40 años de la Compañía de las Obras
Entrevista con Juan Sánchez Corzo, responsable en España.
Juan Sánchez Corzo, presidente Compañía de las Obras España.
La Compañía de las Obras (CdO) celebra cuatro décadas de presencia en Italia y 28 años en España, uniendo a empresarios, profesionales y emprendedores en torno a una visión cristiana del trabajo y la economía.
En esta entrevista, Juan Sánchez Corzo, responsable de la CdO en España, comparte su experiencia y visión sobre cómo esta red de amistad y colaboración ha influido en la forma de trabajar y afrontar los retos empresariales, y qué desafíos y oportunidades se presentan en el futuro.
La CdO reúne en un solo ámbito iniciativas de toda índole, profesionales autónomos, entidades sin ánimo de lucro y empresas.
-La CdO se ha consolidado en el mundo empresarial y profesional como un lugar que promueve la dignidad de las personas, en particular en el trabajo, favoreciendo una concepción del mercado y de sus reglas que comprende y respeta al ser humano como persona en todos sus aspectos, dimensiones y momentos de su vida.
»Este ideal que todos llevamos escrito en el corazón tantas veces decae, debido a las dificultades, y necesitamos ámbitos que sostengan el ímpetu inicial. La Cdo se ha mostrado eficaz para lograr este fin. También es un ámbito donde conspirar, un hervidero de iniciativas constantes, porque está llena de personas que se toman en serio las necesidades que tienen delante y tratan de responder a ellas de muy diversos modos.
»Los frutos más hermosos son las obras, pero las obras son fruto de quienes las promueven, no de la Cdo como tal. En este sentido, una característica que distingue a la Cdo de otras realidades con las que comparte sus fines es que reúne en un solo ámbito iniciativas de toda índole, profesionales autónomos, entidades sin ánimo de lucro y empresas.
-Tú te pones a trabajar con unos conocimientos y una historia y te equivocas muchas veces. Descubres que la realidad es siempre más compleja de lo que imaginabas y que las soluciones que pensabas podían responder no bastan. Muchos, ante esta dificultad, se amoldan a lo que está a su alcance, se conforman. Otros, en cambio, asumen el desafío y buscan respuestas fuera de la medida de sus capacidades.
»Entonces surge, por ejemplo, la necesidad de colaborar con otros, que tienen un recurso que tú no tienes. Pero para eso tienes que entenderte con ese otro, saber también qué necesidades tiene y cambiar tu criterio, porque ya no eres solo tú. En la Cdo esta capacidad de colaboración es constante y esencial. Y entonces descubres que la apertura es una de las soft skills más necesarias en la actividad empresarial.
»De manera natural, trabajando generas una comunidad que multiplica tus posibilidades.
La apertura a los demás es una de las habilidades más necesarias en la actividad empresarial.
-La amistad para mí ha sido fruto de lo anterior. Te haces amigo de aquellos con los que construyes algo positivo, grande o pequeño, eso no importa. Construir te realiza. En este sentido, la estructura está al servicio de las obras. Por eso nuestra asociación tiene una estructura muy sencilla. La fuerza está en las distintas iniciativas empresariales o sociales.
»En el día a día nos acompañamos en el trabajo, tenemos ámbitos de reflexión común, en los que buscamos vivir nuestra tarea cotidiana a la luz de la doctrina social de la Iglesia.
-En mi humilde opinión, es propio del hombre consciente de sí y de la realidad que le circunda caer en la cuenta de que la vida es incierta por definición, ayer, hoy y mañana. Hoy las incertidumbres son unas y mañana serán otras. Pero esta es nuestra condición.
»Por ejemplo, el desafío que supone la inteligencia artificial es nuevo y algo nuevo, de entrada, puede generar preocupación, pero la mayor parte de la gente en todo el mundo se está enfrentando al desafío. No desconocemos los problemas, pero los afrontamos. Y hemos descubierto las enormes ventajas que trae consigo. Y también, claro, algunos inconvenientes. Esto es característico del ser humano y, por supuesto, del cristiano. Si hay una diferencia, es que la mirada positiva que todos llevamos inscrita, en el caso del cristiano encuentra una razón de peso para no ser traicionada por el escepticismo y, por lo tanto, tiene más posibilidades de mantenerse en el tiempo o de recuperarse.
-Hemos insistido mucho en los últimos 15 años en la formación para personas que tienen responsabilidades sobre personas. Se han beneficiado de ella profesionales y trabajadores del ámbito educativo, social y empresarial. Son muy distintos entre sí, pero los directivos de cualquier ámbito comparten una necesidad, la de sostener a quienes trabajan con ellos. Sostener quiere decir ayudar a que no decaiga el ánimo, a tener un horizonte grande, por pequeña que sea la estructura en la que trabajas, a estar atento a las necesidades reales de los beneficiarios de tu iniciativa, en definitiva, a no ir a menos, sino a ir a más.
»Y para eso, ¡qué duda cabe!, necesitamos adquirir conocimientos y manejar herramientas utilísimas, tales como la delegación, las reuniones internas… Y esto no lo sabemos desde la cuna, alguien nos lo tiene que enseñar. El bien de estas formaciones lo testimonian los usuarios. En la última se quedó gente fuera, porque no había más sitio en el aula.
-La línea que seguimos es buena, como demuestra la experiencia de quien está en ella, pero espero que quienes continúen en el futuro dirigiendo esta iniciativa sepan adaptarse a los tiempos. La doctrina social de la Iglesia ha demostrado una gran capacidad de adaptación a los cambios. Lo que es verdadero vale para siempre.
"Los frutos más hermosos son las obras, pero las obras son fruto de quienes las promueven, no de la Cdo como tal"