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Tu matrimonio como Dios lo pensó

Es Jesús quien llama. Comentario para matrimonios: Marcos 6, 7-13

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Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 7-13

En aquel tiempo, Jesús llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos.

Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. y decía:

«Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, en testimonio contra ellos».

Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

Es Jesús quien llama.

Es Jesús quien llama, envía, da autoridad y los discípulos predican, echan demonios, ungen y curan. Pero no son ellos quienes lo hacen, es Jesús. Suyo es todo el poder. Él es la Palabra, Él quien echa demonios y quien cura.

Qué importante es saber que la iniciativa es siempre de Dios. Él miró la humildad de su esclava. Para que Él pueda obrar en nosotros, en nuestro matrimonio, en la misión … necesita nuestra humildad, nuestro sí y que seamos conscientes de nuestra nada.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

(El domingo, después de haber sido custodios en un retiro de Proyecto Amor Conyugal)

Santiago: Hoy el Señor me ha puesto en verdad. Durante el retiro ha habido varios momentos en los que me he sentido importante, protagonista. Me he vanagloriado interiormente, apropiándome de la gloria que solo corresponde a Dios.

Mati: Bueno, pero es normal que seas consciente de tu entrega y de los frutos que esto produce en otros matrimonios.

Santiago: Sí, pero yo se lo que ha pasado en mi corazón. Me he apropiado de parte de lo que sólo corresponde al Señor. Y me he sabido ladrón, he sentido una gran vergüenza y dolor, y después una gran alegría de haberme visto tan poca cosa.

Mati: ¿Quieres que recemos el Magnificat?

Santiago: Siiii. Lo necesito.

Santiago y Mati: Proclama mi alma la grandeza del Señor …..

Madre,

No permitas en mí ninguna vanagloria, ponme en verdad para que sepa que Él es el Señor. Bendito y alabado sea el Señor por siempre.

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