Al concluir esta tarde los actos de de la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Benedicto XVI se reunió con los 12.000 jóvenes voluntarios de diferentes partes del mundo que desde hace meses han estado trabajando por el éxito de estas jornadas.

El Pontífice resaltó que gracias a la colaboración de los voluntarios, "los jóvenes peregrinos han podido encontrar una amable acogida y una ayuda en todas sus necesidades" y que con su servicio "habéis dado a la Jornada Mundial el rostro de la amabilidad, la simpatía y la entrega a los demás".

"Mi gratitud es también una necesidad del corazón, porque no solo habéis estado atentos a los peregrinos, sino también al Papa", dijo ante la aclamación de los asistentes en el pabellón 9 de IFEMA. "Cuántos sacrificios, cuánto cariño. Todos, cada uno como sabía y podía, puntada a puntada, habéis ido tejiendo con vuestro trabajo y oración el maravilloso cuadro multicolor de esta Jornada".

Sobre las renuncias que han tenido que hacer durante estos días, el Santo Padre resaltó que "ha sido un modo hermoso y evangélico de participar en la Jornada: el de la entrega a los demás de la que habla Jesús".

"Tengo la certeza de que esta experiencia como voluntarios os ha enriquecido a todos en vuestra vida cristiana, que es fundamentalmente un servicio de amor. El Señor trasformará vuestro cansancio acumulado, las preocupaciones y el agobio de muchos momentos en frutos de virtudes cristianas: paciencia, mansedumbre, alegría en el darse a los demás, disponibilidad para cumplir la voluntad de Dios. Amar es servir y el servicio acrecienta el amor", subrayó.



Siguiendo con su alocución, el Papa animó a los presentes -que permanentemente ovacionaron al Pontífice- a guardar en el corazón "esta gozosa experiencia y a que crezcáis cada día más en la entrega de vosotros mismos a Dios y a los hombres".

Finalmente el Papa aseguró a los voluntarios que "vuestra vida alcanzará una plenitud insospechada" si se entregan al servicio de Dios a través de las diversas vocaciones, ya sea del sacerdocio, de la vida consagrada o del matrimonio.

"Quizás alguno esté pensando: el Papa ha venido a darnos las gracias y se va pidiendo. Sí, así es. Ésta es la misión del Papa, Sucesor de Pedro", dijo entre las risas y aplausos de los jóvenes.

"Quien valora su vida desde esta perspectiva sabe que al amor de Cristo solo se puede responder con amor, y eso es lo que os pide el Papa en esta despedida: que respondáis con amor a quien por amor se ha entregado por vosotros. Gracias de nuevo y que Dios vaya siempre con vosotros", concluyó.

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