Religión en Libertad

"San Juan de la Cruz componía poemas de amor en un zulo. Eso sí que es libertad"

Pilar Gordillo, comisaria de 'De amor herido' revela los testimonios más impactantes de una muestra que evangeliza con belleza

San Juan de la Cruz (1542-1591) en un grabado de Francisco Pacheco (c. 1599) y en un cuadro anónimo de mediados del siglo XVII.

San Juan de la Cruz (1542-1591) en un grabado de Francisco Pacheco (c. 1599) y en un cuadro anónimo de mediados del siglo XVII.

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En nueve meses de encierro injusto en un zulo toledano, San Juan de la Cruz compuso la poesía mística más sublime de la historia. Cinco siglos después, la exposición "De amor herido" —que puede visitarse hasta el 20 de junio en la Sala de Exposiciones del Arzobispado de Toledo (C/ Trinidad 1)— está transformando vidas.

Pilar Gordillo Isaza, delegada diocesana de Fe y Cultura y comisaria de la muestra, explica por qué más de 6.000 visitantes están descubriendo que la verdadera libertad nace en el interior, incluso en medio del sufrimiento.

Cartel de la muestra que permanece abierta hasta el 20 de junio en la Sala de Exposiciones del Arzobispado (C/ Trinidad 1, Toledo).

Cartel de la muestra que permanece abierta hasta el 20 de junio en la Sala de Exposiciones del Arzobispado (C/ Trinidad 1, Toledo).

-¿Qué está descubriendo la gente sobre la verdadera libertad en esos nueve meses de prisión de San Juan de la Cruz?

-Es impresionante ver cómo una persona encerrada en un zulo —que era un retrete o letrina—, privada de libertad, condenada injustamente, humillada, maltratada física y psicológicamente, sufriendo enfermedades, parásitos y diarreas, puede sentirse tan libre en su interior. Y en lugar de odiar, juzgar o lamentarse, elige bendecir, agradecer y sufrir todo por Cristo. Fruto de esta actitud de no dialogar con Satanás, se dedica a componer canciones, poemas de amor sobre el anhelo del alma por el Amado. Primero en su memoria, canturreando cancioncillas, y después escribiéndolas en un cuaderno que se llevó en su huida: el poema de La Fonte, el de la Santísima Trinidad, y la mayor parte del Cántico Espiritual . La obra más bella y sublime de la poesía mística mundial. Eso sí que es libertad.

-¿Algún testimonio concreto que le haya impactado especialmente?

-Entre los testimonios hay algunos tan sinceros que preguntan extrañados: "¿Cómo puede hablar así del amor entre el hombre y la mujer, si era un fraile?". Las monjas carmelitas samaritanas expresaban con emoción: "San Juan de la Cruz fue lo que fue gracias a la experiencia de cárcel en Toledo, su kenosis más grande, su purificación más profunda, la noche más larga del espíritu". Otra visitante evocaba la soledad: "La tenemos todos, cada vez somos más independientes y tenemos más soledad. Y la gente no sabe buscar la buena compañía, la de Jesús". Y la experiencia que resume el sentir de muchos: "Todo lo que he ido leyendo se reflejaba en mi vida, las heridas, el sufrir por amor. He ido adentrándome más y más en mi interior y me ha llenado, me llevo paz". Porque la exposición es un viaje al interior, para conocernos, sanar heridas, dar sentido al sufrimiento y tocar el amor verdadero.

-¿Qué riesgos asumió al usar arte contemporáneo para un santo del XVI?

-El santo será del siglo XVI pero tiene que hablar al hombre de hoy, y para ello el arte contemporáneo es perfecto. Son obras figurativas que ilustran el Cántico Espiritual, enmarcadas en instalaciones que figuran la espesura del bosque, las cadenas de la cárcel, las calles en la huida de Toledo o la tienda del encuentro con el Amado. Necesitamos impactar primeramente a los visitantes, porque hemos perdido buena parte de la capacidad de contemplación y vivimos expuestos a una cascada de imágenes digitales que nos dejan atolondrados. Por eso la sacudida inicial, el asombro ante la belleza del espacio —cálido, sonoro, visualmente atractivo— es imprescindible. Pero una vez envuelto el visitante en esta atmósfera, la poesía recitada por Amancio Prada, la profundidad del relato y la riqueza plástica de lo expuesto le llevan a ese viaje interior donde la mirada es la puerta para la meditación, la introspección y la emoción del corazón.

-¿Por qué San Juan de la Cruz sigue siendo tan fecundo para artistas contemporáneos como Dalí, Prada o Estrella Morente?

-San Juan de la Cruz está más allá de las épocas y sus versos siguen siendo actuales, porque toca temas universales: la búsqueda, la herida, el dolor del amor, la angustia y el anhelo por alcanzar al Amado. Son temas que importan al hombre y la mujer del siglo XVI y del siglo XXI, de todos los tiempos. Su poesía mística llega a otro lugar que la teología no ha experimentado, porque conocer a través de la razón es una vía de acceso a la realidad muy rica y necesaria, pero hay otra vía complementaria y distinta: la vía afectiva. Este poema toca el corazón, no solo la mente, y nos acerca al amor, a Dios, con todo nuestro ser, afectos, sentimientos y sentidos. Ahí está la clave.

-Como madre de diez hijos, empresaria y delegada diocesana, ¿qué lección personal ha extraído sobre transformar el sufrimiento en belleza?

-San Juan de la Cruz es sin duda un gran maestro de vida cristiana, porque fue otro Cristo en su generación. Supo cargar sobre sí la injusticia, sin quejarse ni proferir amenazas, aceptando el cautiverio como voluntad de Dios. Declaró tras esta experiencia vital límite: "¡Cuánto amor y gusto en padecer por Cristo! Siento tanto no haber padecido aún más penas". Cuando llega la "noche oscura" y toca cargar con el pecado del otro o asumir una injusticia, el único camino para no caer en la ira, la rabia o el odio es unirme a Cristo en la Cruz, y pedirle que me resucite, que haga esa cruz gloriosa.

-La exposición cierra el 20 de junio. ¿Cómo prolongará este impacto?

-La exposición quedará en el reportaje que el Canal diocesano de Toledo ha emitido en el programa Otras miradas, en la futura web de la Delegación de Fe y Cultura de la Archidiócesis de Toledo y los testimonios en sus redes sociales.

-Con 6.000 visitantes, ¿cómo demuestra que el arte sacro es evangelización para todos?

-Nuestras exposiciones están abiertas a todos, son en su mayoría gratuitas, de lunes a domingo, con horario de 11:00 a 14:00 y de 15:00 a 20:00 horas (domingos hasta las 18:00). La mayoría de visitantes se han enterado porque pasaban por la puerta: son turistas españoles y extranjeros que se encuentran con una acogida calurosa y con un plan inesperado gracias a la museografía, las obras de arte de Giménez Alamán y la historia increíble de San Juan de la Cruz. Un banquete de belleza, sutil poesía y alimento para el alma.

Grupo de estudiantes ante la instalación que recrea el Toledo del siglo XVI, donde San Juan de la Cruz vivió su experiencia de cárcel.

Grupo de estudiantes ante la instalación que recrea el Toledo del siglo XVI, donde San Juan de la Cruz vivió su experiencia de cárcel.

FICHA DE LA EXPOSICIÓN

"De amor herido". San Juan de la Cruz en la prisión de Toledo.
Hasta el 20 de junio de 2026
Sala de Exposiciones del Arzobispado de Toledo
C/ Trinidad 1, Toledo
Horario: Lunes a sábado de 11:00 a 14:00 y de 15:00 a 20:00 h | Domingos de 11:00 a 18:00 h
Entrada gratuita

La exposición se enmarca en el 300 aniversario de la canonización de San Juan de la Cruz y el centenario de su nombramiento como doctor de la Iglesia.
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