Religión en Libertad

Leire Navaridas: "Honrar transforma el dolor postaborto en paz"

Exclusiva entrevista previa al encuentro de Toledo: del bagaje terapéutico al apoyo en campus "mamá friendly"

Leire Navaridas

Leire Navaridas

Creado:

Actualizado:

Previa al encuentro de ayer 11 de marzo, en la parroquia San Ildefonso de Toledo, Leire Navaridas profundizó en cómo su trayectoria profesional en artes escénicas y terapia sistémica en Alemania aporta recursos innovadores para el acompañamiento postaborto. Durante el acto, los universitarios le formularon preguntas habituales sobre su vivencia personal —el aborto a los 26 años—, las secuelas más comunes como culpa y depresión, las presiones cotidianas de pareja o miedo al futuro, la negación del síndrome postaborto como "mito ultraderechista" y consejos prácticos para jóvenes en crisis embarazadas —temas recurrentes en sus intervenciones públicas—

En esta exclusiva, destaca que "pocos hombres contactan" con AMASUVE, a pesar de ser siempre padre y madre en la pérdida, pues muchos presionan o abandonan por temor, cohibidos por la ideología que presenta el aborto como "derecho exclusivo de la mujer", lo que genera una culpa abrumadora al reconectar con su paternidad fallida. Propone intensificar charlas preventivas contra embarazos imprevistos sin compromiso, junto a medidas universitarias como pegatinas "mamá friendly" para acoger barriguitas sin prejuicios, y flexibilidad en exámenes —plazos extras o guardias por parto—. Para duelos perinatales invisibles, como la producción de leche materna no reconocida, sugiere rituales sencillos y serenos: poner nombre al hijo, escribir cartas o encender velas, recordando que "hay hijos que llegaron a nuestra historia... honrar no es aferrarse, sino integrar con paz en el corazón". AMASUVE se mantiene al margen de la política, centrada en visibilizar la realidad del trauma y la falta de consentimiento informado pleno, derivando a redes de apoyo específicas.

.

.

-Antes de AMASUVE, usted trabajó en artes escénicas, comunicación y terapia en Alemania y Madrid. ¿Cómo influyeron esas experiencias en su enfoque para sanar traumas postaborto?

-Pues, sinceramente, no sabría decirte, pero sí que entiendo que al final el bagaje que lleva una persona tras de sí le va dando recursos o enseñanzas que luego siempre se pueden aplicar, pero en concreto no sé.

-En su acompañamiento a hombres, ¿qué patrones observa en padres que presionan o abandonan, y cómo les ayuda a reconectar con su paternidad?

-La realidad es que son muy pocos los hombres que nos contactan, siendo que tras un aborto hay siempre una madre y un padre. La proporción de hombres conscientes de la pérdida del hijo entiendo que es menor, porque lo que sí nos encontramos en muchos casos es que el hombre se ha desconectado desde el principio de la realidad del hijo y aboca o presiona a la mujer a abortar. Aquellos que luego sí conectan con la realidad del hijo perdido y pueden reconocer que han fallado a la mujer que han dejado embarazada —que la mayoría de veces estos hombres sí que suelen ser su pareja—, sienten muchísima culpa porque de alguna forma reconocen que han fallado, que en un momento crítico han tenido más miedo que otra cosa y no han seguido un impulso propio que les decía «no le dejes entrar al aborto».

Pero también una realidad que se encuentran ahora los hombres es que ellos también están afectados por la ideología, y la ideología actualmente ya popularmente aceptada es que el aborto es un derecho de la mujer. Entonces hay muchos hombres que se sienten cohibidos o dudosos porque piensan que si limitan a la mujer le estarían privando de un derecho y eso les confunde un montón.

-Dado el contexto universitario en Toledo, ¿qué protocolos propone para campus como la UCLM para que el aborto no sea la única opción vista por estudiantes?

-Pues son fundamentales las charlas, porque en ellas se transmite conciencia y se puede prevenir muchísimos embarazos imprevistos —no se trata de evitar el aborto, sino estos embarazos tras relaciones sin compromiso, amor ni proyecto de vida—. Ahora bien, si hay embarazo, es clave conocer el trauma postaborto para no ir con frivolidad, como quien se depila. Luego, políticas institucionales: flexibilidad en estudios, plazos extras en exámenes o guardias por parto. Y una iniciativa barata: pegatinas «mamá friendly» como las «pet friendly», para que una estudiante con bombo se sienta bienvenida, protegida y no juzgada.

-Tras pérdidas perinatales como la suya post-IVE, ¿ha explorado terapias para duelos no reconocidos, y rituales en AMASUVE para honrar al no nacido?

-Hay hijos que no llegaron a nuestros brazos, pero sí a nuestra historia. Honrarlos no significa quedarse en el dolor. Significa transformar esa experiencia en amor consciente e integrarla con paz en el corazón. Madres y padres necesitan un espacio íntimo para recordarlos: ponerles un nombre, escribirles una carta, encender una vela o dedicarles un pensamiento en silencio. Son pequeños gestos que ayudan a reconciliarse con la propia historia y a sanar.  Porque honrar no es aferrarse. Honrar es integrar. Y cuando integramos… algo dentro de nosotras descansa.

-Con leyes que facilitan el aborto sin plazos, ¿qué impulsa AMASUVE para priorizar información real sobre la 'libertad' mal entendida?

-AMASUVE no se mete en política. Lo que trata es de crear una red de acompañamiento para que toda mujer u hombre tenga el apoyo que necesita: derivamos a maternidad si continúa el embarazo, o a recursos como violencia machista si ya abortó. Y visibilizamos constantemente el trauma postaborto para que en las estructuras de poder sepan que es una realidad, que las mujeres abortan sin consentimiento informado pleno y que deberían tomar medidas al respecto.

xml.err
tracking