Wolfgang y su familia. En el cuadro, la madre muerta.
Terminada el 23 de marzo de 1779 en Salzburgo, al regresar Mozart de París y sin tener más que 23 años de edad, parece que no se estrena sino el 13 de junio de 1790, en Baden, cerca de Viena, suceso al cual Mozart se refiere en carta a su hermano masón Johann Michael Puchberg, aunque también se especula con que hubiera sido estrenada nada más componerse en los servicios de pascua de la Catedral de Salzburgo, lo que de ser así, habría acontecido los días 4 y 5 de abril de 1779.
Se acostumbra a creer que el sobrenombre que recibe la obra, “Misa de coronación”, se debe a que se habría interpretado en Viena durante la celebración de la coronación del emperador Leopoldo II el 6 de septiembre de 1791, -con el compositor aún vivo-, y/o en agosto de 1792, en la de su sucesor Francisco II, cuando con apenas treinta y cinco años de edad, Wolfgang ya había muerto el 5 de diciembre de 1791. Lo que vendría corroborado por el descubrimiento de sus partes vocales e instrumentales en la capilla de la corte de Viena.
Más probablemente, sin embargo, se relaciona su nombre con la promesa realizada por Mozart de componer una misa conmemorativa de la coronación de la Virgen de Santa María de Plain, en Bergheim, al norte de Salzburgo, ciudad en la que existe una famosa basílica que frecuentó la familia Mozart. Si bien tampoco es descartable que ambas hipótesis, la de la coronación de la Virgen y la de la coronación de uno o de dos emperadores del Sacro Imperio Romano-Germánico, no sean excluyentes entre sí.
Que hagan mucho bien y que no reciban menos.
©L.A.
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