Religión en Libertad

Kiko Argüello y el beato Guillermo Plaza

"... porque los mártires son muy importantes en la Iglesia"

Kiko Argüello se dirige a los que acudieron a escuchar el concierto en la Catedral Primada de Toledo el pasado 22 de febrero.

Kiko Argüello se dirige a los que acudieron a escuchar el concierto en la Catedral Primada de Toledo el pasado 22 de febrero.

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La Catedral Primada de Toledo acogía el pasado domingo 22 de febrero la presentación de la Obra Sinfónica de Kiko Argüello, en el marco de los actos conmemorativos del VIII Centenario de la colocación de la primera piedra de la actual catedral gótica.

El equipo internacional del Camino Neocatecumenal, formado por Kiko Argüello, Ascensión Romero y el sacerdote Mario Pezzi fue recibido por miembros de las Comunidades Neocatecumenales de la Archidiócesis de Toledo: de las parroquias de Ocaña, Santa Cruz de Retamar, Illescas, Talavera de la Reina, Villanueva de Alcardete, Menasalbas y las de la ciudad de Toledo, de las parroquias de Santiago el Mayor y Santa Teresa. El concierto puede verse en el canal de YouTube de Radio-Televisión Diocesana de Toledo.

La Obra Sinfónica, integrada por El Sufrimiento de los Inocentes y El Mesías, propone una profunda meditación musical sobre el misterio de la Pasión de Cristo y la esperanza de la Resurrección. La primera, reflexiona sobre el dolor de Cristo y el sufrimiento de la Virgen María; la segunda, poema sinfónico para piano, coro y orquesta dividido en tres movimientos —Aquedah, Hijas de Jerusalén y El Mesías, León para vencer—, está dedicada a los mártires cristianos. Argüello hizo mención especial a los mártires de la persecución religiosa de los años 30 en Toledo, concretamente al sacrificio de casi la mitad del clero diocesano, y la importancia de su actitud de perdón al morir produciendo grandes frutos de santidad.

Aquí podéis escucharlo:

BEATO GUILLERMO PLAZA HERNÁNDEZ

Cuando llegue la primera hora del concierto, exactamente en el 01:05:00 Kiko Argüello hace referencia al joven sacerdote y superior del Seminario, el beato Guillermo Plaza Hernández. En 2015 ya escribí sobre él...

En el otoño de 1936, Alvaro Giordano diseña esta composición. No aparece el nombre del mártir.

En el otoño de 1936, Alvaro Giordano diseña esta composición. No aparece el nombre del mártir.

«Acabo de adquirir -escribía el 28 de diciembre de 2015- varios ejemplares de una revista italiana que recoge no solo noticias de la Guerra Civil española sino también episodios de nuestra persecución religiosa. Se trata de Il Mattino Illustrato. Fue la primera revista italiana en huecograbado y apareció en 1924. Las nuevas tecnologías tipográficas consiguieron unir la fotografía en color a las noticias de la época. Después de veinte años a la venta, desapareció al concluir la Segunda Guerra Mundial. La idea fue de Antonio Scarfoglio, primogénito del fundador de Il Mattino.

En el otoño de 1936, Alvaro Giordano diseña la composición que está sobre estas líneas. No aparece el nombre del mártir. El pie de foto sólo afirma que era profesor del Seminario de Toledo: se trata del beato Guillermo Plaza Hernández. Este caso, como tantos otros de nuestro martirologio, define lo que de verdad es un mártir.

Amad a vuestros enemigos

9 de agosto de 1936, Argés, a 9 km de la ciudad Imperial. Tras ser detenido, don Guillermo Plaza ha pedido despedirse de su madre en Yuncos. No le han dejado; sin embargo, la providencia de Dios hace que madre e hijo se encuentren en el cielo, pues la madre muere el mismo día del martirio de su hijo. La madre no ha soportado el sufrimiento de estos días…

El beato Guillermo Plaza solo preguntó quién le iba a matar, para besarle la mano, como signo de perdón y para agradecerle el gran beneficio que, sin saberlo, le hacía por medio del martirio.

La esposa del guardia civil Manuel Barrera presenció desde muy cerca toda la escena del martirio de este beato, y dice que éste, unos instantes antes de ser fusilado, preguntó quién era el que iba a dispararle y manifestó deseos de besarle la mano en señal de perdón, mas los milicianos dispararon inmediatamente contra él sus fusiles con verdadera saña, dejándole materialmente acribillado a balazos.

Según confesión de los tres milicianos, que se declararon miembros del pelotón de ejecución, del momento de la ejecución me dijo uno de los milicianos que don Guillermo había sacado un Cristo, o sea, un crucifijo, y preguntó quién de ellos iba a dispararle para besarle la mano, y después se puso de rodillas y les dio la bendición con el crucifijo, sin que pudiera terminar de dársela, porque dispararon sobre él todos los componentes del grupo.

Casi dos mil personas asistieron al concierto de Kiko Argüello.

Casi dos mil personas asistieron al concierto de Kiko Argüello.

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