«Las locas del obelisco»: religiosas trinitarias y las chicas de Madame Assumpta Serna, en Rodriwood
Se estrena la película sobre Mariana Allsop y las rescatadoras de prostitutas en el siglo XIX de Madrid.
Assumpta Serna interpreta a una madame de casa de mal vivir en Las Locas del Obelisco, allí llegan chicas ingenuas del campo
El director Pablo Moreno y Stellarum Films tienen ya mucha experiencia haciendo películas de santos y fundadores del siglo XIX, y en Ciudad Rodrigo tienen sus instalaciones popularmente llamadas Rodriwood, con atrezzo, trajes, objetos... Las locas del obelisco, que se estrena en cines españoles el 13 de marzo, es, quizá, la mejor de las películas de la casa hasta el momento, puede que empatada con La Sirvienta (2023, Mejor Película Mirabile Dictu).
Allí, la veterana Assumpta Serna era una bondadosa tía de la joven Santa Vicenta María, pero aquí es la madame de una casa de mal vivir. La cosa tiene un poco de morbo porque muchas de las pobres chicas que acoge y explota en la ficción son alumnas de su escuela de interpretación en la vida real.
"Madame Emilia no es tan mala", intenta defenderla la actriz catalana. "Ella dice explícitamente que realmente cree hacer un favor a las chicas. Les suelta ese discurso, de que tendrán poder sobre los hombres. Ella ha pasado por ahí y cree que, al menos, las protege de peores males. Se enfada cuando un cliente mata a una de sus chicas. Pero sí, se aprovecha, tiene cierto cinismo... En muchas películas he hecho de mala, y me gusta hacer de mala, pero es la primera vez en una película con Pablo Moreno", apunta.
Cuando filmó Red de Libertad en 2017, Assumpta conoció de cerca a las Hijas de la Caridad, y desarrolló admiración por ellas. Sobre las trinitarias de Madrid, que trabajan con mujeres rescatadas de la trata, o previniéndola, dice: "Son muy inteligentes, ¡las mejores productoras!, todos sus comentarios eran acertados". Su esposo, Scott Cleverdon, participó en el guion y el casting, y entre el elenco hay 17 de sus alumnos y alumnas de Familia de Cine. Ella los alaba.
"Yasmina García Pizarro, que interpreta a la chica que viene del pueblo, tiene una fuerza maravillosa y dulzura, y capacidad para la seducción, sabe idiomas, tiene tirón y ganas de comunicar. Carmen Izquierdo, que hace de su hermana pequeña, también lo hace muy bien. Juan Cantavella hace de enamorado de la fundadora...", va explicando.
Le pedimos que comente algún punto débil de la nueva generación de actores jóvenes. "Mmm... quizá les diría que deberían ser más reivindicativos dentro de la profesión, que aceptan demasiadas cosas que no deberían", comenta ella, que siempre tuvo una veta rebelde.
Ahora Assumpta está intentando recuperar sus películas antiguas, de los 80 y los 90, restaurarlas en 4K. Enumera Matador, Coto de Caza, El Maestro de Esgrima... "Las películas desaparecen, se mueren los productores, las empresas, nadie las distribuye. Somos los actores los que tenemos que rescatarlas, busco 36 películas", explica. Algunas son de la época del destape. Nadie puede estar orgulloso de todo lo que ha firmado. "Hay cosas que hoy no me gustarían, pero era el cine que se hacía entonces, es parte de mi vida", dice con aceptación y realismo. Ahora está volcada en un cine que defienda buenos valores.
Personajes
La exploración de la fe de la actriz Assumpta Serna y su marido Scott Cleverdon: historias cercanas
Pablo J. Ginés/ReL
Le planteamos la posibilidad de interpretar a una gran santa catalana, la beata Madre Ràfols, heroína de los Sitios de Zaragoza en las guerras napoleónicas. No la conoce, pero le gustaría inspirarse en su casa natal, su masía de Vilafranca del Penedés. "En la teleserie Sharpe de la BBC, napoleónica, había un capítulo sobre el sitio de Zaragoza y yo interpretaba a una defensora de la ciudad, en plan Agustina de Aragón", comenta divertida.
Paula Iglesias interpreta a Mariana Allsop, la joven aristócrata que se volcó en ayudar a las mujeres prostituidas en el Madrid del siglo XIX
Leyendo los textos de Mariana Allsop
Si Assumpta es la mala (aunque no la más mala en esta película), la joven Paula Iglesias interpreta a Mariana Allsop, la aristócrata que fundó las trinitarias de Madrid. "Es la primera vez que interpreto un personaje de época. En Cuando todas las puertas se cierran, de Antonio Cuadri, aunque también trataba sobre una congregación, yo era una chica de nuestra época. Pero aquí ya ponerte los trajes te transforma la postura y hasta los andares", comenta Paula Iglesias.
"Me leí Pasión de Libertad, que es la novela detallada sobre Mariana de Allsop, que integra muchos de los diarios y cartas reales, de ella y de sus compañeras iniciales. Así que pude acceder al pensamiento directo de ellas. Las trinitarias nos llevaron a la Casa del Obelisco, donde acogían a las chicas. Vimos la habitación del padre Méndez. Es mágico poder tocar objetos de ellos, decir 'esto lo tocaron ellos'. De Mariana queda menos, debido a un incendio", explica la actriz.
Para entender el carisma y el trabajo de las trinitarias, Paula pudo hablar con mujeres que han sufrido la trata o la prostitución, a las que las religiosas ayudan. "Algunas son chicas que están dentro y otras que ya han salido. Vi que Mariana era muy fuerte y dura, con mucho carácter, muy coherente, vivía lo que creía", detalla.
A lo largo de la película, Mariana cambia. "Al principio ella es más expresiva y exaltada; luego destaco su contención emocional", explica la actriz.
La joven aristócrata quiere ayudar a las enfermas pobres, pero las condiciones le hacen vomitar. "Se hace con compota de manzana, es bastante asquerosa de por sí, eso ayuda", revela la actriz. "Lo repetimos varias veces y tienes que repetir el pasillo con la compota. Además, el vómito debe ir acompañado de impulsos, es difícil. Intenté ser asquerosa".
No parece un tema elevado y espiritual, pero es el precio de la caridad, del amor al pobre en circunstancias muy duras.
Hay una escena al final en que Mariana choca con la madame, harta de que la religiosa se lleve a "sus" chicas. Es su única conjunta. "Es una pena pero solo coincido con Assumpta en esa escena. La admiro mucho. Allí compartimos frío y lluvia. Fue un gustazo", detalla Paula.
Comenta que le gustaría ahora hacer de mala en alguna película. Y alaba la forma de trabajar del director, Pablo Moreno. "Es una buena persona y dirige con cariño... eso no te lo encuentras siempre en el mundo del cine", detalla.