considerémoslo más bien como un documento listo para los libros de historia, mientras que la tendencia occidental apunta más bien hacia un redescubrimiento de nuestro legado cristiano, así como de las verdades metafísicas y morales que este encierra.