Escucha. Comentario para matrimonios: Marcos 4, 21-25
Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ
Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Marcos 4, 21-25
En aquel tiempo, Jesús dijo al gentío: «¿Se trae la lámpara para meterla debajo del celemín o debajo de la cama?, ¿no es para ponerla en el candelero? No hay nada escondido, sino para que sea descubierto; no hay nada oculto, sino para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga». Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene».
Escucha.
El Señor nos llama, tenemos que estar atentos y escuchar lo que nos dice. Nos regala unos dones para ponerlos a Su servicio, no para guardarlos y utilizarlos en función de nuestra necesidad, sino para dar luz al mundo a través de lo que recibimos entregándolo a los demás. El sacramento del matrimonio es un regalo del Señor para mostrar a través de nuestra entrega el amor de Dios. Los esposos tenemos la misión de mostrar al mundo el don tan grande del matrimonio y ser lámpara que da luz a través de nuestra entrega. Empecemos por escucharnos entre nosotros para manifestar el amor de Dios a todos y mostrar la belleza de nuestro sacramento.
Aterrizado a la vida Matrimonial:
Rocío: ¡Muchas felicidades amor mío!
Paco: ¡Muchas gracias! Qué detalle tan bonito, apenas ha empezado el día, acaban de dar las doce de la noche.
Rocío: Sé que te encanta celebrar tu cumpleaños, me lo has dicho muchas veces y no he querido perder la oportunidad de ser la primera.
Paco: Para mí siempre eres la primera en todo. Pensé que cuando te decía lo de celebrar mi cumpleaños no me habías escuchado, es más, me dio la impresión que no prestabas atención.
Rocío: Claro que te escuchaba, he aprendido a estar más atenta a lo que me dices, para poder estar más cerca de ti.
Paco: Te doy las gracias de corazón. Sabes lo mucho que me ayuda saber que estás pendiente de lo que digo, a pesar de las muchas tonterías que a veces suelto.
Rocío: Nada de tonterías, para mí todo lo tuyo es importante. Además, el día de tu cumpleaños es un día para dar gracias a Dios especialmente por ti.
Paco: Pues vamos a celebrarlo empezando por dar gracias juntos por nuestro matrimonio.
Rocío: Vamos a por ello, y después a dormir que mañana nos queda mucho más por celebrar.
Madre,
Ayúdanos a estar atentos a lo que nos dice tu Hijo a través de nuestro esposo. Bendito sea el Señor.